Tensión en Dúdar por el desembalse de Quéntar: 160 vecinos desalojados y preocupan otros 100 incomunicados en Aguas Blancas
El pantano está al 100% de su capacidad y ha tenido que abrir sus compuertas a la una de la madrugada para aliviar agua
Así ha sido el desalojo de 120 vecinos de la localidad de Dúdar por el desembalse de emergencia de la presa de Quéntar
Noche de alta tensión en los pueblos de Dúdar y Quéntar ante la violenta crecida del río Aguas Blancas. La Junta de Andalucía y la Diputación de Granada han tenido que llevar a cabo el desalojo del municipio dudareño durante la madrugada y a primeras horas de este jueves, trasladando a un total de 160 vecinos a un hotel de Granada capital, la totalidad del núcleo. Además, otros 100 vecinos permanecen incomunicados en la urbanización Aguas Blancas y se ha dado aviso a los residentes de la parte más próxima al río en Quéntar a que estén prevenidos por si fuera necesaria su evacuación.
Esto se debe a que el pantano ha alcanzado su capacidad total y sobre la una de la madrugada ha abierto las dos compuertas del aliviadero para desagüar de urgencia, lo cual ha provocando una crecida repentina y mayor que la de los últimos días del nivel del torrente. El desembalse de las dos últimas jornadas no ha bastado y la cantidad de agua que ha llovido es tal que el dique ha alcanzado su capacidad completa.
Según ha informado la Diputación de Granada, el desalojo comenzó a las 03:00 horas para todos los vecinos que han decidido abandonar sus casas de Dúdar, unos 120 en una primera tanda. Ante las informaciones del desembalse, la localidad se encontraba en el punto más alto del municipio, la zona conocida como zona de escuelas. Allí, el presidente, Francisco Rodríguez, y el delegado del gobierno de la Junta en Granada, Antonio Granados, se han reunido con ellos y les han dado traslad la situación del municipio y la idoneidad de pasar la noche en un hotel.
En total han sido 120 los vecinos desalojados por las autoridades que han llegado al Hotel Luna de la capital granadina pasadas las 04:30 horas de este jueves, a los que se ha sumado poasadas las 11:00 horas los 40 vecinos y voluntarios de Cruz Roja que se quedaron en la localidad, y que permanecían en la zona más alta de la localidad a la espera de poder salir. Allí van a permanecer hasta que el nivel del caudal de la presa de Quéntar disminuya y sea seguro regresar al municipio.
A primera hora de este jueves, el pantano de Quéntar está en alerta roja y está desembalsando 96,42 metros cúbicos por segundo y se encuentra a un 100% de su capacidad. Es decir, ha superado los umbrales máximos de almacenamiento, lo cual no significa que esté desbordado. Con una capacidad total de 13.526 hectómetros cúbicos, el último registro de la CHG lo sitúa en 13.209, ya sin exceso, pero todavía desembalsando. Este agua repercutirá en los niveles del río Genil al paso por la capital, la Vega y todo su cauce hasta el Poniente, donde no se calma la situación, con un caudal de 9,37 metros cúbicos por segundo en Venta de Santa Bárbara. Otro pantano en alerta roja es La Bolera, en el límite con Jaén.
La urbanización Aguas Blancas, incomunicada
Además de los 160 desalojados, preocupa ahora la situación en la Urbanización Aguas Blancas, pedanía perteneciente también a Dúdar, y que queda al otro margen del río que le da nombre. Esta sigue incomunicada y en ella permanecen unos 100 vecinos, según ha destacado el alcalde, Raúl Fernández, a este periódico. El regidor ha destacado que los efectivos de Bomberos y de la UME ya trabajan para tratar de llegar hasta ellos abriendo un paso de emergencia.
"Yo tengo allí a un concejal, y me informa que están bieny por el momento no hay problema. Pero llevan un día incomunicados ya por la crecida del río, y a eso hay que darle una solución, que se dará a partir de ahora, hay que ponernos con ellos. Sólo hay una solución, que es abrir un carril que hay antiguo y ponerlo en funcionamiento, porque los demás accesos están cortados", ha relatado.
Estos vecinos no corren peligro real por la subida del caudal del río, pero al permanecer incomunicados en caso de que hubiera una emergencia no podrían ser desalojados. "En caso de que haya una emergencia, la Guardia Civil nos ha dicho que nos pondría un helicóptero. Pero por el momento no es necesario, vamos a intentar abrir camino y después ya veremos", ha considerado Fernández.
Por su parte, el Ayuntamiento de Cenes de la Vega ha desalojado tres viviendas en el barranco de Alborox y ha realojado a las diez personas que residen en ellas como medida de prevención ante los desprendimientos que las lluvias están provocando en el municipio. El consistorio mantiene activo este jueves el Plan de Emergencias Municipal por el aviso naranja por viento en la Cuenca del Genil y ante la crecida del río Genil por el desembalse de los pantanos de Quéntar y Canales.
También se ha advertido a un grupo de cerca de un centenar de vecinos de Quéntar, sobre todo los que viven en la parte baja del pueblo y los más cercanos al cauce del río Aguas Blancas a que estén prevenidos ante un eventual desalojo por aumento del caudal de agua, como ha confirmado el alcalde de la localidad, Fran Martinez, a este diario, que aun así ha pedido "calma" a sus vecinos.
Por el momento ha sido necesario evacuar a ningún vecino de su localidad, pero que los habitantes están alerta por si es necesario salir. "Hay que darles las gracias por ser tan colaborativos y estar preparados. Esperemos no tener que llegar a eso", ha destacado Martínez.
"Ahora la prioridad es que no se cierre el acceso por Beas, que es nuestra única salida. La presa sigue desembalsando, el agua tuvo que salir por el aliviadero. El río ha cambiado, ya no va por su cauce natural, sino que ha invadido zonas de campo, casetas de aperos, y en la pedania del Tocón de Quéntar el puente de la umbria está casi para caerse", ha relatado el regidor.
Durante la primera evacuación, los operarios y Bomberos de la Diputación de Granada y la Unidad Militar de Emergencias tuvieron literalmente que abrir camino para poder llegar Dúdar y Quéntar, ya que la vía de acceso habitual, la GR-3201 estaba completamente cortada desde hace horas por la crecida del río. El recorrido alternativo que se está abriendo es por la carretera entre Quéntar y Beas de Granada, que tiene varias lenguas de tierra cortando el paso, y que durante el día se ha tenido que despejar hasta en tres ocasiones, según confirmó el alcalde quenteño.
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