La SAOM alerta de que Granada afrontará cerca de 6.000 diagnósticos de cáncer en 2026

Los tumores más diagnosticados serán los de colon y recto, mama y pulmón, seguidos por próstata y vejiga urinaria, tanto en hombres como en mujeres

María Gómez, exalumna de la UGR, publica su TFG en una revista internacional de alto impacto

Un hospital en una imagen de archivo
Un hospital en una imagen de archivo / JOSUÉ CORRE

La Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM) conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra este próximo miércoles, 4 de febrero, destacando los avances logrados en la lucha contra esta enfermedad y subrayando la necesidad de reforzar la prevención, el diagnóstico precoz y la equidad en el acceso a recursos diagnósticos y terapéuticos para toda la población.

Según las estimaciones más recientes del informe ‘Las cifras del cáncer en España 2026’, elaborado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), en España se diagnosticarán 301.884 nuevos casos de cáncer en 2026, lo que supone un incremento del 2 % respecto al año anterior y marca un récord histórico de incidencia anual, reflejando tanto cambios demográficos como mejoras en las técnicas de detección temprana.

En Andalucía, esta tendencia al alza también se observa con una proyección estimada de unos 52.000 diagnósticos de cáncer para 2026 (unos 6.000 en la provincia de Granada), una cifra en línea con el crecimiento de la incidencia nacional debido al envejecimiento poblacional, el aumento de la esperanza de vida y la exposición continuada a factores de riesgo conocidos, así como también por las mejoras en las estrategias de detección precoz que permiten identificar más casos en fases tratables. Los tumores más diagnosticados en 2026 serán los de colon y recto, mama y pulmón, seguidos por próstata y vejiga urinaria, tanto en hombres como en mujeres. Estos patrones reflejan la importancia de los programas de cribado y estrategias de prevención focalizadas en estos tumores.

Cabe destacar cómo resultados recientes también han puesto de manifiesto un incremento del número de casos entre adultos jóvenes (20–39 años), con más de 8.000 nuevos diagnósticos especialmente de cáncer de mama y tiroides, lo que plantea retos adicionales en materia de concienciación, investigación y estrategias de cribado adaptadas a poblaciones más jóvenes.

Prevención primaria y secundaria

La evidencia científica respalda que alrededor de un tercio de los cánceres podría prevenirse mediante intervenciones que reduzcan la exposición al tabaco, al alcohol, fomenten una dieta saludable, el control del peso y la actividad física regular, así como la vacunación contra agentes oncogénicos (como el virus del papiloma humano). Estas recomendaciones se incluyen en lo que se denomina prevención primaria, que busca reducir el riesgo de la aparición de la enfermedad evitando la exposición a factores causales. A ello hay que unir recomendaciones saludables, sobre todo el ejercicio físico, que reduce hasta en un 30% el riesgo de cáncer y alrededor del 20% el riesgo de mortalidad específica por cáncer, además de mejorar la calidad de vida de los pacientes durante y después de los tratamientos.

La prevención primaria se complementa con la denominada como secundaria, que se basa en la detección precoz a través de programas de cribado, constituyen pilares fundamentales en la lucha contra la enfermedad. Los programas de screening de cáncer de mama, colorrectal y cérvix han demostrado una reducción significativa en la mortalidad específica de estos tumores cuando se implementan con calidad y con alta participación comunitaria, subrayando la importancia de acudir a las convocatorias de cribado y facilitar el acceso a estas pruebas a toda la población.

Desde la SAOM se hace un llamamiento a la población para que, ante cualquier síntoma sospechoso o duda de salud, acuda al médico de Atención Primaria para su evaluación y, si procede, derivación oportuna al especialista. Este enfoque integrado —que combina prevención, diagnóstico precoz, investigación y tratamientos modernos— es clave para seguir avanzando hacia un futuro en el que el cáncer sea cada vez más prevenible y más curable.

Investigación y medicina de precisión

La investigación oncológica y la participación en ensayos clínicos son fundamentales para continuar ampliando las opciones terapéuticas y mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer. Andalucía es actualmente la tercera comunidad autónoma española (tras Cataluña y Madrid) con más ensayos clínicos activos, unos 250, mayoritariamente sobre los tumores más frecuentes (torácicos, de mama o digestivos) que permiten explorar nuevas opciones de tratamiento y de mejores herramientas de diagnóstico a través de biomarcadores, genómica o la inteligencia artificial aplicada a la detección precoz.

