Estas son las zonas inundables en Granada: los cauces de los ríos, el PTS, el embovedado y la Vega del Genil, las más vigiladas
En total hay 47 áreas de amplia extensión reconocidas por su riesgo de inundación por la CHG
El embovedado, la Vega y el PTS, puntos críticos ante una inundación en Granada
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El miércoles se prevé muy complicado en lo meteorológico en Granada. Aunque el nivel de alerta es, hasta el momento, naranja, las previsiones de lluvia son muy superiores a lo normal. Pero más que eso, es la subida de temperaturas, y con ello de la cota de nieve, lo que unido a las precipitaciones puede desatar una tormenta perfecta de deshielo que inunde campos y zonas cercanas a ríos y riberas, ya de por sí saturados entre las últimas lluvias y los desembalses, en el caso de la Vega, de los pantanos de Quéntar y Canales. Por ello, hay que prestar especial vigilancia a las zonas con mayor riesgo de inundación en Granada. Según la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Granada cuenta con 47 Áreas de de Riesgo Potencial Significativo de Inundación, denominadas ARPSIs, que están reconocidas, estudiadas e incluidas en el catálogo correspondiente al periodo 2022-27. Unas zonas habitadas por 49.361 personas según las fichas de la CHG, las principales en las zonas del PTS en la capital, y parte del Cinturón metropolitano en pleno valle del río Genil. Si se atiene a la frase dicha por el presidente de la Junta, Juanma Moreno, este martes, de que "cualquier zona inundada en los últimos 50 años puede volver a inundarse", estas son las áreas de Granada con ese riesgo.
El PTS y río Monachil
La Vega de Granada es la zona que más riesgos conlleva, y se señala como especial punto de riesgo para inundaciones el PTS sino por los servicios que allí quedarían afectados como la cercanía del Hospital Universitario San Cecilio, o por ejemplo, el centro comercial Nevada, cuyos bajos podrían anegarse con una tromba de agua de especial virulencia. El PTS sería una zona inundable de la ciudad según la intensidad de la precipitación y el periodo de años de probabilidad. Esta podría estar afectada desde una lámina de agua que rodee el parque hasta alturas de un metro, en este caso de forma excepcional analizando un periodo de retorno de 500 años. Pero tanto a 10, como a 100 como a 500, el efecto del desborde dejaría sus consecuencias. Este se produciría por el Barranco Hondo y en hora y media ya estaría afectado el Parque.
Así, con alturas de más de un metro comenzaría a pasar el agua por la Ronda Sur al PTS por la Vega, algo que con menos intensidad hace el efecto contrario, es decir, de talud para evitar la entrada de agua. Este análisis permitirá reaccionar con antelación para implantar planes de autoprotección de los edificios y tomar medidas, como por ejemplo, cerrar el parking de los Cármenes. En todo caso, este plan se elaboró con el riesgo de probabilidad de una precipitación excepcional de 500 años. El agua anegaría toda la Vega sur que queda a la derecha del río Monachil, afectando a áreas de cultivo y algunos cortijos, pero sería inevitable su entrada a la ciudad, causando anegaciones en la calle Pintor Maldonado, avenida Don Bosco, Jardín de la Reina y Alcázar del Genil, parte del parque Tico Medina, y la confluencia del Genil, que presenta un riesgo de inundación cada cien años. La precipitación, para el peor de los casos, tendría que ser histórica, de 127 hectómetros cúbicos en el Monachil y de 217 en el río Genil.
El Monachil era la cuenca más desconocida hasta 2014 y en la que menos constancia existe de inundaciones históricas. Y ahora se sabe que tiene el nivel de riesgo más alto de cuantos ríos pasan por la ciudad, el efecto de lámina de agua producido por el tramo de la vega aguas arriba de la Ronda Sur disminuye considerablemente los efectos perniciosos de la misma sobre el tramo urbano. Esta cuenca presenta numerosas obras de paso que tienen una influencia negativa en momentos de crecidas. El río está encauzado en Santa Juliana y el Zaidín y las subidas en los niveles de aguas originan inundaciones en la llanura de inundación, afectando a los barrios del suroeste.
