Andalucía, tierra de moros y cristianos: la necesidad de entender al otro

Historia

El ensayo de Martínez Pozo, Premio Memorial Blas Infante 2020, induce a ser crítico con los momentos que vivimos

Andalucía, tierra de moros y cristianos: la necesidad de entender al otro
Andalucía, tierra de moros y cristianos: la necesidad de entender al otro
Manuel Hijano Del Río

03 de febrero 2022 - 11:33

Granada/Cuando abordamos con seriedad y rigurosidad la historia de Andalucía, su cultura y su identidad, nos damos cuenta de que se definen a través del encuentro, del mestizaje, de la unidad de lo diverso. Ciertamente, la existencia de varios episodios de intolerancia, expulsiones, o prohibiciones, han quedado opacada por los momentos de reconstrucción y, en muchos instantes, de esplendor. La historia andaluza se parece a “otras historias” en esto. Pero aquí, para muchos, aún hay episodios que son ocultados o tergiversados porque no se asumen como propios, sino como de “los otros”, aquellos que no se adaptaron a lo “nuestro”.

Un ejemplo lo representa el pasado andalusí; un territorio complejo y muy controvertido debido a los trabajos historiográficos existentes con diferentes posturas y opiniones. La obra de Martínez Pozo Andalucía. Tierra de moros y cristianos otorgada con el Premio Memorial Blas Infante 2020, nos adentra en nuestro pasado evocando momentos y episodios que han querido obviarse y menospreciarse pero, aún más, transformándolos para olvidar quiénes fuimos y de dónde venimos. Y desde un rigor científico, nos adentra en la influencia que tuvo el morisco en lo andaluz hasta crear nuestra propia identidad cultural, es decir, en la memoria ya que, tal y como expone el autor “es aquello que el vencido puo mantener y mimetizarlo hasta convertirlo en nuestra alma andaluza para crear nuestra propia identidad cultural la cual empieza a ser visible dentro de la propia invisibilidad”. De esta manera, nos sumerge en miles de evidencias que forman parte de nuestro día a día, de nuestra cotidianeidad, de nosotros, pero que no somos conscientes de ellas. Desde la gastronomía, la toponimia, la lengua, nuestra forma de hablar y expresarnos, la religiosidad popular o el propio folklore hasta introducirnos en diferentes rituales festivos que forman parte de nuestro calendario anual y que, tras la lectura de este ensayo, toman sentido del por qué de su celebración y del por qué de su importancia en nuestra tierra de Andalucía.

'La expulsión de los moriscos', de Gómez Moreno
'La expulsión de los moriscos', de Gómez Moreno / R. G.

De esta manera, mientras navegamos por el libro de este docente benamaurelense, recordamos cómo Andalucía tuvo que quitar o cambiar de los escudos de varias localidades imágenes de “moros” encadenados o ahorcados; o cómo aun, en los albores del primer cuarto del siglo XXI, es complicado entender por qué se rememora con actos festivos, religiosos, lúdicos y hasta militarizados, la invasión de nuestras ciudades por ejércitos venidos de fuera. Pero también nos demuestra por qué Andalucía es Tierra de María Santísima y por qué la fuerte religiosidad popular existente en esta tierra del sur peninsular que nos hace únicos. Tan diferentes que tuvimos la capacidad de proyectarla al resto del mundo y, los otros, tomarnos como espejo donde mirarse o ejemplo donde imitarse.

Martínez Pozo provoca estas reflexiones al estudiar cómo el morisco logra resistir y sobrevivir a la imposición. Este maestro relee nuestra historia con ojos de respeto hacia el oprimido, el que solo parece reprimido. Pero la resistencia es una actitud de dignidad. Y eso se demuestra en estas páginas. “Los que se quedaron, externamente y a través de una máscara que se crearon, fueron más cristianos que los propios cristianos viejos” y “la fiesta sirvió también para demostrar púbicamente su condiciones cristiana y su fe”. Y este argumento nos lleva al siguiente: la fiesta de moros y cristianos como forma de interpretar ese mundo relacional entre el expulsado y el vencedor. Y cómo el primero adopta sus formas y por la fiesta representa el papel otorgado por el segundo. “Andalucía y el andaluz convirtieron esta fiesta en su señal de identidad (…) llegando hasta nuestros días con más fuerza que nunca”. Las fiestas de moros y cristianos han de ser una invitación a la sana convivencia, al respeto de la identidad, que no nos separa, sino que nos une y nos hace más rico en la diversidad.

Doctor en Humanidades y Ciencias Sociales, por la Universidad de Jaén, el autor tiene en su haber un buen momento de publicaciones que han conseguido reconocimientos internacionales. El libro posee otras muchas virtudes: numerosas referencias bibliográficas, al mismo tiempo que una escritura ágil y una liviana y presta. Pero tiene una especial a destacar: son páginas que inducen a ser crítico con los momentos que vivimos, porque gracias a él entendemos la necesidad del “otro”.

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