Entrevista | Luis González, concejal de Economía del Ayuntamiento de Granada | Presupuestos "Queremos aprobar el presupuesto y justo después dedicar una transferencia económica importante al Covid-19"

  • El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Granada negocia con todos los grupos para lograr aprobar las cuentas de 2020 pese al cambio coyuntural por el coronavirus

  • El presupuesto puede estar aprobado para mediados de junio si hay acuerdo

  • "Si estamos sin presupuestos estamos negando un futuro económico evidente a Granada"

"Queremos aprobar el presupuesto y justo después dedicar una transferencia económica importante al Covid-19"

"Queremos aprobar el presupuesto y justo después dedicar una transferencia económica importante al Covid-19" / Antonio L. Juárez / Photographerssports

–Estos días se ha retomado la negociación del presupuesto para Granada después del parón por el estado de alarma, que obligó a dejar sobre la mesa el debate del expediente presentado en febrero. Ahora la situación ha cambiado mucho por la pandemia. ¿En qué situación partimos?

-Los de una doble situación. Por una parte, la situación contable sigue igual que donde la dejamos. Igual que íbamos a hacer las comisiones el 16 de marzo área por área para ver los presupuestos de cada área, eso se va a seguir haciendo exactamente igual con los mismos números que había antes si se mantiene el expediente completo. Ahora bien, lo que es cierto es que han cambiado las circunstancias globales y por eso lo que se está negociando por parte de los portavoces de los grupos es llegar a un acuerdo en el que determinadas partidas presupuestarias que ya sabemos que no se van a poder ejecutar o realizar, dedicarlas directamente a procesos contra el coronavirus. ¿Qué tipo de partidas? Hay temas de cultura o de deporte que ya no se van a hacer, hay temas de asuntos sociales que tampoco, fiestas como el Corpus, todo eso libera una cantidad de dinero que lo que estamos pensando es hacer una previsión ante una eventual caída de ingresos de impuestos directos que aún no sabemos cuantificar totalmente, y otra parte dedicarla a actuaciones directamente contra el coronavirus que pueden ser de índole social, que es la parte más importante, económicas, de empleo, de infraestructuras contra el coronavirus, menores impuestos,...

–Con la prórroga de presupuestos desde 2015 hay que ir tirando semanalmente de transferencias de crédito. ¿Se puede seguir así?

-Si no hubiera presupuesto podríamos seguir con el presupuesto prorrogado otro año más pero el problema es que eso complicaría administrativamente mucho más el funcionamiento del Ayuntamiento. Tendríamos que hacer transferencias de crédito constantes. Además los gastos del 2020 no son los de 2015. En Capítulo 1 se necesitan 116 millones y faltan 8, por lo que habría que buscar dinero como fuera para pagar esa cantidad. Lo mismo con el transporte, que pasa de 8 a 18 millones. Y como eso muchas partidas. Hemos hecho un recorte importante en gastos generales, en mantenimiento, y en los presupuestos hay para eso en 2015 más que en 2020. No tiene sentido cuando estamos en un plan de ahorro. Tendríamos que estar continuamente reajustando y es una gran complicación administrativa. Somos la única capital de provincia importante que tenemos los presupuestos prorrogados de 2014. Podemos seguir, no se hunde el Ayuntamiento, pero tendríamos que hacer movimientos contables y administrativos importantes. Y a eso se suma el plan de ajuste, que nos obliga a destinar dinero a amortizar deuda financiera y reducir el PMP y la devolución de la deuda comercial. Con los de 2015 sería un desbarajuste, todos los informes de ahora se van al garete. Siendo consciente de la dificultad del momento y de que los presupuestos son algo más que un debe y haber, necesitan ajustes. Y tenemos otro problema temporal. No podemos perder 3 meses como piden algunos en hacer otros. No es una hoja de cálculo. Hay que hacer todos los informes y nos metemos en septiembre o en octubre. ¿Merece la pena meterse en octubre a debatir unos presupuestos de 2020 cuando tenemos que estar en 2021? No tiene sentido. Algunos lo llaman presupuesto patriótico, presupuesto cero, presupuesto de guerra, llámalo pi, es un presupuesto inútil. Es más fácil partir de lo que tenemos, que es el primero cuadrado desde 2014 y trabajemos sobre él, lleguemos a acuerdos con los grupos para decir qué necesita la ciudad, dónde volcarse, y ajustamos de ahí. Hasta junio no empiezan a entrar las grandes partidas de los impuestos y no se puede saber cómo caen los ingresos hasta final de julio, lo que nos obliga a ser consecuentes.

