La Toma de Granada vuelve a sacar la tradición a las calles entre mensajes de convivencia, respeto, valores y caridad

Cientos de personas se dan cita entre la Plaza del Carmen, la Catedral y las calles aledañas para conmemorar la Reconquista de la ciudad hace 534 años

El evento ha estado marcado por el reciente fallecimiento del concejal de Cultura, Juan Ramón Ferreira

Día de la Toma de Granada 2026: Horarios y cómo se desarrollarán los actos oficiales previstos

Salida del pendón real del Ayuntamiento de Granada, portado este año por Francis Almohalla / ANTONIO L. JUÁREZ / PICWILD

Granada ha vuelto a salir a la calle como cada 2 de enero para la conmemoración del Día de la Toma de la ciudad, del que este año se cumplen 534 años. Un día festivo en la ciudad en el que, como es habitual, se ha recordado el momento en el que los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, se hicieron con las llaves de la ciudad tras la rendición del último rey nazarí de Granada, Muhammad XII, más conocido como Boabdil.

La celebración de este año ha estado marcada entre la corporación municipal, sin embargo, por el reciente fallecimiento del concejal de Cultura, Juan Ramón Ferreira, quien se iba en Nochevieja y cuyos restos habían sido velados hasta pocas horas antes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. El trascurso del evento no ha tenido el típico ambiente festivo, y las caras serias y los silencios cómplices fueron la tónica general entre los miembros del Consistorio. Todos llevaron corbatas negras y detalles en señal de duelo.

Esta festividad ha vuelto a tener un claro simbolismo al repaso de la historia como lección del pasado que trae enseñanzas a la Granada de hoy. Los representantes políticos y eclesiásticos han remarcado lo que fue un momento histórico importante para España, pero con el futuro muy presente, hacia donde se avanza buscando la convivencia con respeto. El acto, como suele ser habitual, se ha visto envuelto en la ya tradicional polémica por la jornada, entre quienes no consideran que este día deba celebrarse y quienes creen que debería tener una mayor relevancia a nivel nacional.

En torno a las 10:00 horas, una hora y media antes de que comenzaran los actos, ya había un notable despliegue policial en la Plaza del Carmen y alrededores, para que todo se desarrollara sin problemas. Desde antes algunos incluso guardaban sitio frente a las vallas para tener la mejor visión del acto. A las 10:30 horas se cortaba el tráfico en la zona, restricciones que se alargaron hasta las 14:30 horas, cuando finalizó todo el ceremonial sin incidencias destacadas.

El pendón real pasando frente al monumento de Isabel La Católica / ANTONIO L. JUÁREZ / PICWILD

Los encargados de portar y premolar el Estandarte Real este año han sido Francis Almohalla y Enrique Catalina. También ha estado presentes altos cargos de Diputación, la Junta de Andalucía y diputados y senadores nacionales, así como el subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla.

La Legión repite por cuarto año su presencia

La comitiva, encabezada por la alcaldesa, comenzó el recorrido desde el Ayuntamiento de la capital, en la Plaza del Carmen, hasta la Catedral pasadas las 11:30 horas. Antes, la regidora pasó revista a las tropas del destacamento de la Legión junto con el Teniente General del Madoc, José Manuel de la Esperanza. Este es el cuarto año seguido en el que el Ejército está presente en este día con los soldados legionarios, y han sido los más aplaudidos en la jornada. También se escucharon, tanto a su llegada como a lo largo del recorrido, los tradicionales vítores a España, Granada, y a la Legión.

Los detractores de la celebración se situaron este año frente a las puertas del edificio de la Plaza del Carmen, aunque no se vieron carteles ni se escucharon proclamas contra la fiesta. Sí se repitieron los gritos de los partidarios de la fiesta y los aplausos. En la Plaza y durante todo el recorrido se vieron banderas de España, de Granada, e incluso alguna con motivos Franquistas. No fue un día de intenso frío, al contrario que otros años, lo que animó una multitudinaria celebración de la jornada, a la que también acudieron atónitos turistas que no esperaban este acto y que no dudaron en fotografiarlo todo.

