Aromas y sabores

Los vinos de León se presentan en Granada

  • El pasado 30 de septiembrlas Bodegas Gordonzello realizaron una cata de vinos de esta Denominación en la vinoteca Un Lugar del Vino, en la granadina Cuesta de Gomérez

Los propietarios de Un Lugar del Vino y el director de Bodegas Gordonzello Los propietarios de Un Lugar del Vino y el director de Bodegas Gordonzello

Los propietarios de Un Lugar del Vino y el director de Bodegas Gordonzello / M. L.

Las primeras noticias documentales sobre la historia de la región se remontan a comienzos del siglo X, y sirven como indicador para establecer las dos fuentes económicas sobre las que se apoyaban los territorios bajo su influencia: los molinos para la transformación cerealista y los viñedos.

Ya desde la época romana, la zona Sur de León se convirtió en zona de tránsito de todos los viajeros que frecuentaban las dos grandes rutas que atraviesan la zona de producción de la Denominación de Origen, La Vía de la Plata y El Camino de Santiago. La zona sur de León, se convirtió posteriormente en el abastecedor de vino de prácticamente toda la zona norte de la Península Ibérica.

Fueron muchos los monasterios que hicieron posible el nuevo resurgir de la viticultura de la zona tal y como se refleja en los documentos que posee el archivo de la Catedral de León que datan de la segunda mitad del siglo X, los cuales acreditan la adquisición de terrenos dedicados al cultivo de viñas uinea mostra por la comunidad de monjes del convento de Santa María y Santiago de Valdevimbre.

En ellos se dice que "la singularidad de estos parajes, aquello que los identifica desde el pasado remoto hasta el presente y que les está sirviendo de proyección al futuro, es la vinicultura", con multitud de bodegas-cuevas rupestres, sometidas a la arquitectura popular, constando de espacios excavados en pequeñas lomas o promontorios de tierra arcillosa, aprovechando el desnivel y formando galerías.

Su diferencia de otras zonas vitivinícolas del mundo es su variedad autóctona Prieto Picudo

En el interior se crea el microclima ideal, las bajas temperaturas del subsuelo que han permitido la elaboración del afamado vino de aguja de esta tierra con tradición vinícola. También por el cultivo que se hace en sus viñedos de la variedad, la conocida en los repertorios vitícolas como la Prieto Picudo que encuentra su feudo y ubicación ancestral en el Sur de la provincia de León. Precisamente, la particularidad de esta tierra que la diferencia de las otras zonas vitivinícolas del mundo, es sin duda, su variedad autóctona Prieto Picudo, con la que se elaboran rosados y tintos.

La uva prieto picudo se distingue fácilmente por su racimo apretado y las bayas con forma ovalada y acabada en punta, de ahí el nombre de la variedad; racimo prieto y baya con forma picuda. Su piel es negra azulada, y su sabor y aroma es dulce e intenso. Los vinos varietales de esta uva tienen características similares a los de tempranillo. Da lugar a vinos muy aromáticos y personales, aunque algo ligeros con respecto al color.

De forma más minoritaria, se elaboran vinos blancos con la variedad Albarín Blanco, una variedad peculiar y muy escasa, nada tiene que ver con el Albariño, aunque su nombre sea semejante y a veces cree confusión. Esta variedad se caracteriza por tener una gran frescura y una altísima intensidad aromática.

Un momento de la cata Un momento de la cata

Un momento de la cata / M. L.

Organolépticamente conjuga los aromas herbáceos y frescos de la Verdejo con la calidez y las notas tropicales del Albariño, con fondos de Moscatel en postgusto.

En 1985 un grupo de Cooperativas y Bodegas pertenecientes a la zona Valdevimbre (Los Oteros-Cea), iniciaron los primeros pasos para formar lo que sería una Asociación Profesional de viticultores, elaboradores y embotelladores, cuyo objetivo fundamental fuese el de lograr la Denominación de Origen para sus vinos.

Hoy en día, siendo ya una Denominación de Origen (concedida el 27 de julio de 2007) el objetivo de los productores de la zona es que el consumidor aprecie en nuestros sus vinos el esfuerzo, esmero y dedicación que invierten ellos mediante la apuesta en firme por la calidad.

Tanto el Consejo Regulador como las bodegas de forma individual están haciendo un gran esfuerzo de promoción en ferias, concursos y organizando degustaciones en muchos lugares de España.

Precisamente el pasado 30 de septiembre pudimos disfrutar de una cata de los vinos elaborados por Bodegas Gordonzello, de esta Denominación, en la vinoteca Un Lugar del Vino, en la granadina Cuesta de Gomérez, seguro que bastantes de ustedes conocen la franquicia, pero el lugar en el que está ubicada la vinoteca es realmente una belleza, un lugar para hacer catas al aire libreo degustar excelentes vinos y aceites en sus patios y jardines o en su sala de cata interior. Altamente recomendable.

Vinos catados

  • Peregrino Rosé 2018 (Prieto Picudo): para llegar a obtener este vino color rosado-piel de cebolla se maceran los hollejos solamente durante 3 horas en el mosto. Presenta aromas de fresas, frambuesas y notas florales intensas que recuerdan a las rosas.
  • Peregrino Blanco 2018 (Albarín): de un color amarillo muy pálido, limpio y brillante. En las primeras olfacciones nos puede recordar al Verdejo o al Sauvignon Blanc, pero luego despliega su personalidad con aromas de monte bajo, anís, pera, piña y fruta de hueso. En boca es suave, mineral y muy fresco.
  • Peregrino Tinto Joven 2018 (Prieto Picudo): de un precioso color granate con destellos cardenalicios, despliega aromas de moras, ciruelas negras, regaliz y pimienta negra. Una particularidad de la Prieto Picudo es que cada baya puede tener hasta tres pepitas, lo que aumenta su tanicidad y otorga más estructura al vino, que sentimos en el centro de la boca después de una entrada suave.

Pruébenlos. Les encantarán. En Un Lugar del Vino pueden hacerlo con los de esta bodega.

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