"Los tractores saldrán a la calle": el campo de Granada prepara manifestaciones y tractoradas tras el acuerdo UE-Mercosur

El sector avícola y del cereal muestran su preocupación por el nuevo marco comercial, que sin embargo abre "grandes oportunidades" al aceite de oliva y el vino

Descontento en el sector pesquero de Granada por el nuevo reglamento de control de pesca

La semana pasada los agricultores catalanes ya cortaron la A-7 en Girona en protesta por el acuerdo / David Borrat / Efe

El campo granadino protestará "con todo lo que tenga" contra el acuerdo de libre comercio alcanzado entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), y que en el caso de la provincia afectará principalmente a los sectores del cereal, en concreto de la producción de maíz, y de la comercialización de la carne de aves de corral. Entre las medidas de protesta, entre otras, está encima de la mesa una tractorada. El calendario de movilizaciones se establecerá en los próximos días cuando se reúnan las direcciones nacionales de las dos principales organizaciones agrarias del país, UPA y Asaja. De hecho, esta última celebrará este martes junta directiva estatal donde se decidirá de qué manera se va a presionar al Gobierno comunitario para, y que en el caso de Granada, se presentarán el jueves después de que la Asociación presente su balance anual. "Evidentemente los tractores saldrán a la calle", ha avanzado Manuel del Pino, secretario general de Asaja en la provincia.

El sector agroganadero de la provincia muestra especial preocupación en diferentes sectores productivos, y apuntan a que el acuerdo entre la UE y el Mercosur impactará de forma especial en las explotaciones de aves de corral, con especial incidencia en las granjas de la comarca de Guadix por el gran número de ejemplares que alberga, así como al cultivo del maíz y otros cereales. El campo granadino también mira con cierta preocupación cómo puede impactar este acuerdo de libre comercio en la carne de vacuno, el azúcar o la miel, ya de por sí castigados en las condiciones actuales de mercado. Aun así, no todo el sector ve con malos ojos el nuevo marco comercial con los países del cono sur americano, ya que abre el mercado sobre todo al aceite de oliva, a los vinos, y a algunos derivados lácteos.

"Entendemos que afecta negativamente", ha explicado a este diario el secretario general de Asaja Granada, Manuel del Pino, quien además ha criticado las palabras del canciller de Paraguay anunciando que no se iban a aplicar las cláusulas de salvaguarda para los productos europeos en el caso de una sobreentrada de importaciones desde los países del Mercosur. "Saben que el sector primario está en peligro, sino, no las hubieran implantado. Vamos a quedar al pie de los caballos", advierte.

Del Pino lamenta que en el acuerdo se recoja que los aranceles hacia los productos del sector agrícola y ganaderos que lleguen de Europa al Mercosur vayan a desaparecer de forma gradual en la próxima década, por lo que "ya se produce una primera distorsión del acuerdo" porque "no se va a jugar con las mismas cartas". El acuerdo también es negativo para el campo granadino y europeo porque "las condiciones de producción para los mismos productos aquí y allí son distintas". "Nosotros tenemos una condición mucho más exigente en cuanto a controles sanitarios, prohibiciones de utilización de determinadas materias, determinados productos, sobre todo el cereal y la carne, y la prohibición que tenemos de uso de cualquier tipo de hormona para engordar carne o de determinados productos veterinarios".

Como ejemplo, puso que el cultivo del maíz en el Mercosur utiliza transgénicos, algo que los productores granadinos no pueden usar al estar prohibidos a causa de sus efectos negativos sobre la salud de las personas. "Los estándares de producción para el mismo cultivo son completamente distintos. Los nuestros son bastante más exigentes", recuerda del Pino, para quien "no es de recibo que si aquí nos exigen un nivel, que se permita que entren productos sin esa exigencia".

Acuerdo de gran calado

Por su parte, el secretario general de UPA Granada, Nicolás Chica Escanes, mostró sus recelos hacia un acuerdo que "permitirá la entrada de cientos de miles de toneladas de productos agrícolas y ganaderos procedentes de estos países sin los controles y las exigencias sanitarias y de sostenibilidad que nos exigen a nosotros", dijo en la misma línea que Asaja. "No nos oponemos a los acuerdos comerciales, y más aun teniendo en cuenta el carácter exportador del sector agroganadero granadino y español, pero sí a aquellos que se firman en una evidente desigualdad de condiciones, como es el caso", añadió.

El secretario general de UPA Granada explica que, por un lado, “este acuerdo comercial abrirá oportunidades comerciales para determinados productos de gran calado en la provincia de Granada, como pueden ser el aceite de oliva, el vino o algunos derivados de los productos lácteos”, pero “nunca podremos considerar que un acuerdo de estas magnitudes es positivo para el sector cuando para determinados productos el panorama es absolutamente desolador. Hablamos de las aves de corral, con la relevancia que estas tienen a nivel provincial y más concretamente en la comarca de Guadix, donde se concentran centenares de explotaciones que constituyen uno de los principales motores económicos de la zona, por no mencionar a otros productos que se verán gravemente comprometidos como el vacuno de carne, el arroz, el azúcar y la miel, entre otros”.

Desamparados

En el marco de este acuerdo, el secretario general de UPA Granada tiene muy claro que “el pequeño y mediano agricultor granadino, español y europeo se encuentra en una situación de desamparo total, porque competirá en condiciones de plena desigualdad con los grandes ranchos e industrias productoras de Brasil y Argentina. Países en los que la legislación en materia de fitosanitarios, fertilizantes y sanidad y bienestar animal es muy laxa e indulgente, a años luz de los estándares y la excesiva regulación que se exige a los productores granadinos, españoles y europeos. En este contexto es imposible competir ni en costes ni en volumen de producción”, concreta Nicolás Chica Escanes.

UPA Granada es consciente de que las movilizaciones históricas del campo europeo del 18 de diciembre sirvieron para que la Comisión Europea incluyese en el acuerdo una serie de mecanismos y cláusulas adicionales que dotan de una protección adicional a esos productos agrícolas y ganaderos más sensibles. “Concretamente se van a establecer mecanismos de seguimiento del mercado, evaluación rápida e investigación con posibilidad de suspender las reducciones arancelarias en casos de distorsiones en el precio de los productos”, argumenta Chica Escanes. No obstante, “consideramos, por experiencias previas con otros acuerdos comerciales, que estas medidas son insuficientes y deberían de ser mucho más estrictas y restrictivas", remachó.

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