Los dueños de tres bloques en ruina de la calle Elvira renuncian a tirarlos
Acceden a rehabilitarlo con ayuda de la Junta y sus inquilinos podrán seguir allí
La Consejería de Obras Públicas ayudará a los propietarios de las viviendas situadas en los números 85, 87 y 89 de la calle Elvira a financiar su rehabilitación. El Ayuntamiento había declarado la ruina económica de esos inmuebles, sobre los que pesaba el riesgo de derribo.
El delegado de la Consejería de Obras Públicas en Granada, Francisco Cuenca, recordó ayer que sobre dichas viviendas pesaba desde julio de 2007 un expediente de ruina económica elaborado por técnicos del Ayuntamiento. Eso daba al propietario del edificio -la sociedad mercantil Elvira Granada S.L.- el visto bueno para proceder a su derribo y a la construcción de otro en su lugar. Eso habría implicado el desahucio de los inquilinos de ocho casas, que de hecho se anunció a principios de septiembre. La movilización de los propios afectados, el apoyo que encontraron en varias asociaciones y el eco que el caso tuvo en la prensa fueron tres de los factores que lo impidieron.
Ante la queja de los vecinos, ese mismo mes los técnicos de la Oficina de Rehabilitación del Bajo Albaicín de la Junta inspeccionaron el inmueble y constataron que el edificio requería de una reforma pero que, según Cuenca, "no era ni mucho menos un lugar en estado ruinoso", sino un inmueble perfectamente habitable.
La Oficina se comprometió a incluir los tres bloques en su programa rehabilitador si aceptaban los propietarios. Éstos, ahora, han presentado una solicitud ante la Oficina en la que piden a la Junta su ayuda para financiar la reforma. Esa petición fue ayer recibida por Obras Públicas.
En la práctica, eso quiere decir que renuncian a la idea de que se derribe. En consecuencia, también, el expediente que en su día abrió Urbanismo deberá ser archivado.
El delegado de Obras Públicas garantizó la cofinanciación de la Junta en esta actuación, que permitirá a los vecinos que ahora habitan en esos inmuebles -personas mayores con alquileres de renta baja que llevan décadas allí- seguir en ellos tras la reforma y dotará a la zona de otros trece pisos que se ofrecerán en régimen de alquiler, a precios reducidos y preferentemente para los vecinos del barrio.
"Creo que, afortunadamente, va calando el criterio de que las cosas se pueden mejorar, que no se trata de tirar lo que hay para hacer casas más pequeñas y especular. Estética y patrimonialmente, es una operación que le viene bien al barrio", incidió el delegado, quien también lamentó "la presión" a la que se ven sometidos edificios como éste, "con una gran carga de patrimonio histórico".
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