Todavía no sabemos cuál será el ahorro y la caída de ingresos por el coronavirus

–Granada también se juega credibilidad.

-Estamos en un plan de ajuste que nos obliga a una amortización de préstamos durante dos años pero necesitamos circulante. La línea que habíamos emprendido es tener dinero líquido a corto plazo para ir sustituyendo las operaciones en deuda comercial que nos cobran hasta el 8% de interés. Es más fácil deberle a los bancos al 0,60 antes que a proveedores. Tenemos préstamos aún muy caros con el presupuesto de 2015. Ahora los datos del Ayuntamiento no se parecen en nada a 2014, ha cambiado todo. Incluso cuando tienes que presentar informes o hacer operaciones, la deuda, el descontrol financiero, se echan para atrás. Había empezado un boom muy bueno inmobiliario y requiere que la gente vea que no somos muy malos.

–Entonces, ¿el proyecto de presupuestos sigue valiendo? El plan es aprobarlo y luego modificarlo.

-Sí, porque si lo modificas antes es otro. El objetivo es aprobarlo e inmediatamente hacer una modificación con una gran transferencia de crédito con una cantidad importante que es lo que están negociando los grupos para dedicar más dinero a las partidas que no están reflejadas en el de febrero pero orientadas al Covid-19. Por ejemplo la gran demanda de Podemos-IU hablaba del incremento del IBI respecto a las clases populares, son 2,3 millones de euros. Eso ya no se puede quitar la subida pero se puede dedicar a colectivos más afectados. Tenemos margen económico. Esa modificación afecta solo al presupuesto de 2020 porque por ejemplo el Corpus son 600.000 euros que no se hacen este año pero el que viene si. Dejemos en los de 2020 los 600.000 euros aunque los destinemos a otra cosa, pero por si acaso si se alarga la crisis, es más difícil poner en valor el presupuesto y que vale para 2021 porque poca variedad va a haber. Por lo que ante esa hipotética renovación del presupuesto nos puede servir. Y se tiene hecho el ajuste por áreas de lo que necesita el Ayuntamiento.

–Esa inyección posterior es del ahorro de las áreas, de los contratos suspendidos, ¿cuánto se ha ahorrado?

-El tema de contratos es más complicado, por la normativa la mayoría serán recurridos y tendremos que indemnizar. Lo que nos podemos descontar es el beneficio industrial, pero tendremos que ir a juicio y puede que la indemnización sea superior a lo ahorrado. Sí estamos viendo la reducción en temas culturales, deportivos que no se van a hacer, algunos de urbanismo, mantenimiento, todo no queremos destinarlo a la nueva organización porque no sabemos cómo caerán los ingresos. Si se mantienen en nivel aceptable podremos cubrir eso. Si hay mejores ingresos, más dinero podremos destinar a atenciones. Peor no hay que olvidar que tenemos una deuda. La diferencia entre ingresos y gastos hay que reducirla.Tenemos el pago de 32 millones más el capítulo 1 que es muy importante. Vamos a ahorrar 1 millón en movilidad pero cuesta 400.000 euros al mes más por no haber viajeros. El ahorro que se va por un lado se incrementa por otro. Estamos calculando que podemos tener varios millones de ahorro ahora mismo, por lo que parte de eso destinarlo a imprevistos y parte de acuerdo con los grupos a apoyar a la sociedad en las necesidades económicas de formación, empleo, sociales, etc. Ahora se está negociando esa cantidad y su distribución.

