Polémica

El material militar del Borkum que no se descargó en Cartagena paralizará la fábrica de municiones de Granada

El Borkum, en mitad de la imagen, fondeado el jueves en Cartagena

El Borkum, en mitad de la imagen, fondeado el jueves en Cartagena / Marcial Guillén / Efe

La decisión del barco carguero Borkum de no atracar en el puerto de Escombreras, en Cartagena, donde debía realizar una descarga con destino a la Fábrica de Municiones de El Fargue ha tenido consecuencias directas para la economía de al menos una treintena de familias, que se han visto sin trabajo para convertir en armamento parte del material militar que transportaba el buque. Así lo confirmaron desde la propia empresa horas después de que el Gobierno central desvelara que la escala que la nave debía realizar en la dársena murciana se debía a que una parte del cargamento tenía destino a Granada, aunque sin confirmar quién era el cliente que finalmente se ha desvelado era la empresa radicada en la antiguamente llamada Fábrica de Pólvoras y Explosivos Santa Bárbara.

En declaraciones del director de la Fábrica de Municiones de Granada, Antonio Caro, el porte constaba de material militar para la fabricación de armamento que iba a ser destinado a la guerra de Ucrania, y no a Israel como se sospechó en un primer momento, y que provocó las protestas de grupos pacifistas pro-palestinos, además de los portavoces de Sumar, Podemos y múltiples voces de la izquierda a nivel nacional. "La suspensión del atraque del buque a nosotros nos supone que no entre un material necesario para nuestra fabricación, cuyo destino final es Ucrania, con permiso del Ministerio de Defensa", explicó Caro.

En palabras recogidas por Onda Cero, el encargado de la compañía de El Fargue estimó que la cantidad de puestos de trabajo que se iban a perder estaba en la treintena, ya que el envío se pierde una vez el barco ha tomado rumbo a la República Checa, principal cliente del material. La estimación es que la actividad en la fábrica granadina quedará paralizada al menos durante dos semanas "hasta que recuperemos la capacidad de producción otra vez". En concreto, la carga que el Borkum debía dejar en Escombreras para ser transportada hasta Granada eran doce contenedores, según palabras de la delegada del Gobierno en la Región de Murcia, Mariola Guevara, el pasado jueves.

El barco comunicó la pasada madrugada a Capitanía Marítima que renunciaba, pese a contar con todos los permisos de España, a atracar en Cartagena, y decidió poner rumbo hacia el puerto de Koper, en Eslovenia, desde donde descargará el material que será transportado en carretera hasta Praga y ser entregado al gobierno checo. Sin embargo, se desconoce qué sucederá con la parte de la carga que iba a venir a Granada. "Tendrá que ser el armador con su cliente el que determine qué hacer con mercancía. Esto entra en las relaciones entre empresa y cliente", matizaron de forma oficial fuentes gubernamentales a esta redacción durante la mañana del viernes.

La polémica

El buque se encontraba fondeado en el cabo Tiñoso, en aguas de Cartagena, a la espera de atracar en la terminal de Escombreras, pero finalmente tomó la decisión no hacer esa escala y poner rumbo a Eslovenia. Este carguero tenía permiso para hacer atracar debido a que su cargamento no tenía como destino Israel, algo que, pese a negarlo el Gobierno, habían puesto en duda asociaciones propalestinas y había llevado a Sumar a requerir a la Fiscalía General del Estado que impidiera que el Borkum atracara en Cartagena.

También Podemos había presentado una denuncia para retener al carguero a su llegada al puerto y comprobar si transportaba armamento destinado a Israel. El armador del barco alemán, aunque con bandera de Antigua y Barbuda, ha tomado la decisión de no hacer la escala pese a tener toda la documentación en regla.

Si este buque sí tenía los permisos correspondientes, el Gobierno había denegado este jueves el permiso de escala a otro mercante, el 'Marianne Danica', con bandera danesa que zarpó de la India y que transporta motores para cohetes militares con destino a Israel.

En virtud de la orden ministerial de 2014 por la que se regula el procedimiento integrado de escala de buques en los puertos de interés general, corresponde al Ministerio de Asuntos Exteriores conceder dicha autorización. Exteriores, posteriormente, comunica a Marina Mercante y a la Autoridad Portuaria la decisión tomada para que, en su caso, autoricen o denieguen la entrada del buque al puerto.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se había mostrado este pasado jueves "espantado" por los "infundios" alrededor del Borkum, denunciado por la organización Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (Rescop) por supuestamente transportar armas con destino al puerto israelí de Ashdod.

"El barco ya entró en España, pasó aduana. Va a hacer escala en Cartagena, parte de la carga va a una empresa de Granada y la otra va al gobierno checo, que es el que compra ese material. El material militar, insisto, adquirido por el gobierno checo, se descargará en un puerto de Eslovenia" y desde ahí, "por carretera", irá a la República Checa, había subrayado el ministro.

En Granada se encuentra una Fábrica de Municiones especializada en munición de gran calibre para carro de combate y artillería, pólvoras de simple base de alto rendimiento para munición de medio y gran calibre y dispositivos de eliminación de artefactos explosivos (EODs) para su utilización en escenarios de combate por Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de los diferentes países. Además, la empresa desarrolla, produce e integra componentes estratégicos de municiones y misiles.

No se admite a trámite

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha acordado la inadmisión a trámite y archivo de una denuncia de Podemos por la llegada del carguero Borkum a las costas de Cartagena (Murcia) y que, según esta formación política, transportaba armamento militar dirigido a la Franja de Gaza con el objetivo de participar en una operación militar de Israel.

En su auto, el magistrado explica que, tal y como informa la Fiscalía, la denuncia está basada en hechos conocidos a través de los medios de comunicación sin documentación fidedigna que la acompañe, por lo que se llega a la conclusión de que es genérica y no aporta siquiera indicios de criminalidad fundamentados y bastantes para justificar otra decisión distinta que no sea su inadmisión a trámite.

“Tras el examen y estudio de las actuaciones se llega a la conclusión de que los hechos denunciados no son constitutivos de los delitos referidos en el escrito de denuncia, pues no concurren los presupuestos exigidos”, afirma el juez, que añade que la denuncia en cuestión, “cuando menos no es fundada a efectos penales, al no revestir los hechos caracteres de delito”, por lo que no puede provocar la puesta en marcha del mecanismo judicial para llevar a cabo una investigación sobre cuestiones de carácter extrapenal que hayan podido tener lugar.

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