Osasuna-Granada CF | Crónica y resultado

Los errores defensivos condenan al Granada

  • El conjunto rojiblanco cae en El Sadar y vuelve a encajar tres tantos en un duelo marcado por la mala primera mitad de los de Diego Martínez

Machís pugna con Kike Barja en El Sadar. Machís pugna con Kike Barja en El Sadar.

Machís pugna con Kike Barja en El Sadar. / Agencia LOF

Desde la llegada de Diego Martínez al Granada CF, si por algo ha destacado el cuadro rojiblanco es por su solidez defensiva. Obviamente mantener esa línea en una categoría como LaLiga Santander es imposible pero esta campaña, la de los récords en muchos aspectos, no está siendo tan fructífera a nivel defensivo como las dos anteriores. Afortunadamente, los puntos están ahí y garantizan la tranquilidad por un buen tiempo pero el registro de goles en contra también lo está.

Son ya 34 los tantos encajados, el que más de toda la Primera División. Es cierto que diez los recibieron en dos de las veinte citas disputadas, pero también lo es que ha encajado tres en hasta cuatro encuentros. En El Sadar volvió a suceder. Los nazaríes concedieron demasiado ante un rival en apuros y salieron derrotados claramente por 3-1 en un duelo marcado por una mala primera mitad.

Intensidad

Jugar ante Osasuna, por muy mal que se encuentre en la clasificación, siempre es complicado. Sobre todo porque para competir contra los de Jagoba Arrasate hay que, como mínimo, igualarles en intensidad y eso, que ocurrió en Los Cármenes hace menos de dos semanas, no sucedió en Pamplona. El Granada CF salió sin esa chispa competitiva, experimentos al margen del técnico, y lo acusó en un primer acto que ‘regaló’ a su rival con despistes defensivos y poca profundidad en ataque. Los navarros, con un fútbol básico consistente en envíos largos y centros desde los flancos, se bastaron con un par de zarpazos con la estimable colaboración de los zagueros para encarrilar un choque que dejó sentenciado en la recta final del mismo.

Los rojiblancos apenas crearon peligro en la primera mitad ante el arco de Sergio Herrera

El duelo comenzó a decantarse a favor de los rojillos nada más iniciarse. En apenas ocho minutos fueron dos los acercamientos peligrosos de los pamploneses, con Jony y Budimir como protagonistas. Se conocía el juego directo de los locales y quizá por eso sorprendió que Diego Martínez situara a Jesús Vallejo como pivote defensivo en vez de jugar con tres centrales como ha hecho en varias ocasiones esta temporada. La innovación no surtió efecto porque el maño estuvo perdido en una posición a la que no está acostumbrado. Y más, tras ver a los once minutos una cartulina amarilla en la medular.

El cuerpo técnico optó por no cambiar el sistema habitual de inicio pero el planteamiento no funcionó como se esperaba. Y peor aún cuando Osasuna se adelantó en el marcador en el minuto 27 tras un grosero error de Germán a centro lateral de Jony. El gaditano, que no tuvo su mejor día, en su intento por despejar le dejó el cuero muerto a Budimir que sólo tuvo que empujarlo ante Rui Silva. El ataque los rojiblancos prácticamente no existieron y únicamente destacó un centro de Kenedy, el mejor sin duda en El Sadar, que Luis Suárez remató de cabeza fuera.

Jorge Molina mejoró el sistema ofensivo de los rojiblancos en El Sadar. Jorge Molina mejoró el sistema ofensivo de los rojiblancos en El Sadar.

Jorge Molina mejoró el sistema ofensivo de los rojiblancos en El Sadar. / Agencia LOF

Montoro y Luis Milla eran incapaces de construir y con un Machís desaparecido en todo el duelo, el peligro granadinista fue mínimo. Irse al descanso con 1-0 habría sido un premio sin embargo no fue así. Un nuevo centro, esta vez desde la derecha de Kike Barja, terminó con un remate de cabeza de Budimir a bocajarro con nula oposición por parte de ambos centrales. Con 2-0 se fueron al descanso y lo peor, con malas sensaciones.

Doble cambio

Tocaba reaccionar y desde el banquillo se hizo con un doble cambio. Entraron Jorge Molina y Quini y con ellos se varió el sistema tras la salida de Vallejo del campo, además de Foulquier. Encima, en el primer disparo entre los tres palos, Luis Suárez recortó distancias en el 47’ y metió al Granada CF en el partido. Las dudas comenzaron a surgir en los rojillos, a los que les costó circular como sí hicieron en el primer acto. Pero aún así, se careció de verticalidad en ataque. Kenedy fue a menos y Machís, en el otro flanco, siempre estuvo bien controlado. De hecho, las mejores ocasiones fueron de los de Arrasate. Lo intentaron Oier e Íñigo Pérez pero el duelo pudo cambiar en el minuto 70 en el que el VAR volvió a ser protagonista.

Kenedy fue el jugador más peligroso del Granada CF gracias a su capacidad de desborde

Un centro de Calleri desde la derecha al segundo palo lo remató Rubén García, el cuero tocó en la cara y luego en el brazo de Quini. Tras consultar Estrada Fernández la imagen en el VAR decidió no decretar penalti porque hubo falta previa de Calleri a Germán en el inicio de la jugada. Una acción similar a la que ocurrió ante el Valencia. El VAR también pudo intervenir a diez minutos del final tras derribar Rubén García en el área a Luis Suárez, pero en esta ocasión se ve que el contacto no fue suficiente según unos criterios que van cambiando y que ya nadie sabe cuáles son.

Con todo

Restaban diez minutos para el final y Diego Martínez se lo jugó todo en busca del empate. Dio entrada a Soldado y Antonio Puertas, poniendo todo su arsenal ofensivo sobre el terreno de juego. Pero lejos de tener opciones de empatar, fue Osasuna el que puso la sentencia con un disparo de Moncayola desde la frontal. Un tercer tanto que dejó en anécdota la expulsión de Roncaglia.

Quizá se aprendió una lección en El Sadar: los experimentos no suelen funcionar. Los errores atrás volvieron a ser decisivos y los números no mienten. Por suerte, la situación en la tabla es tranquila.

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