Manu Trigueros es derribado en el partido ante el Rayo Vallecano.
Manu Trigueros es derribado en el partido ante el Rayo Vallecano. / Antonio L. Juárez / PicWild

El Granada CF dijo adiós a la Copa del Rey. Y lo hizo cometiendo los mismos errores que en la competición liguera. Generó ocasiones de gol, que volvió a no materializar, se adelantó en el marcador, pudo hacer un segundo tanto pero no mató la eliminatoria y lo terminó pagando. Un rebote, un error de Astralaga y un gol en propia puerta terminaron por decantar la eliminatoria. Pero más allá de eso, lo cierto es que, un partido tras otro, la realidad es que en las segundas partes los rojiblancos bajan mucho sus prestaciones. Sea con los titulares o con los suplentes.

Una oportunidad

Y es que la cita ante el Rayo Vallecano sirvió para que Pablo Sáenz, Rodelas o Flores se reivindicaran. Del segundo dijo Pacheta que “ha hecho un partido cojonudo”. Y teniendo en cuenta que la salida de Faye al Sporting de Lisboa está cerca, el de Alhendín tiene la oportunidad de su vida para consolidarse en el extremo zurdo del cuadro granadinista. También estuvo a buen nivel Pablo Sáenz. El navarro llevaba sin ser titular, Copa al margen, desde la quinta jornada. Marcó un tanto, tuvo otra gran ocasión que salvó Cárdenas y asistió a Bouldini, pero el marroquí sigue negado ante el arco contrario. Como dijo el técnico burgalés, “ha habido jugadores que me han dicho que quieren jugar”.

“El niño va”

Pero, sin duda, la mejor noticia del choque copero fue el rendimiento de Flores. El central sevillano, aún en edad juvenil, fue el mejor de los rojiblancos en Los Cármenes pese a anotar el tercer tanto del cuadro rayista en propia portería. “Si tenemos un problema atrás, me está diciendo que puede jugar. El niño va y cuidado con él porque tiene una velocidad fantástica y un gran juego aéreo frontal. Habla poco pero actúa”, dijo Pacheta de él. A sus 18 años y a pocos días de cumplir 19, fue la grata sorpresa de la eliminatoria. La cantera sigue dando sus frutos si se confía en ella, cosa que los actuales mandatarios han demostrado que no lo hacen. Los dos últimos descensos de manera consecutiva confirman esa política pero, aún así, siguen saliendo futbolista de la base. Si no hubiera sido por ella y lo recaudado por Bryan Zaragoza o Samu, entre otros, la entidad presidida por Sophia Yang estaría en la ruina.

El protegido

El duelo en Los Cármenes estuvo marcado por el frío, tanto a nivel ambiental en las gradas como de temperatura. En el primer caso, los precios de las entradas que fijaron los dirigentes y el hecho de hacer pasar por taquilla hasta a los abonados restó mucha afluencia. Además, era la tarde de Reyes y hubo un movimiento liderado por el colectivo Unión Granadinista que invitó a no acudir en señal de protesta por la gestión de Yang, el adjunto a la presidencia, Javier Aranguren, y el director general, y también consejero, Alfredo García. Éste último acudió al palco con dos guardias de seguridad, uno por delante suya y otro por detrás, creyendo que la afición rojiblanca podía cometer algún acto indebido. Pero la realidad es que los hinchas, por mucha “directiva dimisión” que canten, están muy por encima de sus dirigentes y del gestor asturiano, al que pocos alaban su gestión aunque aún los hay.

El mercado

Ya se abrió el mercado de fichajes y es evidente que el Granada CF tiene que reforzarse dentro de las posibilidades que marca LaLiga con el límite salarial o, de lo contrario, tendrá muy complicado lograr la permanencia en el fútbol profesional. Es una realidad y los números, a día de hoy, no fallan. La salvación ya está a dos puntos. Los problemas para materializar las ocasiones de gol son evidentes, por lo que una prioridad debe ser la contratación de un delantero. Pero también se necesitará, si finalmente se marcha Faye, un extremo. En función del dinero que se puedan gastar, la portería y el lateral derecho serían otros puestos a cubrir en teoría. Pero será muy complicado que lleguen tantos jugadores en el bazar invernal.

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