Elecciones Generales

De lo inmoral a lo ilegal: de las cartas de propaganda electoral a la manipulación de un voto

  • Una granadina denuncia que en su voto por correo ya estaban marcados dos candidatos por Vox al Senado

  • Algunos partidos reciben críticas por el envío de cartas electorales con las opciones señaladas

La propaganda electoral de las cuatro principales formaciones políticas para las elecciones del 28-A. La propaganda electoral de las cuatro principales formaciones políticas para las elecciones del 28-A.

La propaganda electoral de las cuatro principales formaciones políticas para las elecciones del 28-A. / G. H.

¿Es legal que cuando se haya pedido el voto por correo la papeleta aparezca ya señalada? ¿Es lícito que se reciban cartas con propaganda electoral que incluyen votos ya marcados? Lo primero sí es una ilegalidad y le ha ocurrido presuntamente a una vecina de Granada que, tras recibir el voto por correo, se encontró que en la papeleta para elegir los candidatos al Senado ya estaban marcados a bolígrafo dos de los que concurren por Vox, por lo que ha denunciado los hechos ante la Junta Electoral Provincial. Pero lo segundo es una práctica que, a pesar de que a ojos de muchos pueda ser algo "inmoral", no se sale del marco de la legalidad.

Tal y como expone la afectada en su denuncia, a la que ha tenido acceso Granada Hoy, "soy residente en Granada, pero temporalmente vivo en Cuenca, por ello solicité el voto por correo". "El día 15 de abril llegó la carta de correos a mi dirección en Cuenca con la documentación para poder votar", expone la denunciante, "pero al no estar en casa en ese momento, me dejaron la notificación para que recogiera el sobre presencialmente en la oficina de correos" que le había sido asignada en Cuenca.

Nueve días después, el 24 de abril, fue a recoger el sobre a la oficina y, según manifiesta en la denuncia, "al abrirlo allí mismo (con la intención de votar y volverlo a enviar) me encontré la papeleta de 'Elecciones a Cortes Generales 2019 Senado Granada' con 2 de los candidatos de Vox seleccionados a bolígrafo tinta azul".

Extrañada por lo ocurrido, ya que "el sobre grande marrón en el que va toda la documentación estaba perfectamente cerrado, sin señales de haber sido manipulado", preguntó a la trabajadora de correos "el por qué de esta alteración en la papeleta pero no me supo responder y estaba tan sorprendida como yo".

Su siguiente paso fue llamar al teléfono de información de la Oficina del Censo Electoral desde la misma sede de correos "para comunicar la manipulación e intentar que me dieran una solución para ejercer mi derecho al voto", algo que no logró: "No me dieron una respuesta sobre cómo ha podido pasar y la solución para ejercer mi derecho era ir a la oficina de Granada, recoger una papeleta nueva, y votar desde Granada en correos", manifestó.

Como ella misma exponía, "lógicamente es una opción inviable porque, aunque es cierto que el día 25 iba a viajar a Granada, no sabía si llegaría a tiempo para poder hacer todo ese trámite y no quería arriesgarme a dejar de votar para el Congreso al menos, por si no me daba tiempo a llegar", por lo que envió el sobre con su voto al Congreso.

Según relata, "la intención de este escrito ya no es que me den una solución para poder votar al Senado, pero sí denunciar los hechos ya que me parece de una gravedad extrema".

Con estos hechos se estarían vulnerando los artículos 139.8 y 14.1 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General por incumplir los trámites electorales establecidos para el voto por correspondencia y alterar el sobre o papeleta electoral. Sin embargo, las cartas electorales que invaden los buzones durante la campaña, en la que cada una de las formaciones políticas muestra sus cualidades y ofrecen papeletas como las que mañana habremos de depositar en las dos urnas –tanto en la del Congreso de los Diputados como la del Senado–, es una práctica totalmente legal pese a que sea rechazada por muchos de los electores.

En cada convocatoria hay cadenas en redes sociales para exigir el fin de esta práctica por su "elevado coste" o porque puede "confundir" al electorado al venir marcadas las opciones al Senado, pese a que estas no tienen por qué pertenecer a una misma formación política.

"¡No quiero ni un solo sobre con publicidad y papeletas electorales! Ya las cogeré en el colegio electoral. Propongo que todo aquel que este de acuerdo, pegue esto en su muro. A ver si se hace viral y se enteran los partidos". Este tan sólo es un ejemplo de esos muchos que circulan por internet en los que se llega a tildar de "inmoral" ese masivo envío de papeletas a los electores. ¿Los motivos? Las diferencias a la hora de votar para el Congreso de los Diputados y para el Senado.

Mientras que en el caso de la Cámara Baja, se vota sobre una lista única –el voto es para el conjunto de candidatos de una misma formación política–, en la Alta se marcar con una equis a tres candidatos de entre todas las opciones políticas. Es decir, que uno puede votar a un candidato a senador de tres partidos distintos, independientemente de si aparecen en primera, segunda o tercera posición del listado de cada partido.

Pese a ello, cuando hace unos días los buzones se llenaron con la propaganda electoral, en Granada se ha comprobado cómo PSOE, PP y Ciudadanos, además del sobre con su lista al Congreso, también adjuntaba la papeleta al Senado con las tres opciones de su partido ya marcadas. Esto precisamente es lo que muchos entienden como un condicionante del voto, ya que podría "confundir" a los electores, pero que, pese a ello, sí que es legal.

En esta ocasión, la confluencia de Unidas Podemos, que ha enviado la propaganda por partida doble –Izquierda Unida con una carta de Garzón por un lado, Podemos con una de Pablo Iglesias por otro–, ha dejado fuera de sus sobres el correspondiente al voto al Senado, mientras que Vox ha optado por no hacer envío de propaganda postal.

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