Luis González, concejal de Economía Luis González, concejal de Economía

Luis González, concejal de Economía / Antonio L. Juárez / Photographerssports

–¿Esa es la concesión a los grupos para contar con su apoyo?

-Si

–Porque partir de cero no se contempla.

-Partir desde cero sería lo idóneo pero dentro de eso seamos todos un poco generosos. El equipo de gobierno se pone más bueno y quita parte de su ortodoxia financiera, que yo llevo dos meses apretando a las áreas. Ese ahorro en lugar de meterlo en el cajón es un arma de conciliación y que todos estemos contentos con un presupuesto para 2020 y aseguremos una continuidad 2021 para evitar tensiones futuras y eliminemos la tensión económica dentro de la ecuación de la tensión política habitual. ¿Que no hay presupuesto? No pasa nada, pero todos tenemos que ser responsables. Tener presupuesto es responsabilidad no solo del equipo de gobierno. Hay que pensar que es la primera vez en seis años que tenemos el informe de todos los habilitados de la casa: interventor, oficina presupuestaria, tesorería, contabilidad... No podemos aplicar la contabilidad analítica cuando trabajamos con los datos de 2015. ¿Y si no se aprueban transferencias de crédito, más facturas en el cajón y dejar de pagar? Estamos en proceso de negociación de dos grandes contratos y para atraer a contratistas también tenemos que dar imagen de seriedad, dar credibilidad de gestión si queremos abaratar servicios. ¿Cómo le vamos a apretar con unas cuentas de 2015? Si queremos poner al día a los proveedores.... Y hay un factor alienante, que no sabemos lo que durará el coronavirus. Vamos a pensar en una opción de futuro razonable, en pensar en avanzar y no ir hacia atrás, no seguir metiéndonos el dedo en el ojo.

–Los presupuestos en su día ya se presentaron como austeros y ajustados. 273 millones de gasto y 286 de ingresos, con 13 de superávit. ¿Nos olvidamos de él?

-No, a eso nos obliga el plan de ajuste. Se mantiene igual. A ese superávit nos obliga el plan de ajuste para reducir si o si la deuda comercial. El año 2019 bajamos deuda 14 millones. Este año tenemos que bajarla 14 en deuda financiera a largo plazo y el PMP. No puedo estar pensando en que puedo tener 300 millones de deuda porque más tarde o más temprano te pilla el toro y te intervienen. El objetivo cada año es bajar entre 25 y 40 millones de euros de deuda. Eso es lo que tenía pensado hacer y lo iba a hacer, ya con esto cambia. Los 800.000 euros que dio el Estado para el Covid hace ya un mes que se gastaron en programas de alimentación, sociales, etc. cuando más dure el estado de alarma más gastos tiene que asumir el Ayuntamiento. Ya hemos dedicado 1,5 a rebaja fiscal, hemos aplazado a impuestos, y al hacerlo no pagamos a proveedores, el mes pasado solo pagué 1,5 millones. Todo va en cascada y hay que seguir pagando basura, autobús, 8,5 millones de nóminas de empleados. El ahorro en todo el año no son más de 25 o 30 millones si pagásemos todo, el resto está comprometido.

–Se incluían 4,5 millones para inversiones. ¿De ahí se puede tirar?

-No, pero de esos 4,7 me pienso gastar más del doble porque cuando se pusieron entraba Santa Adela y poco más porque no sabía si iba a vender parcelas del Campus. Ya vendida, más de 8 millones, hemos vendido pisos, ahora otros lotes, todo eso vamos a destinarlo a obras y poner en marcha el nuevo PGOU porque ley impide que el dinero de la venta de PMS se destine a otros factores que no sean PMS. Sí se podría hacerlo destinando a amortizar préstamos dedicados a suelo, pero no me parece social. Prefiero gastarlo en proyecto de obras ambicioso en la ciudad en los próximos dos años, por lo que se queda así y luego se hace ampliación de crédito. Ya hemos licitado el barrio del Boquerón, el SGL10 detrás de los Cármenes, todo San Juan de Dios, el PGOU está para ponerlo en marcha después de los presupuestos.

