Covid-19

El coronavirus empieza a tumbar también las ferias de verano y septiembre de la provincia de Granada

  • La crisis ha suspendido las ferias en la provincia desde marzo y todas las de verano están ya canceladas o en el aire

El coronavirus empieza a tumbar también las ferias de verano y septiembre de la provincia de Granada El coronavirus empieza a tumbar también las ferias de verano y septiembre de la provincia de Granada

El coronavirus empieza a tumbar también las ferias de verano y septiembre de la provincia de Granada / G. H.

El coronavirus no sólo ha cambiado la vida diaria y golpeado a la salud, a la economía y a la sociedad, sino que ha tenido su traducción directa en la suspensión en cadena de todas las ferias y fiestas según iba llegando su fecha de celebración. Un golpe también a una forma de entender la vida, a unas celebraciones populares propias y únicas en la provincia que son también un atractivo turístico y punto anual de encuentro de familias. Las grandes son de sobra conocidas pero todos los municipios tienen sus fiestas (patronales o temáticas), en las que ponen su ilusión todo el año.

Pero este va a pasar en blanco en la provincia, por lo pronto hasta agosto. La primera en suspenderse fue la Semana Santa. Después las cruces, el Corpus, fiestas de barrios,... La primavera es tiempo de fiesta y en Granada también ocupan el calendario numerosas ferias durante el verano y en septiembre. ¿Qué pasará con ellas? Algunos municipios tienen clara ya su suspensión y otros están apurando fechas para comunicar la decisión. Pero haya o no, seguro serán diferentes.

El objetivo además en los ayuntamientos, aunque se pudieran celebrar, es destinar esas partidas a la lucha contra el coronavirus, a reforzar otros servicios de empleo o de servicios sociales con ese dinero, por lo que las que se celebren con toda probabilidad contarán con menos fondos.

Por ejemplo, sólo en la capital, el Corpus supone un gasto para el Ayuntamiento de 600.000 euros que se va a ahorrar. En Semana Santa guardaron los 75.000 euros de subvención a las cofradías más todas las horas extra policiales. Su siguiente destino: partidas para el coronavirus.

Monachil

Las próximas fiestas patronales de Monachil tienen prevista su celebración a principios y finales de agosto. La primera es el día 5 con la romería de la Virgen de las Nieves; y la segunda, el último fin de semana del mes con la del Rosario. El alcalde de Monachil, José Morales, ha señalado a Granada Hoy que la idea en este momento es “suspender ambas fiestas” al no poder garantizarse “la seguridad de quienes acudan”, aunque no se descarta que puedan “celebrarse de otra forma” en función de cómo pasen los meses. En el caso de suspenderse, el presupuesto previsto de 50.000 euros “se dedicará a ayudas sociales”.

Cúllar Vega

Las fiestas de Cúllar Vega suelen celebrarse a finales de septiembre con numerosas actividades lúdicas y culturales. Sin embargo, el concejal de Fiestas, Felipe Pérez de la Rosa, asegura que “lo más probable es que todo se cancele”, aunque todavía habrá que ver “cómo evolucionan las cosas” porque “lo mismo dentro de un mes tenemos una vacuna”. Respecto al impacto económico que puede suponer la cancelación de las fiestas, Pérez de la Rosa ha indicado que “de las pérdidas todavía no se sabe” y cree que lo más seguro es que todo el presupuesto se reubique en “otras muchas cosas que están haciendo falta ahora”, pues todavía ni se plantea “algún otro formato de cara a las fiestas”.

Atarfe

Si bien en Atarfe ya se han suspendido algunas de las actividades previstas para este verano, todavía sigue en pie la incógnita sobre el futuro de la celebración sus fiestas en julio. El alcalde, Pedro Martínez Parra, reconoce que la situación “no es muy favorable” por la concentración de personas que implica una feria, aunque todavía se baraja una mínima posibilidad de “hacer una cosa sustitutiva”. En cuanto al presupuesto previsto para fiestas, que ronda los 320.000 euros, se estudia la posibilidad de destinar una parte tanto “para pequeñas actuaciones” como “para ayuda social”. El impacto económico está por evaluar, pero está claro que “las fiestas no van a ser como siempre”, porque de hecho ya “ha sido retirada la fianza” de los feriantes y comerciantes para ocupar el ferial.

Bérchules

Las fiestas de Bérchules son famosas por su larga duración de tres semanas en el verano y, sobre todo, por la conocida “Nochevieja de agosto”, su punto más álgido con la asistencia multitudinaria de miles de personas de muchas partes. El alcalde de Bérchules, Ismael Padilla Gervilla, asegura que todavía “no se ha tomado una determinación al respecto, pero el sentir popular de los ciudadanos es que las fiestas no se celebren”. “Somos un pueblo pequeño, llevamos meses de alarma sanitaria y no tenemos ningún caso de contagio, así que temen que ahora puedan llegar los casos con la gente que venga de fuera, además de que tenemos una población bastante envejecida”, indica Padilla. Asimismo, se va a tratar de “no suspender al cien por cien las actividades” ya que las fiestas suponen un 60% de los ingresos del año en el pueblo, incluso se podrían posponer “si todo va bien, aunque no implique el mismo potencial”.

