Granada CF-Espanyol

Ya se acaban los adjetivos con este Granada

  • Diego Martínez regresa al 1-4-4-2, con un estelar Carlos Fernández, para superar al Espanyol con fútbol, fe y corazón

Carlos Neva se lleva el balón ante Vargas Carlos Neva se lleva el balón ante Vargas

Carlos Neva se lleva el balón ante Vargas / Álex Cámara (Granada)

El partido ante el Espanyol sirvió para resumir en noventa minutos lo que es el Granada desde que llegara Diego Martínez a su banquillo. Un equipo ganador, porque en el último año y medio gana mucho y pierde poco; un conjunto capaz de jugar muy bien al fútbol, como hizo en la mayor parte del primer tiempo y al inicio del segundo; un plantel único cuando de defender y aguantar un resultado se trata, ya que el tramo final del choque es bien conocido en el Nuevo Los Cármenes.

También es una escuadra camaleónica, capaz de empezar con un dibujo y mutar a otro, mejorando en la mayoría de ocasiones con el movimiento; que sabe leer los choques mejor que nadie, porque embarulla cuando es necesario y deshace nudos si es lo que toca; y, ante todo, un equipo que compite y transmite como pocos, porque convierte cada jugada en una batalla, cada envite en una guerra sin cuartel y cada zona del campo en un ring de boxeo. Ya se empiezan a acabar los adjetivos para definir a este equipo y lo que está logrando. Se antoja casi imposible conseguir más con menos, como está siendo capaz de hacer Diego Martínez, el adiestrador de un grupo de leones, como definió, con acierto, el técnico a los suyos en la sala de prensa tras el partido.

Ante el Espanyol puso el Granada una pica más en la histórica etapa que está viviendo, y menuda pica. Venía exhausto tras meterse en Badajoz en los cuartos de la Copa del Rey, se topaba con un Espanyol al alza, y que encima se adelantó con un penalti que no fue.

Si muchos ya firmaban el empate antes, ante este panorama se suscribía con los ojos cerrados, más aún al recordar que el equipo había sido incapaz hasta ahora de remontar un resultado en contra. Pero lo remontó. Lo ganó a base de fútbol, fe, corazón, competitividad y mucha inteligencia.

Resaca copera

Cuatro jugadores de los que fueron titulares en la Copa el miércoles en Badajoz repitieron en el once inicial ante el Espanyol: Germán, Gonalons, Antonio Puertas y Carlos Fernández.

Tres de ellos jugaron los 120 minutos del encuentro copero, mientras que Antonio Puertas no lo hizo, aunque fue sustituido cuando el choque se encontraba ya en la prórroga.

Diego Martínez, sin embargo, no tuvo dudas a la hora de volver a contar con ellos en Liga, dado su importancia en el equipo y lo trascendental del choque ante un oponente directo por la permanencia.

Les acompañaron de principio cuatro jugadores más que salieron desde el banquillo en Badajoz (Víctor Díaz, Soldado, Yangel Herrera y Machís) y dos más inéditos desde el anterior partido de Liga ante el Sevilla (Domingos Duarte y Carlos Neva).

Con dos delanteros

Recuperó el técnico en la vuelta del campeonato doméstico el 1-4-4-2, con Soldado y Carlos Fernández juntos arriba, dibujo usado en casa en los últimos encuentros pero no en las anteriores salidas a Barcelona y Sevilla, en las que apostó por reforzar la medular con un tercer centrocampista.

En el once del Granada, ninguno de los tres fichajes invernales; en el perico, Cabrera, Embarba y Raúl De Tomás, los tres en los que se ha gastado, tirando la casa por la ventana, cuarenta millones el club blanquiazul. Optó Abelardo también por un 1-4-4-2, con Darder como falso extremo.

El Granada jugó bastante bien al fútbol en la primera parte, pese a que el Espanyol marcó el 0-1 y pudo dejar el choque sentenciado con dos ocasiones claras en los diez únicos minutos malos del cuadro nazarí en el partido.

Carlos Neva, menudo partidazo el suyo, y Víctor Díaz se incorporaron bastante al ataque, el equipo movió el balón con inteligencia, alternando pases en corto y buenos cambios de orientación, y fue capaz de empatar.

Los cambios

El tempranero 2-1 de Carlos Fernández, que no paró de moverse y pedirla en todo el partido, en el segundo tiempo marcó lo que quedaba de choque.

Entró Azeez por Soldado y cambió el Granada a un 1-4-2-3-1, que mutó al habitual 1-5-4-1 con el que acaba los partidos tras salir Foulquier por Machís, con Azeez ya hasta el final en ayudando mucho el medio desde la banda derecha.

El cambio final de Yan Eteki por el extenueado Gonalons no varió nada.

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