Jorge Drexler | Cantautor "No hay una cultura pura, todas se han contaminado de cosas de otros lados"

  • El músico uruguayo habla sobre el fenómeno del reguetón, la apropiación cultural y la compleja situación en Latinoamérica antes de su concierto en Granada el 31 de enero

Jorge Drexler (Montevideo, 1964) en una fotografía de promoción, guitarra en mano. Jorge Drexler (Montevideo, 1964) en una fotografía de promoción, guitarra en mano.

Jorge Drexler (Montevideo, 1964) en una fotografía de promoción, guitarra en mano. / Silvia Poch

"Yo no sé de dónde soy, / mi casa está en la frontera. / Y las fronteras se mueven, / como las banderas [...] Que el mundo está como está / por causa de las certezas", cantaba Jorge Drexler hace 20 años. Desde entonces, el músico uruguayo ha lanzado un buen puñado de discos, ha ganado varios Grammy Latinos y ha sido reconocido con un Oscar. El artista es todo un fenómeno de la canción a nivel internacional. El compositor recalará con su gira Silente en el Palacio de Congresos el 31 de enero, donde se servirá únicamente de una guitarra y su voz. Antes atiende al teléfono para hablar sobre el fenómeno del reguetón, la apropiación cultural y la compleja situación en Latinoamérica. "A mí me interesa más la gente que se hace preguntas, que duda, porque me dan mucho miedo las certezas prefabricadas", señala antes de colgar.

-En su próximo concierto en Granada se servirá únicamente de una guitarra y su voz. ¿Le impone más este formato que cualquier otro?

-Sí, me impone más. Implica más trabajo, más concentración y más responsabilidad porque estás solo en el escenario. Pero estoy muy contento porque es un desafío que me ha llevado a lugares a los que sólo se puede ir solo musicalmente. Con mucha apertura de repertorio y una gran relación con la audiencia.

-El silencio será clave en su concierto. ¿Cómo lo de soportar una ola de móviles en cada directo?

-La gente no saca mucho el móvil en el concierto porque el show tiene muy poca luz. Lo intentas grabar y no sale nada (ríe). El concierto, quiero advertir, requiere mucha atención y concentración. La gente se da cuenta en seguida y está pendiente de eso. Como hay tantos silencios cualquier cosa que uno haga se escucha y se nota en el recital. Es un show que va en contra de la maravillosa dispersión que vivimos en esta época.

-El silencio está mal visto...

-Sí. La gente tiene una mala idea del silencio. Un minuto de silencio suele ser una cosa muy dramática. Pero en el concierto se experimenta el silencio compartido en grupo, que es una experiencia muy intensa y espiritual.

-He leído que no es un músico de estadios. ¿Cómo lleva la fama?

-He tocado en varios palacios de deportes en varios países. Creo tener el espacio social que me merezco. Puedo caminar por todas las ciudades que amo, por mis ciudades como Montevideo o Madrid, sin tener ningún inconveniente. Hay que querer optar por uno o por otro tipo de relación con el público. Yo soy muy abierto y disfruto de mi ciudad. Me parece un derecho humano poder sentarse en una café, en una terracita, a mirar a la gente y mantenerte dentro de cierto anonimato. He trabajado mucho para conseguirlo y lo tengo. Estoy muy contento con eso. La gente a veces se acerca y me dice cosas bonitas. Lo agradezco mucho, pero me moriría de angustia si no pudiera ir al cine, bailar en un lugar, hacer el ridículo en una pista de baile o tomar un café en una plaza leyendo un libro.

Drexler, en una imagen reciente. Drexler, en una imagen reciente.

Drexler, en una imagen reciente. / Silvia Poch

-¿Cómo compiten los cantautores con el reguetón y el trap?

-No compito con el reguetón o el rap. Me encantan ambos géneros. El reguetón es un género muy poderoso y le tengo bastante respeto. No encuentro muchas canciones que me gusten de reguetón, pero algunas de Tego Calderón o Calle 13 son muy buenas. Atrévete-te-te es una de las canciones más interesantes de ese género. Es un género poderoso que disfruto mucho en la pista de baile.

-Se ha hablado mucho estos últimos meses de apropiación cultural, como es el caso de Rosalía con el flamenco y los símbolos gitanos. ¿El ADN de una música es propiedad de alguien?