Luis González, en el Ayuntamiento Luis González, en el Ayuntamiento

Luis González, en el Ayuntamiento / Antonio L. Juárez / Photographerssports

–Entonces sólo se baja el capítulo de impuestos y tasas, que contemplaba 116 millones.

-Eso es un melón sin abrir porque las partidas más gordas son el IBI, el impuesto de circulación y la plusvalía. Algo tendrá que bajar por norma porque la gente priorizará pagos. No lo vamos a saber todavía.

–Y en estos dos meses, ¿cuánto se ha dejado de ingresar?

-Se aplazaron los pagos. El 20 de mayo para el impuesto de circulación, que es el 20% del total. En junio empieza el IBI. No sabemos cómo puede responder. Tenemos 13 millones en multas pendientes de pasar, nosotros pusimos 8,5 millones en el presupuesto siendo prudentes. Sin contar con las del coronavirus serán unos 12 millones, pero vamos atrasados porque no se están notificando. Otras partidas como las de la Patrica no nos preocupan porque cobraremos los 80 millones y un poco más. El Estado sí tendrá que pagar más para servicios sociales que ahora estamos pagando a pulmón. Estamos en una incertidumbre en ese asunto pero en esa incertidumbre sí sabemos lo que vamos a gastar, lo que no, y lo que gastaremos el año que viene. De lo que no se haga ya iremos cogiendo. Por ejemplo, el Festival de Música y Danza son 350.000 euros. Los 75.000 euros de las cofradías los tenemos también. Sí sabemos que el año que viene habrá pero vamos a poner lo que tendríamos que tener, lo que tenemos y es más fácil mover. En personal podremos ahorrar algo porque la convocatoria de plazas se va a retrasar y vamos arañando, pero no lo sabremos todo hasta septiembre u octubre.

–En Servicios Sociales cómo se han incrementado las partidas. ¿Cuánto necesita y cuánto se ha gastado en este tiempo?

-Los 800.000 euros que dio el Estado están gastados, ellos mismos están reasignando recursos suyos para acometer gastos. Solo en las comidas mensuales es un dineral. Otros servicios no se están prestando, por lo que se cubren con actividades del área que no se hacen. Y todo se está pagando por decreto de urgencia: Palacio de Deportes, geles, mascarillas, comida, atención a dependientes, ahora es un pozo sin fondo. Estamos esperando también que la Junta y el Estado den más dinero porque no se pueden por ejemplo hacer otras acciones como turismo y tendremos que sacar dinero de ahí para servicios sociales.

–También partidas de comercio, pymes, turismo.

-Vamos a tocar de todo. Se va a tocar mucho en mantenimiento, en deportes, en cultura, en participación ciudadana, fiestas, eventos de salud y juventud. Eso entrará en ese mocho que está preparando la oficina presupuestaria. Hay actividades que están en duda todavía y son cantidades importantes. Se ahorra en gastos generales de luz, calefacción, papelería, fotocopias, todo eso es lo que suma. Tendremos más datos a final de junio sobre cuánto podremos dedicar a ese reajuste para llegar a un consenso del Covid.

Vamos a tocar de todas las áreas pero es más fácil de un presupuesto de 2020 que sirva para el 2021

–En eventos suspendidos ¿cuánto se ha ahorrado?

-En eventos, sobre todo de deportes, unos 700.000 euros. Hemos ahorrado todo lo de vigilancia, policía local, horas extra de Semana Santa, carreras.

–¿Tiene el Ayuntamiento una previsión de cuánto necesitará Granada para salir de esta situación?

