Los padres del colegio Garvayo logran mantener la unidad de Infantil

Las familias aseguran que no van a escolarizar a sus hijos en otros centros educativos

Las familias estaban encerradas en el centro desde hace dos días.
R. Fernández Motril

14 de abril 2016 - 01:00

La asamblea de familias de alumnos del colegio Garvayo Dinelli de Motril aprobó ayer por unanimidad suspender el encierro iniciado el lunes tras conseguir que la delegación de Educación de Granada se comprometa a mantener una de las dos unidades de Infantil que tenía previsto suprimir en la zona este de la ciudad.

La directiva del AMPA La Fabriquilla ha agradecido el apoyo recibido por diversos grupos sociales y miembros de la comunidad educativa del centro, así como el concejal andalucista del equipo de Gobierno, David Martín, que ha permanecido junto a los padres encerrados desde el primer día, como así se comprometió con las familias del centro cuando empezaron las protestas por reducir de 75 a 50 plazas.

Las 18 familias afectadas con la reducción de una unidad en el centro han confirmado que no escolarizarán a sus hijos en otro centro educativo de la ciudad. Asimismo, han alertado de que la segunda línea del colegio Los Álamos para alumnos de tres años está "en peligro" porque solo tiene un alumno prematriculado. El AMPA lamenta que el delegado de Educación, Germán González, "haya intentado enfrentar a las familias de ambos centros educativos, Los Álamos y Garvayo Dinelli, a través del inspector de referencia, Francisco Javier Soria, al darle a elegir a ellos el reparto de la unidad de primero de Infantil entre sendos colegios". Los familiares de los 18 niños mencionados iniciarán ahora una ronda de contactos y van a solicitar una reunión con el delegado de Educación para informarle sobre las medidas que van a poner en marcha.

Los padres del colegio Garvayo afirman que no entienden "los estudios de población que maneja la Delegación provincial de Educación, ya que la zona donde se encuentran ambos centros es la que más pediatras tiene en su Centro de Salud". Desde que tuvieron conocimiento de que la Junta iba a suprimir 25 plazas en el colegio Garvayo Dinelli, los padres decidieron encerrarse en el colegio, donde han permanecido durante dos días y dos noches, con colchonetas y sacos de dormir, pues anunciaron que no iban a cejar en su empeño hasta que la Delegación de Educación garantizase que no se suprimía la unidad de Educación que se pretendía eliminar, bajo el argumento de que el número global de demanda en Motril era inferior que la oferta de plazas.

El principal problema que aducían desde el AMPA era que se habían decidido 68 solicitudes en este centro, 18 más que las plazas existentes y que los padres de los niños que solicitaban plaza no quieren que sus hijos se matriculen en otros colegios, por entender que se trata de una zona emergente, con suficiente población como para cubrir las unidades de Infantil existentes hasta ahora.

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