Chauchina

Las fiestas de Chauchina se han celebrado tradicionalmente en el mes de septiembre, pero para este año estaban previstas para los dos últimos días de julio y los dos primeros de agosto. La alcaldesa, Marina Martín Jiménez, confirma que “no va a haber fiestas” ante la incertidumbre del presente año por la situación del coronavirus y al no poderse garantizar con tiempo el “procedimiento administrativo que exige el cumplimiento de unos plazos” para la contratación de servicios. Las cifras de partida para las fiestas son de 110.000, pero se está estudiando una “modificación presupuestaria para que una parte del dinero vaya destinado a las familias y empresas”. No obstante, Martín confía todavía en que se celebren con control algunas actividades en el presente año “para incentivar el consumo y no ahogar o deprimir a las fiestas y la cultura”.

El Padul

El Padul es un municipio que, especialmente en verano, tiene una completa programación cultural, lúdica y deportiva que desemboca en unas fiestas que se desarrollan a finales de septiembre. El alcalde de El Padul, Manuel Villena Santiago, explica que las actividades se están intentando adaptar “a la nueva situación” con las suficientes medidas de seguridad para los ciudadanos y visitantes. Sin embargo, en el caso de la fiestas y la feria, Villena ha reconocido que “es difícil buscar una alternativa” al ser un evento multitudinario, aunque “algo se intentará hacer” siempre que sea posible y se tome la decisión conjuntamente con los otros municipios que celebran fiestas en las mismas fechas para evitar “un posible efecto llamada”. El presupuesto de partida, que ronda los 60.000 euros, se mantendrá si se mantienen las actividades previstas, en caso contrario “veremos qué hacemos con ese importe”.

Órgiva

Órgiva tiene previstas su fiestas en septiembre, pero todavía no se ha tomado ninguna decisión definitiva de cancelarlas por la situación del coronavirus. El concejal de Comunicación, Transparencia, Asuntos sociales, Sanidad y Fiestas de Órgiva, Ángel Federico García Carpintero, ha señalado que “todavía queda tiempo para tomar una decisión drástica” y que ahora solo se puede “esperar a ver qué dice el Ministerio de Sanidad” con respecto a “la nueva normalidad de la que se habla, porque a lo mejor se puede hacer la feria de alguna forma” en favor de quienes dependen de ella. En caso de cancelación, el presupuesto previsto de entre 60.000 y 70.000 euros, “se dedicará a cubrir los gatos que está generando la pandemia”.

Güéjar Sierra

En julio este municipio celebra una fiesta importante en torno a su producto estrella, las cerezas, con unas jornadas y el Cereza Festival, que suele reunir a más de mil personas con conciertos y actividades. Según ha confirmado la concejal de Turismo y Presidencia, Elisabeth García, el festival se ha suspendido pese a que ya estaba organizado ya que no se podía autorizar toda la concentración de gente y tendrían que reducirlo a unos 400 asistentes sentados. “Lo que mantendremos son actividades de promoción del producto”, asegura la concejal. En cuanto a las fiestas de agosto, están viendo la forma de que se pueda adaptar reduciéndola solo a la procesión pero también están pendientes de la evolución de la pandemia. El Ayuntamiento destinará el dinero que no se gasta en ferias a empleo y otras necesidades sociales derivadas de esta situación.

Almuñécar

La Costa y el verano son sinónimos de fiestas. Desde julio, con la Virgen del Carmen, y después en agosto con las patronales. Y Almuñécar es centro de miles de visitas en su tradicional 15 de agosto con el castillo de fuegos artificiales, que este año no brillará. La alcaldesa, Trinidad Herrera, ya anunció hace unas semanas que se suspendían tanto la feria patronal de agosto de la Virgen de la Antigua como todas las de los barrios. Los 200.000 euros de gastos irán a partidas para el Covid.

Motril

La alcaldesa, Luisa García Chamorro, anunció también la suspensión de la feria de agosto de Motril y el resto de celebraciones.

La Peza

Esta localidad tiene una gran cita en agosto con la celebración del Alcalde Carbonero, la recreación en la que participa todo el pueblo y declarada de interés turístico. La alcaldesa, Celia Santiago, confirma que aunque todavía no se ha decretado la suspensión por el órgano competente, no se podrá celebrar al ser multitudinaria. “Además tampoco están los ánimos para celebraciones y en este caso requiere mucha preparación de ensayos previos en el pueblo, vestuario, adaptar los escenarios... empezamos dos meses antes”, explica. También en el aire y con poca posibilidad de celebrarse están sus encierros taurinos de octubre. “Estamos modificando partidas presupuestarias para destinarlas al plan de emergencia social”, explica Santiago.

Guadix y Baza

Los ayuntamientos de Guadix y de Baza están a la espera de tomar la decisión conjunta sobre la celebración de la fiesta del Cascamorras, que se celebra el 6 y el 9 de septiembre. Aún tienen margen. Sobre sus ferias, los dos municipios las celebran de forma consecutiva y ninguno ha tomado aún una determinación oficial.

Armilla

El municipio suspendió la fiesta de San Isidro, su copatrón, pero aún no ha tomado determinación sobre la feria de San Miguel, en septiembre. Estudiarán si se puede adaptar según la evolución sanitaria.

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