La plantación de árboles mejora la salud mental según un estudio hecho en Granada

La investigación demuestra que dedicar apenas hora y media a esta actividad aumenta las emociones positivas en un 26% y reduce las negativas a la mitad

La UGR, una de las tres universidades españolas elegidas para organizar la conmemoración de la Generación del 27

Imagen facilitada por la UGR. / R. G.

Investigadores de la Universidad de Granada y del Instituto de Investigación Biosanitaria (ibs.GRANADA) han demostrado que participar directamente en la plantación de árboles produce una mejora inmediata y significativa en el bienestar emocional y la vitalidad de las personas.

El estudio, realizado en colaboración con la asociación Árboles Contra el Cambio Climático en Granada (ACCC Granada) y publicado en la revista Urban Forestry & Urban Greening, revela que una sola sesión de forestación de 90 minutos basta para generar estos efectos positivos en la salud mental.

El trabajo de investigación ha contado con 152 voluntarios adultos que participaron en una jornada de forestación en los jardines del campus del Parque Tecnológico de la Salud de Granada. Cada persona plantó dos árboles de especies autóctonas mediterráneas, como algarrobos o encinas, bajo supervisión experta. Los científicos midieron, mediante tests validados internacionalmente, los estados afectivos y la sensación de vitalidad de los participantes justo antes y después de la realización de la actividad.

Más emociones positivas, menos negativas Los datos obtenidos en el estudio son concluyentes y muestran mejoras en todos los indicadores evaluados. Así, hay un aumento del 26% en las emociones positivas, como el entusiasmo o la inspiración, una reducción del 48% en los sentimientos negativos, como la irritabilidad o el nerviosismo y un incremento del 12% en la sensación de vitalidad y energía.

José Manuel Pérez Mármol y Doğukan Baran Güngörmüş, responsables de este trabajo, destacan que "la población no solo se beneficia mentalmente por disponer de espacios verdes en las ciudades, sino que participar de forma directa en su creación parece mejorar igualmente la salud mental".

El estudio también ha permitido observar que las personas que ya tenían una relación más estrecha con la naturaleza experimentan mayores beneficios. Los autores explican que plantar un árbol combina varios elementos beneficiosos, indica la UGR en un comunicado.

Psicológicamente, es una acción con un fuerte significado de cuidado, compromiso con el futuro y conexión con el entorno, lo que genera un sentimiento de propósito. Fisiológicamente, el contacto directo con la tierra y el entorno natural podría activar las respuestas de relajación del sistema nervioso, reduciendo el estrés e induciendo calma.

Una opción económica y eficaz para desarrollar políticas públicas La investigación ofrece evidencia científica sobre los beneficios inmediatos de involucrar a la ciudadanía en la creación de espacios verdes, situando a la acción directa como un complemento valioso a la propia existencia de estos espacios en el entorno urbano.

Los hallazgos ofrecen una alternativa de bajo coste para que ayuntamientos, organizaciones comunitarias o centros educativos diseñen programas de promoción de la salud mental. Incluir jornadas de revegetación ciudadana supondría una estrategia con un doble retorno: mejorar el bienestar emocional individual, por un lado, mientras que al mismo tiempo se crea infraestructura verde para toda la comunidad.

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