Publicación de 'Federico García Lorca. De viva voz' Un altavoz de la palabra escrita de Lorca

  • Víctor Fernández y Jesús Ortega publican una completa edición de las conferencias de Federico en la colección de Debolsillo donde descubren al poeta adelantado a su tiempo que siempre fue

El poeta granadino, en una imagen de archivo El poeta granadino, en una imagen de archivo

El poeta granadino, en una imagen de archivo / G. H.

"A falta de la grabación de la voz, esto es lo que más se acerca. Es su voz por escrito". Así resume Víctor Fernández la esencia de Federico García Lorca. De viva voz (Debolsillo), una interesante compilación de las conferencias y alocuciones que el autor pronunció a lo largo de su carrera. La edición, a cargo del periodista catalán y el escritor Jesús Ortega, descubre al poeta adelantado a su tiempo que siempre fue. Su defensa de los libros y la lectura en la inauguración de la biblioteca de Fuente Vaqueros en 1931 o sus críticas al sistema capitalista, de cuyo centro neurálgico, Wall Street, dijo, que "en ningún sitio del mundo se siente como allí la ausencia total de espíritu", siguen vigentes hoy día. "Él es la modernidad. En estas conferencias se ve muy bien al Lorca adelantado a su tiempo. No es un encargo como se hace ahora. Él escoge los temas y habla de lo que le gusta (y detesta)", destaca.

El volumen ha despertado la curiosidad de numerosos lectores, tanto que ha alcanzado su segunda edición en menos de un mes. "No son textos muy accesibles de manera completa aunque sí de manera aislada. Hay ediciones de algunos textos, de alguna conferencia, alguna charla. Todo el volumen hacía tiempo que no se había reunido, como hizo hace años Christopher Maurer en Alianza, que es quien abre el camino", explica Fernández, que aclara que "las conferencias en conjunto todavía son desconocidas". "La gente conoce más al Lorca poeta y dramaturgo como es lógico, incluso al dibujante, que al conferenciante. Ese Lorca ensayista no es tan popular", afirma. El lector podrá encontrar Juego y teoría del duende o Canciones de cuna españolas, pero también inéditos como los apuntes para una conferencia sobre las hadas.

Desde la primera conferencia donde define el cante jondo como "una maravillosa ondulación bucal" se evidencia su condición de poeta. "Sabemos que él preparaba las conferencias hasta el mínimo detalle. Cualquier charla que él daba no la improvisaba. Llevaba todo siempre apuntado aunque fuera una intervención breve", reconoce. El motivo no era otra que, según el experto lorquiano, "querer ser preciso y utilizar la palabra exacta que se ajuste a lo que él quiere decir". "Son textos muy elaborados. Es una pata más de la obra completa del poeta. Está a la misma altura que otros de sus textos. Eran textos hechos para que él nos leyera ante un auditorio", subraya.

Víctor Fernández y Jesús Ortega son los encargados de la edición Víctor Fernández y Jesús Ortega son los encargados de la edición

Víctor Fernández y Jesús Ortega son los encargados de la edición / G. H.

El dramaturgo tuvo en las conferencias "una de sus primeras fuentes de ingresos", cuentan los encargados de la edición en las primas páginas. "Los dos primeros libros de Lorca fueron financiados por su padre. No iba a ingresar dinero por ello. Él empieza a tener éxito teatral en 1927. El estreno de Mariana Pineda no supone un gran éxito. Se trata de un éxito moderado. Al principio de la gira no llenaba. En Cuba ya es conferenciante. Hay algunas cartas a su familia donde explica que gana algo de dinero", relata el periodista cultural de La Razón. Su paso por Argentina fue el espaldarazo definitivo que necesitaba para sus conferencias. "Él llega a Argentina cuando se está representando Bodas de sangre, que es un exitazo. La actriz Lola Membrives le dice: "Ven porque esto va muy bien y la gente te quiere conocer”. Él presenta su palabra a través de recitales y conferencias en las que llena los teatros. La gente quiere escucharlo", subraya.

El sabor de Granada

El autor cuenta en sus charlas (y a lo largo de las más de 400 páginas de De viva voz) cuáles son sus inquietudes, reivindicaciones, referentes y pasiones. Entre ellas destaca su conferencia sobre Granada, titulada Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre. "El alfajor y la torta alajú y el mantecado de Laujar dicen tanto de Granada como el alicatado o el arco morisco", defiende el poeta que dice que el agua de aquí, al contrario que en Versalles donde es un espectáculo, "sirve para apagar la sed". Para Fernández, es "uno de los mejores textos" que se hayan escrito sobre la ciudad, que "reconstruye a partir de los dulces y las canciones populares". Precisamente, Carlos Cano parafrasea en Habanera imposible ("Granada vive en sí misma tan prisionera / que solo tiene salida por las estrellas") una de las cosas que Federico dejó por escrito en su conferencia sobre el olvidado Soto de Rojas: "Granada, solitaria y pura, se achica, ciñe su alma extraordinaria, y no tiene más salida que su alto puerto natural de estrellas".

El artista también habla de la Gran Manzana, de la que dice en "una primera ojeada, el ritmo puede parecer alegría, pero cuando se observa el mecanismo de la vida social y la esclavitud dolorosa de hombres y máquinas juntos, se comprende aquella típica angustia vacía que hace perdonable, por evasión, hasta el crimen y el bandidaje". "No era amigo de dar explicaciones de sus poemas. En el caso de Poeta en Nueva York, estas conferencias recitales le sirven como banco de pruebas para saber si esta poesía nueva que está haciendo, que no tiene nada que ver con Canciones o el Romancero Gitano, le gusta a la gente. Es una manera de probarse", sostiene Fernández.

"Yo quería hacer el poema de la raza negra en Norteamérica"

Lorca en la Universidad de Columbia Lorca en la Universidad de Columbia

Lorca en la Universidad de Columbia / G. H.

La conciencia política de Lorca se revela en conferencias como la de Poeta en Nueva York donde defiende a los negros de Norteamérica: "Yo quería hacer el poema de la raza negra en Norteamérica y subrayar el dolor que tienen los negros de ser negros en un mundo contrario, esclavos de todos los inventos del hombre blanco y de todas sus máquinas". También dedica un texto a la pintora María Blanchard cuando muere donde denuncia la situación en que las mujeres se encontraban en aquel tiempo. "Es eso que tiene él. Identificarse con el débil, el marginado. Los negros de Harlem no están muy lejos de los gitanos de Granada. Maria Blanchard es una pintora extraordinaria que se enfrente a todos a través de la pintura", declara.

En el Sketch de la nueva pintura da una magnífica lección de arte. Incluso critica a Marinetti, poeta oficial del régimen de Mussolini. "Ahí es donde demuestra su filiación con la nueva pintura, con la vanguardia. Aquí habla de Marinetti desde un punto crítico, de Dalí, Picasso, Miró, Juan Gris. Está al tanto de todo lo que se está haciendo en pintura. Se podría hacer una exposición sólo a partir de lo que él dice en esta conferencia", asevera.

"Yo soy un poeta y necesariamente tengo que leer versos, alegres o tristes, pero siempre compuestos humildemente, con el deseo de que cruce por ellos un rumor de sangre viva, de aire vivo, que los haga dignos de la atención de ese espectador de fe que siempre espera", le cuenta a los radioyentes de Argentina en este libro, que hace de altavoz de la palabra escrita de Lorca.

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