Los puntos conflictivos indican que el cauce comenzaría a desbordarse en su tramo final a la altura de la Feria de Muestras de Armilla por la margen derecha, ya que el muro que delimita el cauce tiene una cota inferior y el puente de Fernando de los Ríos produce un represamiento justo en este sector. La inundación de ahí, con un caudal de 101 metros cúbicos por segundo, seguiría avanzando hacia la zona norte del Zaidín, que presenta cotas más bajas. También comenzaría a aparecer flujo en la rotonda bajo la ronda sur en la salida de los vergeles. Por eso hay que estar pendientes en la alimentación del caudal del tramo urbano con el caudal desbordado de la vega, además de considerar los problemas que se puedan genera en la rotonda de la salida de la Zubia de la Ronda Sur. También aparecería agua bajo la ronda sur y la rotonda de la salida de Ogíjares. A partir de ese instante comenzaría la inundación del PTS. Todos estos puntos suponen zonas de especial riesgo puesto que son las zonas donde el flujo se canaliza hacia el PTS con velocidades y calados altos, además de tener en cuenta que no estarían funcionales nudos importantes de comunicaciones, por lo que habría que tenerlo en cuenta a nivel operativo. Para periodos de retorno de 500 años otro punto de entrada de agua al PTS a través del túnel del camino de servicio bajo la Ronda Sur a la altura del campo de fútbol.
Embovedado
En cuanto al río Darro, el punto más débil es el embovedado en el centro de la capital, que aunque resistente, puede verse afectado si hay obstrucciones. Ya en los años 60 reventó porque entró en carga en Puerta Real, justo donde hay ahora unas rejillas en el paso de peatones junto al granado. En el caso del centro, se empezarían a inundar sótanos y parking y lo primero sería cerrar el aparcamiento de Puerta Real. En el centro se estima que se podrían recoger 65 metros cúbicos por segundo en 4 horas de inundación, ese sería el peor escenario, por lo que se prevendrían efectos cortando calles antes de que se inunden.
En el Plan de Actuación Municipal frente al Riesgo de Inundaciones se ha modelado de todo el tramo urbano del río desde el Palacio de los Córdova hasta la confluencia con el río Genil incluyendo el tramo embovedado, que no goza de un mantenimiento apropiado. Hay zonas con armaduras de la bóveda a la vista, además de desperfectos en innumerables secciones probablemente provocados por materiales arrastrados en alguna avenida importante. La mayor presencia de troncos y sedimentos se produce a la altura de Puerta Real, donde la reducción de la sección y el fuerte giro que hace el cauce, además de ser el tramo donde la bóveda es más baja, provocan una disminución de la velocidad de flujo que favorecen el atranque y depósito de materiales arrastrados, convirtiendo este sector en el más peligroso en caso de avenida. Por eso se incide en las labores de mantenimiento y limpieza.
Uno de los mayores problemas que se advierte en el embovedado son los grandes cambios de sección existentes: en la entrada por Santa Ana hace que ante una avenida el agua arrastre aire hacia el interior de la bóveda y cuando el agua se acumula en Puerta Real por el cambio a menor sección, el aire entra en presión y empuja las paredes de la obra. Cuando en 1951 el embovedado se rompió, minutos antes se produjeron salidas de aire y agua a presión en esta zona, alcanzando el agua los 10 metros de altura.
Con los modelos y las simulaciones, se reafirma la idea de que Puerta Real es sin duda el punto crítico de la obra. Otro punto que puede ser conflictivo son las secciones de la presa del Sancti Spiritu, entre Plaza Nueva y Gran Vía, a la altura de Gran Vía. El tramo desde el paso de la acequia gorda hasta la confluencia con el río genil, que corresponde en superficie con la Plaza del Humilladero, donde la simultaneidad con caudales altos en Genil puede hacer entrar en carga la conducción en este sector.
Río Genil
Los problemas de desbordamientos afectan a extensiones relativamente amplias en la vega. Son los primeros lugares donde empieza a desbordarse el agua. En este río, el Plan Municipal identifica tres puntos conflictivos, sobre todo a partir de 300 metros cúbicos por segundo. Uno es la entrada al casco urbano. La primera zona urbanizada donde se produce la salida de agua es en la zona residencial en el margen derecho entre las calles adormidera y manzanilla de la sierra, afectando también al margen izquierdo en la zona sin urbanizar de la antigua piscina paraíso. La segunda es la zona del polideportivo Bola de Oro: el riesgo es moderado ya que es una zona no residencial. La tercera es aguas arriba de la Circunvalación. El terraplén supone una barrera para las aguas desbordadas. En cualquier caso no afecta a zonas residenciales y quedaría afectado parcialmente el parque Tico Medina. El tramo urbano por la ciudad no debe presentar problemas de desbordamiento hasta periodos de retorno de 500 años e incluso en este caso quedan limitados a zonas no residenciales o de baja densidad. El motivo: el encauzamiento con una anchura de 25 metros y una altura de 4.