-Es muy difícil saberlo porque hay competencias que no son nuestras, son de la Junta o del Estado. Me gustaría perdonar todos los impuestos pero no se puede dejar de cobrar el IBI porque no puedo pagar la limpieza ni servicios generales. Puedo modificar determinadas tasas de actividad, como de terrazas, pero las de propiedad no podemos tocarlas. Es importante un plan de apoyo a autónomos, al turismo y a las empresas, que son las que crean empleo, y un plan para el impuesto de sociedades de las empresas, el sistema de contratación para exención de cuotas de la Seguridad Social en nuevas contrataciones. Llegado el momento que haya que pedir dinero a Europa no es problema, es ser serios para tener capacidad devolverlo. La única formula de recuperación de la provincia es la reactivación económica. Aquí hay que reactivar al pequeño empresario, no mediante subsidio a fondo perdido sino con medidas de protección. En ningún momento el Estado ha aplazado la campaña del IRPF y nos pide a los ayuntamientos que seamos buenos. Tienen que tomar medidas el Gobierno y la Junta, medidas fiscales para estimular empresas y evitar que quiebren. Es esencial la prórroga de los ERTE para que no se conviertan en ERE porque entraremos en una espiral de bajos salarios y subempleo que no se puede permitir.

El concejal, en el pasillo de Alcaldía El concejal, en el pasillo de Alcaldía

El concejal, en el pasillo de Alcaldía / Antonio L. Juárez / Photographerssports

–En relación con el gobierno, el PSOE ha salido pidiendo que se escuche a Granada para renegociar deuda y aliviar al Ayuntamiento.

-Hasta ahora no ha hecho petición de algo tan simple como no cobrar 8% intereses de demora. Las reivindicaciones han sido bastante pocas estando en el Gobierno. Creo que tendrá que venir otro plan de reajuste de deuda financiera. En nuestro caso la tenemos ya bastante bien financiada. Sería otra patada hacia adelante, el toro hay que cogerlo por los cuernos, hay que pagar. La única solución es reducir gasto. Es un ayuntamiento mal dimensionado, viene de bastantes años atrás, hace falta redefinición de las funciones. En la crisis anterior la solución del PSOE fue volcar a las entidades locales competencias que eran estatales, y ahora las asumimos como la ley de dependencia. Ahora no es el momento de volver a abrir ese debate. El Estado tiene que pensar en los que debemos hasta de callarnos, nos tienen que dar ayuda. Hasta ahora volver a refinanciar deuda pero eso no va a ocurrir antes de final de año o principios de 2021. Hasta que no se acabe la solución inmediata sanitaria no llegarán otras concretas. Yo me conformaría con que el Estado asumiera la petición del alcalde de que no se cobre el 8% de demora por la deuda en las operaciones comerciales. Lo puso Montoro en su momento y ha sido una medida que no se ha tocado y ha beneficiado a algunos ayuntamientos pero para Granada agujero de 2,5 millones de euros al año. Con que se ponga en el tipo legal del dinero, sería algo bueno. Yo estoy en contacto con la FEMP porque aportaría liquidez y facilitaría la relación con los proveedores, a algunos les interesa tener deudas con el Ayuntamiento. Importante aportar liquidez para afrontar gastos imprevistos por coronavirus, eso permitirá destinar a asuntos sociales lo necesario y no quitar a otras áreas. 

-Si toda la negociación va bien, ¿cuándo podríamos tener ya presupuestos?

-Según el ROM una vez que acaben las comisiones el viernes habrá 10 días de alegaciones de los grupos. Hay algunas que podrán ser asumidas intraáreas sin afectar a los grandes capítulos. A partir de ahí comisión especial de economía donde estimar o denegar alegaciones y cinco días para pleno extraordinario de presupuestos, que decidirá si se aprueban. Después hay otros 15 días para publicar en el BOP. Si todo va bien a mitad de junio sabremos si sí o si no.

Todos tenemos que asumir nuestra cuota de responsabilidad, no es sólo del equipo de gobierno

-Esta semana se han celebrado las reuniones de negociación.

-Desde la semana pasada están trabajando los dos portavoces del equipo de gobierno También en negociaciones globales además de los presupuestos: PGOU, Obras Públicas, Medio Ambiente, Movilidad. En un foro completo donde los presupuestos son un argumento más.

-La posición de la oposición ha cambiado. Podemos-IU no negociaba y ahora con el Pacto por Granada sí lo hacen. El resto de grupos también ofrecen lealtad. ¿Beneficiará esa unidad? ¿Confía en que haya acuerdo?