-No es propiedad de la gente. Cuanto más te acercas a una persona o a un género musical más complejo es y más complejos son sus orígenes. Hice una charla TED Talks de 16 minutos sobre ese tema. Los géneros musicales en los que yo me muevo, como la milonga o el candombe, son géneros en los que cuanto más te metes, más te das cuenta que no todo responde a una línea recta.

-¿Existen las fronteras?

-Sí, existen. Pensar lo contrario es vivir ajeno a la realidad. Pero es cierto que la música, al igual que los pájaros o los virus, pasan por encima de ellas. Lo de la apropiación cultural me parece una burrada. Es no entender nada de que es la cultura. No hay una cultura pura. Todas están contaminadas y todas se han contaminado con cosas de otros lados. A todas les hemos robado cosas. El flamenco es una de las culturas más maravillosas que hay porque es una de las más mestizas. Tiene elementos africanos, árabes, de América del Sur y hasta de los Balcanes. Rosalía está demostrando como en base al talento se puede abrir un camino. Ella no necesita robarle nada a nadie.

El cantante actuará en Granada el 31 de enero. El cantante actuará en Granada el 31 de enero.

El cantante actuará en Granada el 31 de enero. / G. H.

-¿Percibe cierta dictadura o autocensura en la industria musical?

-Me he criado en dictadura 11 años de mi vida. De los nueve hasta los 20 años. Soy muy cuidadoso en utilizar ese término. Si lo usamos para cualquier cosa después cuando hay una dictadura de verdad no sabemos qué nombre ponerle. A nadie le impone nada nadie. Todo el mundo tiene la libertad de escribir sobre lo que quiera. Tenemos un grado de libertad enorme. La gente debería hacerse responsable de sus responsables estéticas y dejarle de echarle la culpa a la industria. La industria es un elemento más en el mundo de la música. Puedes prescindir de ella, puedes usarla a tu favor, puedes evitarla completamente o evitarla. Yo no tengo un problema con la gente que hace música comercial como si fueran publicidades. A mí me gusta más de la manera que la hago yo. Yo no compito contra mis colegas del mundo de la música. Mis enemigos son los corruptos, los fabricantes de minas antipersona o las personas que contaminan.

-Nicaragua, Ecuador, Chile, Bolivia, Venezuela. ¿Le apena la situación de crisis en Latinoamérica?

-Está todo en movimiento. El gran regalo que me ha hecho la música ha sido Latinoamérica. Tengo la suerte de haber recorrido todos los países de Iberoamérica salvo Honduras. Espero poder ir pronto. Conozco personas a las que consultar cada vez que surgen problemas como el de Chile, Bolivia, Colombia, Nicaragua, Venezuela. Conozco personalmente a muchos agentes de esos problemas, personas que están en esas manifestaciones, que están de un lado o de otro. Al igual que las identidades de una persona o de un género musical, las identidades de los países no son simplificables. No se puede ver el conflicto de Latinoamérica con un solo lente y tratar de pensar que todos los países son iguales. El caso de Bolivia es completamente opuesto al caso de Chile o de Venezuela. Hay que guardarse de opinar desde afuera como está haciendo todo el mundo. A veces dentro de Latinoamérica también somos paternalistas. De acuerdo a la visión de nuestro partido político entendemos la situación de un lugar que no hemos visitado jamás. Nos encontramos de repente apoyando a unos estudiantes que están en la calle y enfadados con otros estudiantes que están en la calle. Hay que ver esos matices y que dice la gente. Yo propongo siempre informarse y viajar. La ignorancia, la intolerancia y la prepotencia se arreglan con un libro y un pasaporte.

-Ha participado en el disco Hijos del Mediterráneo, en homenaje al gran disco de Serrat. ¿Le parece Mediterráneo una de las canciones más bellas escritas en español?

-Absolutamente. Fue un gran honor y sobre todo un desafío versionar esta canción. Lo canté con la misma base que la cantó Serrat. Entré en pánico cuando tuve que cantar. Serrat es un increíble compositor y Mediterráneo es una de las mejores canciones que conozco en español. También es un increíble intérprete y cantante. Estoy muy feliz de haber colaborado en este disco.

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