Granada

"Nuestros investigadores son máquinas de hacer dinero"

  • El CEAMA desarrolla una importante labor investigadora en el campo ambiental que le permite presumir de ser generadores de riqueza desde el conocimiento

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Los dirigentes políticos toman cada día decisiones que marcan la vida de los ciudadanos, más cuando éstas afectan al entorno. En estos casos, el Centro Andaluz de Medio Ambiente (CEAMA) asesora a los mandatarios con información científica, pero siempre partiendo de la base de que el hombre puede avanzar en el desarrollo socioeconómico sin descuidar la salud ambiental.

Ocho años lleva ya el CEAMA dedicándose a la investigación medioambiental. Este centro mixto Junta de Andalucía-Universidad de Granada nació en el marco del Plan Andaluz de Investigación "en un momento en el que en la Comunidad había un déficit" en la materia, explica Miguel Losada, director y Catedrático de la UGR de Ingeniería Hidráulica.

Además de las líneas de investigación "pura básica" que desarrollan los profesionales que aquí trabajan, son muchas las administraciones e instituciones públicas que recurren al CEAMA para tener una base científica como referente ante las actuaciones que llevan a cabo en materia de Medio Ambiente. Aunque sus profesionales también participan en proyectos internacionales, la Junta de Andalucía, ayuntamientos, autoridades portuarias o la Agencia Andaluza del Agua son sólo algunas de las que reclaman su "colaboración". Y es que dentro de la Comunidad, este es "el centro más especializado en el Medio Ambiente y sus relaciones con el territorio", indica Losada.

A través de este cometido, desarrollan su vocación de servicio a los ciudadanos, uno de sus aspectos diferenciadores. "Nuestra conexión con la sociedad se establece a través de los gestores públicos en la toma de decisiones". El responsable del Grupo de Ecología Terrestre y Catedrático de la UGR, Regino Zamora, cuenta cómo su trabajo tiene mucho de 'traductores' de los complejos resultados científicos que obtienen en sus estudios y que "pulimos para que ellos los puedan utilizar ya como una herramienta". Se trata de extrapolar la investigación básica a un modelo de gestión para las administraciones públicas que le sirva en la toma de decisiones.

Así, los grandes logros del CEAMA, han salido del ámbito científico para convertirse en mejoras palpables para el ciudadano de a pie. Entre ellos está la creación -a través del Parque de las Ciencias- de un modelo de nieve que permite calcular el retroceso en los caudales o la elaboración de modelos de gestión de cuencas de ríos como el Guadalfeo. Además, en estos momentos estudia la calidad del aire y la contaminación en la ciudad a través del análisis de las partículas en suspensión o comprueban si el drenaje del Guadalquivir perjudicaría a los arroceros. Todo ello con "metodología y unas instalaciones punteras", asegura Lucas Alados Responsable del Grupo de Física de la Atmósfera y Catedrático de Física Aplicada de la UGR.

Hay que tener en cuenta que sus 'veredictos' afectan a recursos ambientales limitados que los dirigentes han de distribuir. De ahí que el profesor Zamora insista en la independencia que les guía en forma de "una colaboración honesta y transparente". Y esto a pesar de que son muchas las ocasiones en las que sus informes han chocado con los intereses políticos, situaciones en las que Losada dice no tienen problema en jugar el papel de 'aguafiestas'. "No pueden maquillar los resultados porque también nos controlan desde otros ámbitos", cuenta Alados.

De estos encargos obtiene el CEAMA unos ingresos que le permiten mantener a una plantilla de 100 trabajadores entre contratados y becados, además de los procedentes de los proyectos de investigación europeos, así como del plan nacional y el plan andaluz de excelencia. "No tenemos ninguna subvención, aparte de la que recibimos para mantener el edificio", aclara el director.

"Casi todos son jóvenes". Para Losada este es el mejor valor del centro y lo que hace que en él se cree "conocimiento, trabajo y formación", convirtiéndolo en un "generador de riqueza y una clara alternativa al ladrillo".

El profesor Alados indica que desde el principio, la filosofía del centro ha descansado sobre "cuatro pilares": interdisciplinariedad, trabajo en equipo, transferencia de conocimiento y colaboración internacional. De ahí nace "un capital humano que sólo se está formando aquí" en base a estos principios.

La gestación de lo que Losada denomina "jóvenes élites intelectuales" es tal que permite incluso exportarlas al extranjero, puesto que son consideradas en el 'mercado de fichajes' de la ciencia como "máquinas de hacer dinero, al igual que Cristiano Ronaldo". En este sentido, lanza un mensaje optimista: "Los jóvenes talentos de la investigación han de tener la esperanza de que en Granada somos capaces de darles cabida".

Así, frente a las críticas que últimamente han surgido a algunos organismos públicos, defiende la rentabilidad de la labor del CEAMA y apunta que en los últimos años ha permitido ampliar la plantilla y mantener un buen nivel en los sueldos, que alcanzan los 80.000 euros mensuales en contratos. También Zamora lanza un mensaje a los que manejan el dinero público y pide apoyo desde arriba, ya que considera que se trata de "premiar a los generadores de recursos y los que funcionan por sí solos, no de echar dinero por el sumidero". "Hacer conocimiento siempre es ganar", le apoya Alados.

El CEAMA se erige como un portal abierto a la Ciencia, un lugar que posibilita la realización de proyectos que no se pueden llevar a cabo en otros lugares. Muchos investigadores encuentran aquí "la plataforma adecuada para desarrollar sus ideas". En el centro están preparados con una tecnología muy avanzada y unas instalaciones que apoyan la innovación y el desarrollo.

Microscopio electrónico de barrido ambiental, túnel de viento de capa límite , canal ola-corriente, espectrómetro de masas para medidas de relaciones isotópicas estables o Nefelómetro TSI modelo 3536, son algunos de los elementos que facilitan el trabajo de los profesionales.

Los profesores reconocen que algo falla a la hora de transmitir a la sociedad los avances que se consiguen en el mundo de la investigación y que muchos ciudadanos aún ven como algo alejado de la calle y que no tiene más alcance que el laboratorio. Según Losada, "la gente tiene que comprender que el bienestar depende de la relación del hombre con el entorno" y que "los desarrollos medioambientales no pueden supeditarse a los socioeconómicos, y viceversa, sino que tiene que haber un encuentro entre los dos". Para clarificar esta idea, indica que "sin el entorno, el hombre no es más que un animal de bellotas".

En este cierto desapego con la calle, tiene mucho que ver la comunicación donde dicen que tal vez haya errores. Según Zamora, los ciudadanos entenderían muy bien que ellos crean producto "más baratos y con más calidad que el sector privado".

En su diagnóstico de la salud ambiental de la provincia, el director del centro señala a la Costa, donde "la ocupación del litoral es macabra" y "hará que la subida del mar obligue a levantar casas". En relación a los efectos del cambio climático, la situación es "mejor que en la posguerra", asegura Zamora.

El último toque de atención lo da Alados, que advierte de que "se superan los límites europeos en la acumulación de partículas en el aire". Aunque "en parte está justificada por el entorno en el que se sitúa Granada", "el tráfico es responsable". Ellos, comienzan predicando con el ejemplo, ya que el número de bicicletas supera al de coches en el parking del CEAMA.

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