Los grafitis 'legales' se tramitarán en Urbanismo como obra menor
El Ayuntamiento redacta un reglamento para manifestaciones gráficas fuera de muros municipales
El entorno BIC, restringido
El Ayuntamiento de Granada ha decidido reordenar definitivamente el arte urbano en las calles de la ciudad. Para ello, la Concejalía de Urbanismo ha redactado una instrucción especial que se va introducir en la propuesta de modificación de la Ordenanza de Licencias, Obras y Actividades. No obstante, hasta que llegue ese momento, este documento servirá para "dotarse de un contenido mínimo" que permita autorizar o no los grafitis artísticos en la ciudad.
Lo primero que destaca este documento es la diferencia entre grafiti entendido como expresión artística y las pintadas que afean la ciudad. Según detalla el la propuesta de instrucción, existe un conjunto de pinturas murales o firmas que dañan la percepción de este arte urbano. "Se está incrementando el uso de estas expresiones en el mobiliario urbano que genera grandes costes de limpieza y reparación de daños para las arcas municipales. Pero también hay algunos negocios adornados con este tipo de murales como una solución novedosa de decoración, lo que ha aumentado las peticiones de particulares que quieren ejecutar pintadas murales en sus propiedades", detalla el informe.
Ante esta situación, la capital se ve en la obligación de redactar una regulación que, básicamente, distingue entre dos espacios: de titularidad privada o pública, considerados estos últimos como espacios disponibles aprobados por las Juntas Municipales de Distrito (como ocurre por ejemplo en los muros del carril Bici paralelo a Gran Vía o en el botellódromo). Pero también hay otro apartado dedicado al casco histórico, evidentemente, más protegido.
El procedimiento para lograr la autorización se hará mediante licencia urbanística de obra menor. Fuera de los ámbitos de protección se tendrá que especificar el sitio, el tiempo estimado para su ejecución y la autorización del propietario a hacer el grafiti. Una vez se examine la documentación el interesado tendrá que enviar el boceto presentado y el artista/grafitero que lo va a realizar a Agenda Local 21. Será este departamento el encargado de analizar la convivencia del mural atendido a "sitio escogido, procedencia o no de lo que se pretende expresar, así como garantía de que se preservan los derechos constitucionales (al honor, intimidad, a la propia imagen o a la protección de la infancia y la juventud".
Una vez el interesado tenga el visto bueno se elevará la resolución a la Concejalía Delegada para la emisión del decreto que lo autoriza y que deberá especificar los productos que se emplean, el tiempo de ejecución, el de conservación de la obra y vigencia del mural pintado que será mínimo de un mes y máximo de un año.
La instrucción que recuerda que no se permiten autorizaciones en inmuebles catalogados o pendientes de ello detalla que "quedan igualmente prohibidos en su entorno". Por otra parte, para realizar estos murales dentro de los ámbitos de protección (Pepri Centro y Albaicín) también se deberá presentar una solicitud de obra menor con los mismos detalles que en la anterior solicitud. Aunque esta incorpora la necesidad de pagar una fianza para garantizar los posibles daños en acerado, pavimento o mobiliario urbano. Del mismo modo se presentará un boceto que, en lugar de ser autorizado por Agenda Local 21 como ocurre en el resto de la ciudad, será sometido a la Comisión Técnica Municipal de Seguimiento del Pepri que decidirá su idoneidad o no.
En el caso de los muros municipales autorizados para pintar grafitis, el documento establece dos tipos: dentro del conjunto dentro del conjunto histórico y fuera. En ambos casos se deberá solicitar autorización pero no conllevará el pago de una tasa pues no se tramitará licencia.
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