Las vidrieras más antiguas de la Catedral de Granada descienden para su restauración tras 70 años
Las tres piezas de 1554, diseñadas por Diego de Siloé, inician un proceso de restauración que las llevará a un taller especializado de Segovia durante cuatro meses
Los nuevos horarios e itinerarios de la Semana Santa de Granada 2026
Granada asiste estos días a una escena inédita desde 1953, el desmontaje de las vidrieras más antiguas de la Catedral. Las piezas, fechadas en 1554 y consideradas las primeras concebidas para una catedral renacentista en España, han comenzado a bajar de la girola este martes para su restauración integral.
La actuación arranca con el primer tríptico, formado por tres vidrieras fechadas en 1554 y situadas en la vertical de la puerta de acceso a la Sacristía. Se trata de las piezas más antiguas del conjunto catedralicio y, según ha indicado a este diario el arquitecto director de las obras, Diego Garzón, son “las primeras vidrieras realizadas para una catedral renacentista en España”.
El desmontaje, que se prolongará durante hoy y mañana, miércoles, se realiza mediante un andamiaje específico y un proceso minucioso de retirada. Las piezas, compuestas por pequeños fragmentos de vidrio soplado ensamblados con junquillos de plomo, se extraen una a una de sus soportes metálicos y se embalan en estructuras de madera para su traslado seguro.
El detonante de la intervención fue un incidente registrado en diciembre de 2023, cuando una de las vidrieras —la dedicada a San Ambrosio— sufrió el desprendimiento de uno de sus paneles tras un golpe de viento. A partir de entonces, el Cabildo impulsó la redacción de un proyecto específico para su restauración.
Las vidrieras fueron diseñadas por Diego de Siloé, autor de la traza renacentista del templo por deseo del emperador Carlos V, y ejecutadas por el maestro vidriero Juan del Campo. Representan a los Padres de la Iglesia y forman parte del ambicioso programa iconográfico que acompañó la construcción de la capilla mayor en el siglo XVI.
La última intervención documentada sobre estas piezas data de 1953, cuando actuó el arquitecto conservador Francisco Prieto Moreno. Desde entonces, el paso del tiempo ha afectado especialmente a los elementos de plomo que ensamblan los fragmentos vítreos, que con los siglos se carbonatan y pierden resistencia, haciendo necesaria una labor de limpieza y consolidación, según ha asegurado Diego Garzón a Granada Hoy.
Restauración en Segovia
La empresa granadina Fortress Restauración de Monumentos, se encarga del desmontaje, mientras que la restauración será ejecutada por el taller especializado Vitralia, con sede en Segovia. Sus responsables, considerados entre los principales expertos en vidrieras patrimoniales del país, se han desplazado a Granada para supervisar la retirada de las piezas, que viajarán a su taller para un tratamiento integral.
El plazo estimado es de aproximadamente cuatro meses. Garzón ha explicado que la intención del Cabildo es que, conforme regresen restauradas, las vidrieras se expongan temporalmente a pie de girola antes de su recolocación definitiva, permitiendo así contemplar de cerca una riqueza decorativa que habitualmente pasa desapercibida desde el suelo del templo.
Próximas actuaciones
Esta intervención se enmarca en el programa de actuaciones que la Catedral desarrolla en los últimos años. Actualmente continúa la restauración de la torre campanario, el principal proyecto en marcha, que permitirá abrir nuevos espacios visitables y comprender mejor el proceso constructivo del templo.
Además, el Cabildo ha encargado ya la redacción del proyecto para intervenir en la torre del reloj, situada en la cabecera y que alcanza los 62 metros de altura. En este sentido, se acometerá la reparación de la armadura de cubierta de la torre, original de 1806 sin actuaciones conocidas desde la fecha, tanto en la veleta, la teja de pizarra y la estructura de madera.
El arzobispado intervendrá también restituyendo el revestimiento de la torre, abombado y desprendido de la base por deficiencias del árido y el aglomerante, y la reproducción de fingido de sillares. La actuación conllevará también la limpieza superficial de las dos campanas de la torre y la consolidación del suelo de ladrillo cerámico, rejerías en balconadas y renovación de la escotilla de acceso.
De forma paralela se renovará el revestimiento interior y exterior del volumen adosado de la maquinaria del reloj y se acometerá la limpieza y restauración de las esferas horarias, su colocación de nuevo y consolidación del borde de contacto con la fábrica de ladrillo revestido, y por último la limpieza del mueble y maquinaria del reloj de 1901.
En cuanto al conjunto de vidrieras, el plan continuará de forma progresiva, dada la complejidad técnica y el elevado coste de este tipo de trabajos.
Con el descenso de estas tres piezas de 1554, la Catedral da el primer paso para asegurar la conservación de uno de los conjuntos más singulares del Renacimiento español.
Temas relacionados
No hay comentarios