Un hombre muere y dos personas sufren heridas graves en una explosión de gas
El estallido se produjo, al parecer, por un "despiste" de uno de los afectados, instalador de gas · La onda expansiva destrozó la primera planta del edificio y provocó la muerte del hombre
Un "despiste" de un técnico de gas que estaba trabajando en una cocina de uno de los apartamentos del edificio de Cardenal Parrado número 47 parece ser la causa de una explosión que provocó ayer la muerte de un hombre, L.J.G.R., de 51 años y heridas graves a su hija, de 27 años. El instalador, de 60 años, también se encuentra en estado grave después de que el estallido le pillase de lleno.
A las 09:00 horas, Cercado Bajo de Cartuja se despertó con un estruendo que muchos confundieron con una bomba. "Salimos a la calle y vimos que no había fuego, ni el humo negro de un incendio, sólo una nube de polvo", comentaba María del Carmen, una residente del barrio a la que aún le temblaban las piernas. Los testigos contaban que de esa nube de polvo salió un hombre con el rostro ensangrentado y que desde el interior de lo que antes era la primera planta del inmueble, una voz femenina pedía ayuda. "Escuchábamos que alguien decía '¡Sacadme de aquí!'. Los bomberos le decían 'Tranquila, que ahora le sacamos' , desde abajo", contaba María del Carmen.
Todos los efectivos del Parque Norte de Bomberos, con el jefe del cuerpo, Manuel Salas, a la cabeza, se desplazaron hasta Cardenal Parrado. Junto a ellos, agentes de la Policía Nacional y Local, varias ambulancias del 061, junto a personal de Protección Civil y del 112. Los policías acordonaron la zona mientras los bomberos accedían al inmueble afectado. El jefe de bomberos informó de que la explosión se había producido por "probablemente por un despiste del técnico del gas" que trabajaba en la instalación de la cocina. "Cualquier cosa, el frigorífico o una chispa pudo haber provocado la explosión" después de que la habitación se llenase del suficiente gas para provocar la detonación. Los bomberos fueron los que sacaron del edificio al único fallecido en los hechos, un hombre de 51 años que, junto a su hija de 27, estaba en el apartamento contiguo al que se produjo la explosión. Salas explicó que "el cuerpo se ha encontrado justo en la esquina de una habitación. La onda expansiva lo ha empotrado contra la pared". Y allí encontraron el cadáver los bomberos, "acurrucado y con la cabeza en las manos".
El hallazgo fue una desagradable sorpresa para los miembros del cuerpo de extinción de incendios porque el técnico del gas les había informado, antes de ser evacuado, que "estaba sólo en el apartamento". Lo que el hombre no sabía es que, en el piso de al lado, estaban el cuerpo sin vida del padre y su hija, herida de gravedad. Además de estos dos apartamentos -en el que se originó la explosión y en el que se encontraban los otros dos afectados- en la primera planta había otro más, que estaba desocupado, mientras que en la planta baja había otros dos.
El cadáver de L.J.G.R. fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de la capital donde le será practicada la autopsia que determine la causa exacta de la muerte. Por su parte, la hija del fallecido fue operada a mediodía por una fractura de fémur y su estado es grave aunque, en cuanto sea posible, será trasladada a planta, según informaron fuentes sanitarias. Las mismas fuentes informaron que el técnico tenía quemaduras en el 12% de su cuerpo, especialmente en la cara y el tórax. Su estado es también grave, aunque está ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos y está estable.
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