Osasuna-Granada CF La Pizarra

El plan B funciona mejor que el A

  • Diego apuesta en El Sadar por el habitual 1-4-1-4-1, con Vallejo como pivote defensivo, pero cambia en el descanso a un 1-4-4-2 que mejoras las prestaciones del equipo

Vallejo golpea el balón ante Oier Vallejo golpea el balón ante Oier

Vallejo golpea el balón ante Oier / Pepe Villoslada / Granada CF (Pamplona)

Cuando el Granada anunció su alineación menos de una hora antes del partido en El Sadar, todo el mundo tenía claro que Diego paliaba las bajas en la medular de Gonalons, Yangel Herrera y Yan Eteki apostando por un dibujo con una defensa de tres centrales y dos carrileros.

La sorpresa llegó con el pitido inicial y la posición ocupada por Vallejo, que se situó como pivote defensivo, con Luis Milla y Montoro como interiores, lo que permitió al equipo respetar el 1-4-1-4-1 habitual este curso. Machís, Kenedy y Luis Suárez, éste último de ‘nueve’ como en el reciente partido ante los rojillos de la primera vuelta, formaron el trío atacante.

Sólo dos cambios realizó en la alineación el técnico en relación al pasado choque ante el Villarreal, con la aparición de los citados Kenedy y Vallejo por Soldado y Yangel Herrera.

En Osasuna, necesitado tras trece jornadas sin ganar, sí que varió jugadores Jagoba Arrasate en relación al último choque frente al Valencia, ya que introdujo hasta siete cambios, con su equipo dibujando también un 1-4-1-4-1 sobre el campo.

Dijo Jorge Molina al final del partido que la primera parte había sido igualada y que estuvo marcada por el acierto del equipo local, algo similar a lo ocurrido en el choque entre ambos de hace menos de dos semanas en el Nuevo Los Cármenes. Y es verdad.

Es cierto que el Granada no estuvo cómodo, que la opción de Vallejo como pivote en la media, cargado además desde muy pronto con una tarjeta amarilla, no funcionó demasiado bien, pero también lo es que el 2-0 del descanso se produjo porque Osasuna acertó en sus ocasiones, con fallos defensivos rojiblancos en ambas, y el Granada no, sobre todo en las más peligrosas de Luis Suárez.

Guion similar a la primera vuelta

Si los dos tantos del Granada en el choque del Nuevo Los Cármenes se gestaron en acciones a balón parado mal defendidas por los visitantes, los dos de Osasuna en El Sadar fueron en jugadas de desequilibrio por banda, con los extremos rojillos ganándole la partida a los laterales nazaríes, aderezadas con blandura impropia de los dos centrales. El jugador más desequilibrante en el ataque rojiblanco fue Kenedy, al que el gol en Villarreal le ha sentado bien. Dejó destellos de mucha calidad y generó para los suyos. No deja de ser curioso que fue el mejor del Granada cuando peor estuvo el equipo, pero en el segundo tiempo, cuando mejoraron las prestaciones los de Diego, bajó sus prestaciones hasta ser sustituido en el minuto 80.Estaba claro que Diego Martínez tenía que cambiar cosas en el intermedio, y lo hizo. Se marcharon Vallejo y Foulquier para dar entrada a Jorge Molina y Quini. La actuación de estos dos futbolistas fue de lo más positivo que deja el choque, ya que el veterano atacante estuvo en todas arriba e hizo muchas cosas bien, mientras que el lateral mejoró con creces a Foulquier y mostró estar en buena forma.

Se colocó el Granada en un 1-4-4-2 que mantuvo durante todo el segundo tiempo, aunque hubo una fase del duelo en la que pareció cerrar con tres atrás (Quini, Domingos y Germán).

Se vio durante todo el segundo tiempo un Granada muy ofensivo. Valga como dato que Fede Vico acabó actuando como falso lateral zurdo, ya que tanto él como Quini se mostraron muy ofensivos.

Lo mismo ocurrió con el doble pivote formado por Luis Milla y Montoro, con uno, y a veces los dos, yéndose para arriba. Diego trató de refrescar a los suyos en los minutos finales con la entrada de Vico, Soldado y Puertas. 

Clarísimo penalti no pitado

Se quejaron los locales por un posible penalti de Quini, no pitado por una falta previa de Calleri, pero los que tienen razones más que de sobra para molestarse con la actuación arbitral, un día más, son los granadinistas.

Y es que con 2-1, Rubén García cometió un claro penalti sobre Luis Suárez. Estrada, como es normal en él, no lo vio, pero es inadmisible e incomprensible que desde la sala VOR no avisaran para que lo revisara en el VAR porque fue clarísimo. Otra más.

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