Formación

El pádel, un deporte preso del intrusismo

  • Además de los clubes, también hay instituciones públicas locales y educativas que tienen monitores sin título oficial que los acredite

Cuatro jugadores juegan un partido de pádel en una pista de la capital. Cuatro jugadores juegan un partido de pádel en una pista de la capital.

Cuatro jugadores juegan un partido de pádel en una pista de la capital. / Álex Cámara

"Cariño, ¿me hago profesor de pádel? Why not!!" Este sugerente título de un artículo periodístico del especialista en la materia Marcos Torres define a la perfección el intrusismo que está lastrando este deporte, uno de los más practicados en todo el país y que en Granada ha sonado mucho últimamente por la polémica política que ha suscitado marcha de la prueba del World Pádel Tour a Córdoba. Los granadinos no podrán ver en su ciudad a las mejores palas del circuito, los grandes jugadores de pádel que llegaron a lo más alto gracias, entre otras cosas, a que durante la época de formación estuvieron al lado de los profesionales más cualificados. Algo que no siempre es fácil en un deporte aquejado del mal de los monitores sin título, un fraude a pequeña escala de profesores de pádel que han aprovechado el 'limbo legal' de la regulación relativa al deporte para ganarse la vida sin tener las competencias necesarias.

El 26 de octubre de 2011 se aprobó la resolución del Consejo Superior de Deportes (CSD) que regula el plan formativo del pádel en tres niveles. Más tarde, en julio de 2016 se concretó la Ley del Deporte de Andalucía, según la cual se reconocía el ejercicio profesional en base a unos requisitos de títulos académicos oficiales o cualificaciones profesionales demandadas según el deporte.

Han pasado casi ocho años desde que el CSD sentó las bases y más de tres desde que a nivel autonómico se estableció que todos los monitores de pádel deberían tener el título de nivel 1 para dar clases, pero en Granada hay actualmente menos de una veintena de personas que tiene el título oficial en vigor. A lo que hay que añadir que desde el pasado 1 de abril debería estar en funcionamiento el título VII del ejercicio profesional del deporte que regula definitivamente los trabajos en el ámbito deportivo.

En toda Granada hay menos de 20 monitores cualificados oficialmente para enseñar pádel

Sin embargo, tan sólo hay unos 15 monitores que disponen de, al menos, el diploma de nivel 1 en una provincia donde se cuentan por miles las personas que dan clases. Es por ello, que organismos como el Patronato Municipal de Deportes, la Universidad o las escuelas deportivas de los ayuntamientos han usado y siguen utilizando, en algunos casos, a profesores sin el título oficial. Por no hablar de los clubes especializados en deportes de raqueta en los que el intrusismo y los formadores sin titulación son también moneda corriente.

Es decir, que se trata de un fraude que alcanza a instituciones públicas y que no se está persiguiendo desde el Instituto Andaluz del Deporte (IAD) como si están haciendo ya en otras comunidades como Cataluña o Extremadura, aunque evidentemente siga existiendo el intrusismo como pasa en tantos otros sectores y seguramente no se erradicará jamás.

Un partido del World Pádel Tour en Granada Un partido del World Pádel Tour en Granada

Un partido del World Pádel Tour en Granada / Efe

El director de formación de la Federación Andaluza de Pádel, Gabriel Moyano, señala que el principal problema es que la Ley del Deporte sigue "en suspenso" desde que se aprobó en 2016 y sin legislación vigente es muy difícil atajar este problema de regulación profesional que ya ha generado denuncias en algunas provincias andaluzas.

Según Moyano se puede constatar la práctica del intrusismo. Algo que este formador profesional explica en varios aspectos como que existen jugadores conocidos que pasan directamente a formar aprovechando su estatus pero no sacándose el título permanente así como en personas que tienen manejo con la pala y ponen precios de usuario baratos. A lo que hay sumar la confusión de empresas privadas que dan titulaciones no oficiales, y que al denunciarse va por los cauces de la publicidad desleal y no por los de la legislación estrictamente deportiva.

Es por ello, que se está intentando crear un registro a nivel autonómico con los monitores que tienen los niveles 1, 2 y 3 como una manera de dar un impulso a los profesionales y apremiar a los que no lo tienen a que reciclen sus títulos y darles una moratoria para que puedan sacarse los que exige el CSD. "¿Llevaría la gente a sus niños a una academia de inglés sin profesores que sepan enseñar este idioma?". Con este sencillo silogismo explica Moyano la importancia de la formación en el pádel como en cualquier otro ámbito.

Desde Granada, los profesores titulados denuncian cómo está situación está yendo en detrimento del prestigio de este deporte y afecta a la formación de los más pequeños, por no mencionar cuestiones como el hecho de que el intrusismo contribuya a la economía sumergida. Todo, mientras algunos de los monitores que tienen nivel se están marchando fuera de la provincia de forma intermitente o permanente a otros países para impartir sus enseñanzas en lugares en los que la formación y la titulación tienen un valor mayor.

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