-Si, siempre soy positivo. Yo siempre he dicho que no son mis presupuestos, no son los que me hubiera gustado hacer, pero son solventes, eficaces, prudentes y tienen capacidad de regenerar la ciudad. En ningún momento son los del equipo de gobierno por eso tendimos la mano a negociar con los grupos en todo lo que se podía. En el IBI no se podía negociar, era la línea roja de Podemos-IU. Podemos hablar de obras, proyectos, zonas, la capacidad de negociar se puede hacer en unos presupuestos donde los números son habas contadas. Es imposible con un 43% de gasto de personal o 43 millones de basura y 20 transporte. Poco margen tenemos para hacer maravillas. Ojalá pudiéramos hacerlo. Tampoco hay suelo industrial. Granada se basa en unas pocas empresas, el acelerador está pendiente, tenemos que crear un área metropolitana,... como ciudad de servicios y turismo tenemos capacidad de recaudación y de crecimiento determinada. La ciudad no ha crecido en población como otras, pero pensar generar más ingresos no se puede hacer si no se suben más los impuestos, que son más bajos que en otras ciudades.

-Es el momento de ir unidos. El tiempo corre en nuestra contra.

-Me ha parecido muy interesante el acuerdo para movilidad y calidad del aire. Hay que ponerse de acuerdo en presupuestos y muchas cosas que puedan hacer que se avance. La sociedad está cansada de que los políticos discutan en cuestiones baladíes. Son siempre los mismos temas y le importa poco a la ciudadanía, que quiere más luz, más seguridad, más limpieza, empleo, calidad de vida. Los políticos tenemos que dar sensación de unidad en temas de unidad. No me gusta el concepto de patriótico porque puede inducir a error pero sí un proyecto común de solidaridad, de mejora, de futuro. No puedo estar siempre mirando al pasado. Ningún tiempo pasado fue mejor. Siempre estar echando la culpa es malo. El gran problema de Granada es que siempre estamos hablando de la Alhambra y su pasado. ¿Y su futuro? Vamos a ponernos todos de acuerdo en lo que podemos hacer y los presupuestos son un granito. Podemos hacer cosas y se puede mejorar. Y como soy poco chominista no me importa salir todos juntos con los presupuestos en la foto. Pero que por unas cuestiones baladíes, créeme que no hay matiz político en los presupuestos, que podamos estar otro año igual... y con un riesgo. Si este año no hay presupuesto es más difícil que haya el año que viene porque las circunstancias serán diferentes. Por lo que seamos todos razonables, cedamos, me gusta creer en la buena voluntad y la capacidad de comprensión y diálogo. Las posturas maximalistas nunca son buenas.

-Dijo que quien no los aprobara sobre su conciencia tendría la parálisis de la ciudad. ¿Se paralizaría?

-La oposición habla mucho de parálisis. El equipo de gobierno no ha estado parado. Si estamos sin presupuestos estamos negando un futuro económico evidente, nos estamos retrotayendo. Hemos puesto un proyecto cerrado, ajustado, medido, razonado, argumentado, con los sellos de los técnicos, los que no se ha hecho  en seis años anteriores. Tenemos la posibilidad de poner al día la organización del Ayuntamiento. ¿Que no queremos y queremos seguir atrasados? Todos tenemos que asumir nuestra cuota de responsabilidad. Este equipo es lo suficientemente responsable para apretar el cuello a todas las áreas para hacer un presupuesto cuadrado, poner un expediente completo, una propuesta válida que adecua las necesidades y soluciona problemas económicos, financieros y administrativos. Si a alguien no le gusta su responsabilidad será. Si hubiéramos hecho una chufla lo podríamos decir. En años anterior se presentó un proyecto que ni cuadraba. Este cumple con todo y tiene todos los trámites. Vamos a poner orden y adecuar la realidad, vamos a pensar lo que necesitamos, en el déficit, y todo lo demás es subsanable, si no seguiremos como hasta ahora y eso sí es una parálisis.

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