Río Beiro
Los nuevos modelos de cálculo han reducido de forma considerable los caudales punta respecto a modelizaciones anteriores. El caudal máximo para 500 años es poco más de 11 metros cúbicos por segundo y el embovedado comienza a entrar en presión con 82,5 en la zona más desfavorable. Por lo que es segura, incluido el paso de las vías del metro en Avenida del Sur, donde existe un margen de seguridad de casi 2 metros hasta que el embovedado entre en presión. Mención aparte merece el tramo entre el final del embovedado y el paso bajo la Circunvalación, tramo que "se encuentra en un estado deplorable de conservación y que habría que remodelar cuando se ejecuten los planeamientos previstos para este sector de la ciudad".
La Vega
Pero es en la Vega donde los problemas pueden acuciar más a corto plazo. Uno de los mapas más significativos y el que, según la ficha de la CHG, puede contar con más afecciones en el corto plazo, es el que estima las consecuencias de una crecida en el cauce del río Genil en sentido descendente en una longitud de 20,14 kilómetros. Prácticamente en todo el terreno estudiado la probabilidad de registrar una inundación severa es del orden de diez a cien años, afectando principalmente a las áreas próximas a la ribera del Genil, pero también a las tierras de Fuente Vaqueros, Alitaje, Pedro Ruiz y Valderrubio.
Este mapa engloba en la problemática a pueblos como Armilla, Atarfe, Cijuela, Chauchina, Churriana de la Vega, Fuente Vaqueros, Pinos Puente, Santa Fe, Vegas del Genil y Granada capital. El río tiene un caudal máximo de crecida ordinaria de 72 hectómetros cúbicos como media, lo que hace que la expecionalidad cada diez años es que se produzca una riada con 90,8 hectómetros cúbicos, teniendo que ser de 241,4 en el periodo de un siglo y de 430,9, medida que ni siquiera ha alcanzado la DANA de Valencia, en el 500 años. El problema para esta zona es que el riesgo más habitual está en crecidas con un tiempo de retorno de diez años. Además, esta zona es especialmente sensible por la presencia de elementos patrimoniales además de por esta atravesada por grandes infraestructuras como la A-92, la GR-43, la A-44 o las vías del AVE. Incluso el aeropuerto se vería afectado por una crecida del Arroyo Salado, que también pone en riesgo la vega de Santa Fe.
Uno de los lugares donde más se está cumpliendo este parámetro es en Valderrubio, donde ni siquiera las obras de canalización del barranco Hondo han evitado inundaciones recientemente. Este hecho hizo mover ficha a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir recientemente, cuando puso a la localidad como ejemplo de cómo desde los ayuntamientos se debe instar a no construir en zonas inundables. En concreto recordó, incluida a la Junta, a que "cumplan con sus competencias" en el mantenimiento de ríos, arroyos y ramblas en su curso urbano para prevenir inundaciones y avenidas. La CHG recalcó entonces que es en los tramos de los cursos de agua que están en terreno urbano pertenecen al municipio y las actuaciones se coordinan con la administración autonómica, y señala que los Consistorios deben incrementar los controles urbanísticos para evitar construcciones u ocupaciones indebidas de los cauces que puedan generar problemas materiales y humanos en viviendas. Asimismo señaló al Loja, por el Arroyo Salado de Riofrío, o Cijuela, por el arroyo de La Rambla.
Polígonos industriales
Otra zona del Cinturón metropolitano que presentaría problemas es la zona de los polígonos de Maracena, Albolote y Atarfe. La CHG sitúa en su mapa de peligrosidad y riesgo el cauce del río Morcillo, el cual es conocido por dividir Granada capital de Pulianas, y que marcha casi en paralelo al borde de la localidad maracenera. En el mapa aparece que podrían inundarse una parte del polígono Fatinafar en una crecida, mayormente grave en un periodo de retorno de cien años, pero que sí presente riesgos a diez años en las vegas del sur de Maracena.
