Granada

La hostelería, expectante ante la posibilidad del cierre de los bares tras el 'fracaso' del confinamiento perimetral en Granada

  • El presidente de la Junta, Juanma Moreno, anuncia mañana más medidas restrictivas por el avance de la pandemia

Granada, ¿abocada al cierre de la hostelería tras el fracaso del confinamiento perimetral de la provincia? Granada, ¿abocada al cierre de la hostelería tras el fracaso del confinamiento perimetral de la provincia?

Granada, ¿abocada al cierre de la hostelería tras el fracaso del confinamiento perimetral de la provincia?

Un chiste corre por WhatsApp. Una niña le pregunta a su madre: "A qué hora llego esta noche?". "No sé, mira el BOJA", responde.  Y seguramente esta noche tendrá que volver a consultarlo.  El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha subido el listón y del globo sonda que lanzó a mediados de la semana de cerrar por las tardes la hostelería y los comercios ha pasado a tener sobre la mesa la posibilidad de cerrar los bares. El presidente anuncia mañana el nuevo paquete de medidas toda vez que las ya tomadas de cierre de la Universidad, toque de queda entre las 23:00 y las 6:00 de la mañana y el confinamiento perimetral de toda la provincia no han logrado bajar la curva del coronavirus. De hecho, en la capital el confinamiento  lleva activo 13 días y los datos, salvo un par de días en los que bajaron los contagios, siguen acercándose a diario a los mil positivos. Las fuerzas del orden han puesto todo de su parte y la población ha respetado en su gran mayorías las nuevas normas, pero los datos siguen siendo insostenibles. Y las comillas a la palabra fracaso vienen dadas porque, de no haberse tomado, los datos serían peores aún, pero con todo las cifras de contagio siguen disparadas.

El cierre de la UGR se decretó el 14 de octubre por la alta incidencia en los jóvenes y  tras un puente del Pilar en el que las imágenes de jóvenes apelotonados en la calle Ganivet dieron la vuelta a España.  "Se valoran más los bares que la formación", llegó a decir la rectora de la UGR, Pilar Aranda. El confinamiento perimetral de Granada y una treintena de municipios del Cinturón entró en vigor el 26 de octubre por los datos de contagios y de incidencia, mientras que el toque de queda y el confinamiento de toda la provincia fue anunciado por Juanma Moreno apenas dos días después. Tres medidas de choque que, de momento, no han parado la curva.

El cierre de la hostelería es una medida que  acaba de aprobarse en el País Vasco y que también se ha decretado en Cataluña, Asturias, Castilla y León, Navarra, La Rioja, Murcia y Galicia. Y en el caso de Granada, según los datos del Instituto de Salud Carlos III, la tasa de los últimos 14 días en la provincia es de 1.204 (a fecha de su último análisis del 3 de noviembre), la más alta de toda España. La siguiente provincia española con una cifra tan elevada es Huesca, con 1.198 casos por cada 100.000 habitantes. Ninguna otra zona del territorio nacional superaba en ese momento la barrera del millar, ni siquiera aquellas provincias o comunidades que han pedido medidas tan drásticas como el confinamiento domiciliario o el cierre de la hostelería. Barcelona tiene un promedio de 670 casos o Madrid, que fue epicentro hace algunas semanas, está con una tasa de 302 casos, a gran distancia de Granada. La media en España es de 446. 

Así las cosas, los informativos se han centrado esta semana en entrevistar a los hosteleros que han tenido que cerrar la persiana, caso de los bares de Logroño, que tiene una tasa de incidencia del Covid inferior a la de Granada. O Galicia, con la hostería cerrada y donde de sólo Pontevedra supera la tasa de 300 contagios por cada 100.000 habitantes. En Zaragoza, otra gran capital y con un Gobierno autonómico que también ha cerrado los bares, esta tasa es de 809, también insostenible pero bastante por debajo de Granada, el epicentro del coronavirus en la actualidad en España.

En este sentido, cuando Juanma Moreno habla de decisiones difíciles y duras hay que dar por descontado que  se aplicarán en Granada sin ningún género de dudas. El presidente de la Junta de Andalucía aseguró esta semana que medidas como el cierre de la hostelería y la restauración son "propuestas que están encima de la mesa" en la lucha contra el coronovirus y reiteró que se estudiarán el próximo domingo en el comité técnico de seguimiento de la pandemia. Además, explicó que cualquier decisión se adoptará en función de la incidencia del virus en las provincias. Y la incidencia en Granada dibuja un panorama desolador aunque según diversos estudios la hostelería tampoco no es el mayor foco de transmisión, que está más bien en el ámbito social y familiar. Eso, los colegios seguirán abiertos según anunció el pasado viernes el delegado de la Junta en Granada, Pablo García.

Según los datos publicados en el Instituto Andaluz de Estadística y Cartografía, sólo en los últimos 7 días se han detectado 4.101 nuevos casos de coronavirus en la provincia, con 112 muertos en la segunda ola de la pandemia. Tras un respiro de nuevos contagios a principios de la semana, quizás relacionados con el puente de Todos los Santos, aunque la Junta mantiene que no bajó el ritmo de pruebas, las cifras se volvieron a disparar el jueves, rondando o superando todos los días los 1.000 positivos, cifras que eran impensables hace apenas unas semanas. Y que dan a entender que las medidas tomadas hasta ahora no han conseguido ni por asomo contener el virus.

De hecho, esta misma semana, una voz más que autorizada,  José Miguel Pérez Villares, médico especialista en Medicina Interna y jefe de Servicio en la UCI del hospital Virgen de las Nieves, además de coordinador autonómico de trasplantes, insistió  en su cuenta de Twitter en la necesidad urgente de tomar medidas más drásticas. "Se debería confinar a la población. El Sistema Sanitario está llegando al límite". Es el mensaje claro y conciso de una de las personas que tiene una visión más clara y de primera mano de cómo es la situación real de la pandemia y su incidencia en los hospitales.  

Y es que la palabra confinamiento domiciliario lleva rondando a Granada desde hace semanas, aunque el ministro de Sanidad, Salvador Illa, señaló que para tomar esta decisión habría que esperar al menos dos o tres semanas para ver la eficacia de las medidas. Tanto la Junta como el Gobierno central tienen alergia a un nuevo confinamiento por las consecuencias económicas que tendría, pero el cierre de la hostelería podría ser la última bala para evitar un nuevo encierro domiciliario.

Sobre todo porque la situación en los hospitales es más que preocupante. Esta misma semana el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía tomó  conocimiento de la actualización del estudio sobre recursos asistenciales elaborado por la Consejería de Salud y Familias ante un posible escenario de 4.500 pacientes ingresados por Covid-19 en Andalucía. En Granada, tras la activación de los planes de contingencia en sus distintos niveles de acción y el cese de actividad asistencial normalizada se pasaría de1.526 camas convencionales y 169 de UCI disponibles en la actualidad, a un total de 1.868 camas  convencionales y 259 de UCI. Asimismo, y en último extremo, se contemplaría un posible traslado de pacientes interprovincial.

Por otro lado, el Hospital Universitario Virgen de las Nieves ha comenzado a utilizar el ala izquierda de la séptima planta del antiguo Clínico San Cecilio para atender a pacientes Covid que no requieren cuidados intensivos, una medida que no fue necesario tomar en la primera ola, mientras que en el Clínico de San Cecilio ya se contempla habilitar una de las dos cafeterías, ahora en desuso, para ampliar las camas Covid del hospital.

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