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Juan Cristóbal, el granadino universal y desconocido

  • El Museo de Bellas Artes y la Fundación Rodríguez-Acosta acogen una retrospectiva del autor del monumento a Ángel Ganivet.

La exposición Juan Cristóbal. (1896-1961) pretende dar a conocer al artista que está detrás del monumento a Ángel Ganivet ubicado en el bosque de la Alhambra. El escultor granadino también es el responsable del busto de Manuel de Falla que recibe a los espectadores en el Auditorio del Paseo de los Mártires o, ya en Madrid, en el Parque del Retiro, de la monumental escultura en homenaje a Francisco de Goya. Pero la exposición que se inauguró ayer en el Museo de Bellas Artes del Palacio de Carlos V rescata también el compromiso con la cultura de Juan Cristóbal y la red de amistades que fue tejiendo a lo largo de su vida, con personajes claves del siglo pasado como Antonio López Sancho, Manuel de Falla, Manuel Ángeles Ortiz, José María López Mezquita, Julio Romero de Torres o Ignacio Zuloaga. De hecho, entre las solemnes estatuas destaca una dedicatoria de Ismael Gómez de la Serna que habla a partes iguales de la fraternidad entre los artistas, la confianza adquirida por el trato cercano y la profunda admiración: "Al cabrón de Juan Cristóbal. Renovador de la escultura española. Este apunte es dedicado sólo por seis días".

La muestra, que tiene una segunda parte en la Fundación Rodríguez Acosta y una parada obligatoria en el bosque de la Alhambra ante la estatua a Ganivet, que cumple 92 años, está compuesta por más de un centenar de piezas y ha sido comisariada por Eduardo Quesada Dorador, profesor titular de la Facultad de Bellas Artes de la UGR.

Buena parte de las obras pertenecen a la familia del escultor y otras provienen de 55 propietarios diferentes, entre colecciones públicas -como el Museo Nacional de Arte Reina Sofía, el MNAC los Museos de Bellas Artes de Córdoba y Granada o el Ministerio de Defensa- y coleccionistas privados. Una muestra es un colosal Cervantes, inmortalizado por Cristóbal después de la Batalla de Lepanto, sin un brazo, un homenaje a la unidad de mutilados del ejército.

Y además de documentos, fotografías y cuadros de pintores coetáneos y amigos personales del artista, la exposición es una ocasión única para contemplar por primera vez la Sibila de Juan Cristóbal, cedida por el Círculo de Bellas Artes de Madrid, junto a la que pintó Anglada Camarasa, propiedad de la Fundación la Caixa. Trasladar la Sibila a Granada ha sido, según Quesada Dorador, un trabajo hercúleo y de gran complicación, aunque finalmente se exhibe en el Palacio de Carlos V como si apenas hubiera tenido que recorrer unos milímetros.

Entre las obras que el visitante podrá contemplar se encuentran la cabeza en terracota de Modesto Cendoya, el arquitecto del Conjunto Monumental, de 1921; el busto de Manuel de Falla en su carmen de la Antequeruela en 1927; además de varias obras realizadas en Madrid, entre las que se encuentran la cabeza en bronce de Ángel Barrios, realizada en 1943 como recuerdo de una antigua amistad, la cabeza del arabista Emilio García Gómez, hecha en bronce en 1943 o el busto en mármol blanco de la duquesa de Lécera, que vivió después de Falla en el Carmen de la Antequeruela para cuyo jardín encargó al escultor otro ejemplar del busto del músico gaditano.

Por otra parte, en la Fundación Rodríguez-Acosta, el visitante continuará descubriendo la obra del escultor Juan Cristóbal y podrá adentrarse en un espacio que, coincidiendo con la exposición, acaba de recuperar su aspecto original, tras el desmontaje de unos paneles de madera que cubrían el vestíbulo de la sala de exposiciones, y que han dejado al descubierto detalles de decoración del Carmen Blanco de hace más de un siglo.

Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, reconoció que Juan Cristóbal es un autor desconocido para las nuevas generaciones, "pero a partir de esta exposición debe dejar de serlo". En su opinión, la muestra es también "un largo recorrido por la primera mitad del siglo XX y una oportunidad de profundizar en la historia". "Pocos granadinos desconocen el monumento a Ángel Ganivet, pero a partir de ahora entenderemos el porqué de esa obra, cuántos habrán subido las escaleras del Círculo de Bellas Artes y se habrán topado con la Sibila, cuántos habrán ido al Retiro de Madrid sin saber que el gran busto de Goya es obra de un escultor granadino que a partir de ahora vamos a valorar en su justa dimensión", continuó Díaz en su intervención, en la que recalcó que el Gobierno andaluz entiende que el "rico patrimonio es un factor de conocimiento, de educación, de investigación y de calidad de vida, pero también un elemento de cohesión y sobre todo de diálogo y de enriquecimiento con otras culturas". "

Díaz también destacó el hecho de que se reivindique la figura de este escultor en la Alhambra, en un espacio de reflexión sobre el arte y la cultura "que reivindica nuestro patrimonio y nuestra identidad cultural" y en un monumento que es "un modelo de gestión en todo el mundo" compatibilizando la conservación con la visita pública. "Es un lugar de encuentro entre culturas, como también lo va a ser la Escuela de la Alhambra, donde la excelencia será el referente en la exposición y transferencia de conocimientos", prosiguió.

Por su parte, María del Mar Villafranca, directora del Patronato de la Alhambra y el Generalife, resaltó que Juan Cristóbal "fue un artista que entregó su vida a una pasión". La muestra , que ha significado un "gran esfuerzo de gestión", recupera a un escultor que "amaba Granada y que amaba el arte". "Estamos encantados de recibir a Juan Cristóbal para que las nuevas generaciones conozcan a personajes tan importantes que forman parte de nuestra intelectualidad", continuó Villafranca, en un acto en el que también participaron el hijo del artista, Juan Cristóbal, y el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Luciano Alonso. Juan Cristóbal, el escultor propiedad hasta ahora de una minoría, consigue ser patrimonio de todos los ciudadanos a través de la muestra que abre hoy sus puertas al público.

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