Cerca de ahí, el arroyo Juncaril está también registrado por la CHG, el cual se ha ido canalizando con los años de tal manera que una crecida a corto plazo anegaría lo que son terrenos de cultivo y no industriales como el polígono que lleva su propio nombre, entre Maracena y Albolote, y que una riada excepcional también afectaría a la parte trasera del centro comercial Granaita. Son los barrancos del Membrillo y el de la Alcaicería los que entraría con fuerza en el polígono de Juncaril, lo cual indica que las naves industriales de este complejo están edificadas en una zona que se inunda habitualmente. De hecho, sus calles se colman rápidamente con cualquier tormenta fuerte aunque no cause grandes problemas.
En el Cinturón
Los riesgos a corto plazo se estiman, por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, en el cauce del río Cubillas, sobre todo al norte de la localidad de Pinos Puente. Ya en la Vega sur el río Dílar puede aguantar crecidas excepcionales sin causar grandes anegaciones sobre todo en las proximidades de Alhendín, ya que el cauce canaliza bien una crecida puntual. Aun así, es en zonas próximas a este río donde hay cierto riesgo de inundación a corto plazo si se desborda el arroyo de la Calera, entre Otura y Alhendín, donde la zona con más probabilidad de anegarse sería la que queda a la derecha de la Circunvalación en sentido Granada, entre la salida conocida como la de La Pérgola y la fábrica de cementos. También cerca de la capital, el río Aguas Blancas desde el pantano de Quéntar hasta el Genil, presenta riesgos moderados.
Fue en Otura, en el Arroyo de las Andas, donde se produjo un desbordamiento en esta DANA. El daño no fue a más ya que el problema más grave para este arroyo sería aguas abajo, en su confluencia con el río Dílar ya en la entrada de Las Gabias, siendo el polígono industrial a la entrada del pueblo el que tiene más riesgo de quedarse bajo las aguas. Cerca, con un riesgo muy bajo, está en el registro el barranco del Chopo, entre Escúzar y La Malahá.
En el Poniente
En la zona de Loja, los cauces del Arroyo de Alcaudique, del Rosal, en conjunción con el río Genil, los que presentan riesgo de inundación, aunque al paso por la capital del Poniente debería de suponer una de esas riadas históricas, que tendrían que multiplicar por tres el caudal medio del río. También Riofrío, una de las poblaciones más castigadas por riadas en los últimos años, está en el mapa. Cerca, el río Cacín a su paso sobre todo por Moraleda de Zafayona, está en el registro. Esta alcanza también terrenos del municipio de Salar, donde el arroyo de este pueblo presenta riesgos a cien años en la llanura donde está la villa romana y donde pasará la futura variante de Loja. Justo en la confluencia con el Genil.
En el municipio de Íllora hay varios cauces a tener en cuenta como el del Arroyo de la Cañada-Huelva II, en Puerto Lope; el arroyo de Tocón o el barranco del Rayo. Al norte, en Montejícar, presenta riesgos el río Guadahortuna. En Benalúa de las Villas, el río Las Juntas presenta riesgo En la zona también considerada Poniente como Jayena, tiene riesgo moderado el río Granada y el barranco de Las Viñas. En Iznalloz, el sistema cuenta con un riesgo medio-alto en el Arroyo de Cañada Hermosa y en el propio río Cubillas.
Guadix y Baza
Al norte de la provincia, en el Marquesado el riesgo a corto plazo apenas inundaría las riberas del río Verde en Jerez del Marquesado y Lanteira, que se verían aumentadas por el barranco del Pueblo, aunque no afectarían directamente a zonas habitadas. De la misma manera el cauce del barranco Pozo Bajo de Pedro Martínez está en las zonas inundables en un periodo de retorno de diez años.
Asimismo el río Galera, en once kilómetros de cauce tiene riesgo alto de inundación a corto plazo, así como el río Huéscar. Aun así, en ambos, apenas subiría su cauce más allá de su ribera. Más problemático es el arroyo de la Ribera, en el municipio de Baza, alimentado por la Cañada del Carretón y el barranco de Narváez, que podrían inundar una amplia zona de huertas a la izquierda de la carretera A-334 a las afueras de la ciudad.
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