"Los comedores de la Universidad de Granada son viables, sí, con mucho esfuerzo"
Jorge Sevilla dirige una de las áreas más sensibles de la UGR, de mayor personal y más dotación presupuestaria, los comedores donde cada día se sirven unos 2.500 menús. "Lo más rico que hacemos son los platos de cuchara"
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Los comedores de la Universidad de Granada son una institución dentro de la institución que es la UGR. Su singularidad se basa en dos cuestiones, precio y calidad. Una es innegociable, defiende el director del Área de Comedores Universitarios, Jorge Sevilla. La otra, el precio, se ha visto incrementada en 50 céntimos para el estudiantado para el próximo mes de septiembre.
Sevilla arguye que los precios se han mantenido desde hace más de una década. 3,50 euros por un menú hacían de los comedores de la UGR un excepción a nivel nacional. Sin embargo, el incremento de los costes y la convicción de que es necesario mantener la calidad llevaron a redondear el precio de la comida a 4 euros para los estudiantes. "Manejamos lotes y en algunos casos han quedado desiertos", reconoce el director del Área sobre la dificultad de encontrar incluso proveedores de cercanía que pudieran ajustarse a los precios que requería la Universidad. Ante esto, "o bajábamos la calidad, que es una línea roja, o subíamos el precio", explica Sevilla.
Los cinco comedores de la UGR sirven entre 2.300 y 2.500 comidas al día. Cada jornada se elabora, con materias primas frescas y de cercanía, comida para un regimiento. Los días de más éxito -y colas- son los que tienen en el menú lasaña, pasta o plato alpujarrejo. Un trío de ases que ya tienen competencia. Sevilla es contundente: "lo más rico que hace comedores son los platos de cuchara", recetas cada vez más apreciadas entre el estudiantado.
Detrás de estos miles de menús hay un centenar de personas y un presupuesto importante de unos seis millones de euros al año, según los datos que ha dado el Rectorado en los últimos tiempos. "Esto requiere de mantenimiento, son muchas cocinas. No llegábamos", añade Sevilla sobre cómo se tomó la decisión de subir el precio de cara al mes de septiembre de 2026. "Son medidas duras", reconoce, al tiempo que asegura que, a día de hoy, no han recibido ninguna reclamación por parte personas vulnerables que vean comprometida la calidad de su alimentación por este incremento en los menús.
Pregunta.¿Cree que habrá nuevas subidas de precio?
Respuesta.Yo no tengo esa información porque no me compete a mí tener esa información. Sé que al equipo de gobierno actual le ha costado tomar esta medida. Se han visto abocados a tomarla por esta escalada de precios que está teniendo un sobre todo la alimentación y que esto conllevaba que hasta que era inviable, con la calidad que estamos dando en comedores, mantener ese precio de 3,50 euros que no se que no se cambia desde hace muchísimo tiempo. No creo que a corto plazo vuelva a subir un el precio del comedor. Lo que venga más allá del corto plazo no lo podemos saber. Pero en principio, y dado que hemos aguantado tantísimos años en hacer una subida de precio y esta cuando se ha producido ahora, no ha sido una subida muy grande, espero y deseo que que este precio podamos disfrutarlo bastantes años.
P.El caso de Granada es excepcional. ¿Es también viable?
R.Pues a la vista está que sí, con mucho esfuerzo, pero para nosotros y este equipo de gobierno es muy importante en la alimentación de nuestros estudiantes. No sé cómo lo llevarán en otras universidades, pero el modelo que llevamos en esta Universidad, a la vista está, nos va bien. Es el servicio mejor valorado de la Universidad. Y los usuarios, tanto los estudiantes como el PDI y el PTGAS, están encantados. Esto no quita que sea un esfuerzo presupuestariamente para la Universidad. Y si seguimos así es porque la Universidad lo cree conveniente.
Sevilla cuenta con orgullo que "es rara la semana" que no les dejen una nota en la bandejas, mensajes afectuosos sobre lo buena que está la comida. Un detalle que el equipo de comedores agradece de corazón. "A veces sí me he metido a ver las reseñas en Google, y salgo contento porque las opiniones mayoritarias son positivas".
El servicio cuenta con cuatro comedores, Aynadamar, Cartuja, Fuentenueva y PTS, además de atender al Colegio Mayor Isabel la Católica. Cada menú consta de primero (que se puede repetir, salvo cuando se sirven recetas como lasaña), segundo y postre para ser consumido en las instalaciones, y cuatro menús (almuerzo, cena, ovolacteovegetariano y vegano) para recoger. Cocidos de col, pizzas, cremas de verduras, cazuela de fideos, estofados o hamburguesas de calabaza han sido algunas de las recetas de la semana pasada en comedores. Las colas en Fuentenueva atestiguan que los seguidores de este servicio son legión.
También hay cosas "a mejorar", reconoce el responsable del área. Y en ello están. En estos meses analizan alternativas para reducir el uso de plásticos, uno de los ejes de trabajo del Vicerrectorado de Infraestructuras y Sostenibilidad. Además, otra novedad, los menús vegano y sin gluten pueden comprar la comida para llevar, termosellada por 5,5 euros, y tomarla en el comedor.
En la misma línea de mejora desde hace algo menos de un año ofertan cursos de cocina impartidos por el excepcional equipo de chef de los comedores. En marzo de 2025 realizaron un curso de aprovechamiento, donde se enseñó, por ejemplo, a hacer croquetas y torrijas; en noviembre se inició el proyecto Cocina con alma, que ya lleva tres convocatorias.
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