Resultado Granada CF-Deportivo La chispa rojiblanca empieza a apagarse (0-1)

  • El Granada CF cae por segunda vez en la temporada en Los Cármenes en un duelo marcado por un error en un despeje al inicio del segundo tiempo

  • A los rojiblancos se le anula un tanto previamente concedido por mano claro de Antonio Puertas

Martínez trata de rematar una jugada de estrategia del Granada CF. Martínez trata de rematar una jugada de estrategia del Granada CF.

Martínez trata de rematar una jugada de estrategia del Granada CF. / Álex Cámara

Lejos de buscar en agentes externos excusas para justificar una derrota, la realidad del Granada CF en este arranque de 2019 es que no está tan fino como en la primera vuelta del campeonato. Los rojiblancos cosecharon ante el Deportivo su segunda derrota consecutiva, también la segunda en casa y quinta de la temporada. Y lo hicieron porque han perdido esa frescura en la línea que hasta el momento estaba marcando diferencias como es la media punta. Ni Pozo ni Vadillo ni Vico están en su mejor momento y los de Diego Martínez lo están acusando. Pero tampoco hay que ser alarmistas. Las derrotas iban a llegar y están llegando, es normal, aunque lo que más preocupa es la poca pegada que está teniendo el equipo, que suma ya tres partidos seguidos sin marcar.

El choque, desde el inicio, tuvo un guión claro: iniciativa local ante un Deportivo que descaradamente buscó sorprender a la contra a su rival. Y durante prácticamente todo el primer acto se cumplió, exceptuando los primeros quince minutos en los que el respeto que se mostraron ambos contendientes les hizo no desordenarse en ningún momento.

Más presencia

Pero conforme fueron pasando los minutos, los de Diego Martínez, liderados por un Montoro que volvió al once para alegría de los seguidores y de su técnico, fueron encerrando al conjunto gallego gracias a esa presión tan característica que les ha hecho estar líderes durante diez jornadas de Liga. Sin embargo, las vigilancias eran fundamentales pues cada pérdida rojiblanca en la medular era sinónimo de riesgo. Fede Cartabia y Borja Valle, jugadores de mucha calidad, generaban constante peligro cada vez que entraban en contacto con el esférico.

Los rojiblancos fueron merecedores de un mejor resultado al término de la primera mitad pero no acertaron ante Dani Giménez

No fue hasta el ecuador del primer acto cuando el Granada CF comenzó a llegar con peligro a las inmediaciones de Dani Giménez. Y lo hizo a lo grande. Primero con un gran centro de Víctor Díaz desde la derecha al segundo palo que Ramos, muy forzado, remató con la testa obligando al arquero gallego a realizar una gran parada, enviando el cuero a córner. A la salida del saque de esquina botado por Vadillo, San Emeterio tocó para que Martínez estrellara el cuero en el larguero. De nuevo Ramos y Vadillo, tras una contra fruto de una recuperación, gozaron de dos ocasiones más pero la pólvora seguía mojada.

Adrián Ramos remata un centro lateral de Víctor Díaz que obligó a Dani Giménez a hacer una gran parada. Adrián Ramos remata un centro lateral de Víctor Díaz que obligó a Dani Giménez a hacer una gran parada.

Adrián Ramos remata un centro lateral de Víctor Díaz que obligó a Dani Giménez a hacer una gran parada. / Álex Cámara

Peligrosos

Por el contrario, a nivel defensivo las indecisiones de Quini y por momentos de Martínez provocaron que no se pudiera cometer ni un mínimo fallo pues el Dépor tenía muy claro cómo hacer daño a la zaga menos batida de la categoría. Aunque Rui Silva no se tuvo que emplear a fondo prácticamente en ningún momento, el peligro que destilaba la línea atacante de los de Natxo González era evidente. En especial Fede Cartabia y su capacidad de desequilibrio.

El último tramo de la primera mitad tan sólo destacó una recuperación consecuencia de la presión alta de los de Martínez que concluyó con un disparo muy desviado de Adrián Ramos, en una acción que terminó con una discusión entre el colombiano y Álvaro Vadillo. Y es que los nervios comienzan a florecer.

Malas noticias

El paso por vestuarios no trajo más que malas noticias para los locales, que vieron como a los cuatro minutos de la reanudación un despeje de Martínez que rebotó en Fede Cartabia permitió a Quique encontrarse con un esférico en la frontal del área que no desaprovechó para batir por bajo a Rui Silva. Otra mala acción defensiva, similar a la que cometieron en El Sadar, que provocó que los rojiblancos fueran a remolque durante el resto del encuentro.

El mal momento de jugadores como Pozo o Vico afecta al juego ofensivo de los locales

Pero la cosa fue a peor cuando Adrián Ramos se lesionó y tuvo que ser cambiado. No tendrá para una semana pues forzó la quinta amarilla estando ya en el banquillo. Un panorama que dejó por momentos KO a los de Diego Martínez, que quedaron a merced de su rival que con ventaja en el marcador tuvo más posesión llevando las dudas y los primeros pitos de la campaña a la grada de Los Cármenes.

Sin ideas

Sin ideas ofensivas y tan sólo dependiendo de la inspiración y el talento de Montoro en la medular, el Granada CF se dedicó en pegar pelotazos sin sentido ante la presión y el orden gallego. Un Dépor que se centró en dormir el choque ante las prisas de su rival por llegar al área de Dani Giménez de la manera más directa posible. Sin Vadillo en el campo y con un Vico desaparecido, únicamente a base de casta los rojiblancos encerraron a su rival aunque eso sí, en el último cuarto de hora del choque porque hasta entonces el tiempo pasó sin que nada reseñable sucediera.

Polémica

Unos últimos quince minutos en los que pasó de todo y encendieron a la grada que venía ‘calentita’ al reclamar penalti por agarrón a Germán en un saque de esquina. Pero fue el tanto anulado a Antonio Puertas el que terminó por indignar a la afición granadina. El almeriense remató claramente con la mano un centro de Dani Ojeda, que había ingresado en el campo en sustitución de Fede Vico. El madrileño Pizarro Gómez dio el tanto, el asistente corrió hacia el centro del campo pero de repente, el gol fue anulado para desesperación de seguidores, jugadores y banquillo.

Una jugada polémica que terminó por levantar Los Cármenes, que empujaron en busca de un último arreón que llegó en una jugada que terminó con remate a la media vuelta de Rodri que salvó Dani Giménez en primera instancia y posteriormente Diego Caballo en la misma línea de gol cuando Fede San Emeterio se disponía a marcar bajo palos. Aún quedaría otra acción discutida como consecuencia de un centro de Pozo, que no pasa por su mejor momento, que rebotó en el trasero de Didier Moreno aunque se pidió penalti por mano. La expulsión de Nahuel confirmó que al colegiado se le fue de las manos el choque en la recta final. Como también los tres puntos de un choque que olía a empate a cero que quedó desnivelado por una nueva pifia atrás, la segunda consecutiva.

Quintos

Los rojiblancos terminan la jornada quintos, a tres puntos del liderato y dos de la segunda plaza que da derecho a ascender de manera directa a la Liga Santander. Tienen un colchón de seis cifras sobre el séptimo clasificado. Se perdió una guerra y el average particular con los de Natxo González pero no la batalla. Aunque eso sí, la chispa rojiblanca parece ya no brilla tanto.

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