Ya en la Catedral, la comitiva institucional fue recibida por el resto de autoridades, entre los que se encontraban los tenientes generales de Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil en Granada, diputados andaluces y nacionales, senadores y cargos políticos de PP, PSOE y Vox, para pasar, como es tradicional, al interior del Aula Regia y hacer entrega de las Insignias Reales.

Miembros del destacamento de la Legión que ha desfilado este 2 de enero en Granada / ANTONIO L. JUÁREZ / PICWILD

A las 12:00 horas comenzó la eucaristía, que este año no estuvo oficiada por el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, enfermo de gripe. Sin embargo, el canónigo del Cabildo del templo metropolitano, Enrique Rico, leyó la homilía que este había preparado para la ocasión. En su mensaje, precedido de palabras de recuerdo a Juan Ramón Ferreira, Gil Tamayo, aseguró que la verdadera conquista no es la de las plazas, sino en el corazón, y pidió que la conquista de Granada "sea la toma de la caridad como forma de vida".

"Granada, ciudad de tres culturas, no puede permitirse el enfrentamiento político ni la polarización. Necesitamos un amplio angular que no se centre en la política ni en unos pocos, sino en los más débiles. Una sociedad que deja atrás a algunos de sus miembros no es una sociedad", recordó en sus palabras el Arzobispo.

Gil Tamayo destacó que al conmemorar la toma de Granada no se celebra la victoria sobre nadie, sino el cierre de un ciclo de un pueblo que supo buscar la unidad en la tierra. "Lo recordamos con responsabilidad, haciéndolo presente en nuestro hoy para iluminar el camino del mañana. La llamada al bien común y el respeto por la virtud deben ser una constante", aseguró.

"Leamos nuestra historia sin falsa gloria ni con vencedores o vencidos. Que Granada sea ciudad puente entre pasado y futuro. Entre lo diverso y lo común. Que su prosperidad no sea sólo económica, sino también humana", pidió.

El concejal Enrique Catalina tremolando el pendón de la ciudad en la Capilla Real / ANTONIO L. JUÁREZ / PICWILD

Gil Tamayo también quiso destacar que, en tiempo de confusión, de bloques que se acomodan o de tecnología que divide, hay que recordar la amabilidad como acto de fe. "Hoy pedimos por caridad política, esa tan olvidada. Esa que con amor se compromete y diseña políticas que protegen, educan, acogen y dignifican al trabajador. Su gesto más urgente es la amabilidad social. Ese silencio que acoge y esa mano tendida sin condiciones", consideró en la homilía.

'Granada, ¿qué?'

Tras la misa, el Cabildo Catedralicio, el de la Capilla Real y la Corporación Municipal pasaron de nuevo al Aula Regia, donde nuevamente se ha tremolado el estandarte ante los féretros de los Reyes Católicos. El encargado este año ha sido el concejal de Urbanismo, Enrique Catalina. Posteriormente, tras la ofrenda floral en el enterramiento de los Reyes, toda la comitiva deshizo el camino andado de nuevo rumbo al Ayuntamiento para tremolar el Pendón desde el balcón principal del Consistorio, entre aplausos y vítores.

This browser does not support the video element.

El público recita el tradicional "Granada, ¿Qué?" al final de la fiesta de la Toma

Ya en la Plaza del Carmen, de nuevo la misma escena, los mismos protagonistas. La comitiva alcanzó la puerta de la casa consistorial a las 13:40 horas y subió al balcón. Una vez dentro, se volvió a cumplir con la tradición. Francis Almohalla proclamó el "Granada, ¿qué?". Así por tres veces. "Por los ínclitos Reyes Católicos, Fernando V de Aragón e Isabel I de Castilla", prosiguió en las tres ocasiones. Los vivas a España, a Andalucía y a Granada tronaron de nuevo ante una Plaza abarrotada y nuevamente bajo los sones de los himnos.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último