En este sentido, cabe destacar la apuesta decidida que Andalucía está llevando a cabo en la denominada como medicina de precisión, que permite realizar un diagnóstico y tratamiento personalizados basados en el perfil molecular de cada tumor. Una de las prioridades estratégicas de la SAOM es potenciar la implantación del programa de medicina de precisión del Servicio Andaluz de Salud (SAS). Esta aproximación clínica, que incluye análisis genómico e identificación de biomarcadores, ha demostrado impacto directo en la mejora de la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes al dirigir terapias con mayor eficacia y menor toxicidad.

“La medicina de precisión ha emergido como un pilar en la oncología moderna gracias al conocimiento detallado de las características moleculares de los tumores. Esta aproximación permite identificar biomarcadores específicos que orientan la elección de terapias dirigidas y personalizados —lo que mejora la eficacia y reduce efectos secundarios— frente a tratamientos estándar”, detalla el presidente de la SAOM, el Dr. Jesús Corral.

La integración de técnicas como la genómica, la secuenciación multiómica y el análisis de datos impulsado por inteligencia artificial está ampliando la capacidad de estratificación de pacientes y aumentando la probabilidad de respuesta a tratamientos específicos que antes no estaban disponibles. Este enfoque científico continúa evolucionando en plataformas clínicas avanzadas en varias comunidades autónomas, incluyendo iniciativas pioneras para integrar la asistencia molecular en la práctica clínica.

“La medicina de precisión no sólo representa un avance terapéutico, sino que también optimiza recursos al seleccionar tratamientos con mayor probabilidad de éxito, reduciendo efectos secundarios innecesarios y favoreciendo decisiones clínicas más eficaces, un elemento clave para avanzar hacia una oncología más sostenible y centrada en el paciente”, destaca el Dr. Corral.

Largos supervivientes

Con el aumento continuado de la supervivencia al cáncer —que en España supera el 57,4 % en hombres y el 65,2 % en mujeres a cinco años tras el diagnóstico para pacientes diagnosticados entre 2013 y 2017, cifras que se han duplicado en las últimas cuatro décadas— la población de largos supervivientes (personas que han superado o conviven con un cáncer tras los primeros años de tratamiento) está creciendo de forma sostenida.

Estudios en España señalan que este colectivo enfrenta necesidades físicas, psicológicas, sociales y económicas no siempre cubiertas por los sistemas de salud, como dificultades de reinserción laboral o atención continua a secuelas tardías de los tratamientos. Este auge de supervivientes requiere modelos de atención integrales y coordinados entre Atención Primaria, Oncología y otros especialistas para abordar de manera eficaz los desafíos de salud a largo plazo.

Reconociendo esta realidad, el SAS ha sido pionero en la elaboración multidisciplinar de un protocolo de seguimiento para largos supervivientes, contando con participación ciudadana y expertos en cuidados oncológicos, entre los que se incluyen los especialistas de la SAOM.

Este documento de consenso aborda las necesidades complejas de seguimiento clínico, manejo de secuelas tardías, apoyo psicosocial y reinserción laboral, tanto en población adulta como infantil. Sin embargo, el reto actual es su implementación efectiva en la práctica asistencial, promoviendo la coordinación entre Servicios de Oncología y Atención Primaria para garantizar una atención integrada y continuada, y de la que también han de formar parte las propias personas con cáncer.

La evidencia demuestra que la participación de la ciudadanía en acciones de salud pública —como la adopción de hábitos saludables, la participación en programas de cribado y la consulta temprana ante síntomas— contribuye de forma directa a la eficacia de las estrategias de prevención y de diagnóstico precoz. Es por ello por lo que la SAOM reafirma que el paciente debe ser el eje esencial de todo el trabajo oncológico. “Fomentar la participación ciudadana, escuchar las necesidades de las personas con cáncer y crear espacios de diálogo entre pacientes, profesionales y entidades sociales es fundamental para humanizar la atención”, subraya la Dra. Carmen Beato, vicepresidenta de la SAOM.

Atendiendo a esta sensibilidad, la SAOM prepara para el próximo 17 de junio la celebración del I Congreso Andaluz de Personas que Viven con Cáncer –con un programa diseñado específicamente para abordar las preocupaciones reales de pacientes, familias y cuidadores desde una perspectiva accesible y práctica– y el reconocimiento institucional de escuelas de pacientes, fortaleciendo así el empoderamiento y la corresponsabilidad en salud de las personas que viven con un tumor.

La especial atención que desde la SAOM se tiene hacia las necesidades y el bienestar de los pacientes también se pone de manifiesto con la iniciativa Becas Espacio SPERantia, que está contribuyendo a transformar salas de espera de servicios de Oncología de hospitales públicos andaluces en entornos más humanizados. Hasta la fecha ya se trabaja en la del Hospital Virgen de las Nieves de la ciudad granadina.

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