Almería reivindica su papel como cuna artística de García Lorca

La ciudad acoge varios actos para reivindicar el paso del granadino, donde se descubrió como poeta y escribió sus primeros versos

Mario Obrero: "Si hay algo de actualidad alrededor de Lorca, no es solo su obra, sino también su condición de desaparecido"

Imagen de archivo de un Lorca joven.
Imagen de archivo de un Lorca joven. / GH

En 1928 Federico García Lorca, en una nota autobiográfica, escribía: “A los 7 años fui a Almería, donde estuve en un colegio de escolapios y donde comencé el estudio de la música. Allí hice el examen de ingreso y allí tuve una enfermedad en la boca y en la garganta que me impedía hablar y me puso a las puertas de la muerte”. Esta es una de las pocas referencias al paso del granadino por la provincia vecina, donde se descubrió poeta y escribió sus primeros versos, a los 10 años (muy cerca de cumplir los 11) en la primavera de 1909, junto a su profesor Antonio Rodríguez Espinosa.

El próximo 16 de enero el Barrio Alto almeriense celebrará una serie de actos para celebrar de manera festiva, como merece, un hecho de tanta relevancia. Es, pues, el Barrio Alto un lugar lorquiano, donde se unieron educación e imaginación poética, que, con el tiempo, habrían de asombrar a los pueblos del mundo.

En total serán cuatro actos, por la mañana y tarde, los que se celebrarán con el objetivo de unir para siempre el nombre de Federico García Lorca y el de Almería. Así en las Escuelas de la zona el alumnado va a disfrutar con poemas, juegos y canciones de Lorca; con la colaboración de Liberio López, presidente de la Asociación Centimillo, que presentará el taller titulado El espejo del niño Fantasía; que van a animar el profesor Vicente Abad, Emiliano Padilla, maestro y músico, Mariángeles Martín Gallegos, profesora y escritora, Juan José Ceba, poeta e investigador de la estancia del autor granadino en Almería y Francisco Fernández “Pelaíllo”, guitarrista flamenco.

Federico pasa dos cursos y medio en Almería con Rodríguez Espinosa, amigo de la familia y un pedagogo excepcional, republicano, seguidor de las corrientes renovadoras de la Institución Libre de Enseñanza; que escribe artículos en los diarios, revistas educativas, y poemas orientalistas, dedicados a la Alhambra o a las leyendas de Mulhacén. El profesor aparece como testigo en el acta de bautismo de Lorca, en Fuente Vaqueros, donde fue compañero de Vicenta Lorca, madre del dramaturgo, al tiempo que era enseñante de los niños. En una foto con sus alumnos aparece Federico, muy joven y con un gran sombrero.

Francisco García Lorca (hermano del poeta) lo describe su libro Federico y su mundo como “un excelente maestro nacional”, “de humilde extracción social e ideas razonablemente avanzadas. Ardiente republicano, rendía culto al progreso y a la inteligencia, y era hombre íntegro y liberal, con sus ribetes anticlericales”.

“Era éste aficionado a las letras, sin duda a la oratoria, y alguna vez puso mano a la pluma para cantar las bellezas de Granada en sonoras y bien medidas estrofas con mucho de Zorrilla y ya algo del sentimiento modernista, bajo el patrón de Villaespesa”.

Don Antonio llega a Almería en 1903, procedente de la Escuela Aneja de Jaén, como maestro de los niños del Hospicio, que estaba situado en el Hospital Provincial. Vive, con su familia y varios alumnos de Fuente Vaqueros y Pinos Puente en plaza de Balmes 2, principal (que hoy lleva su nombre). Lorca realiza el examen de Ingreso al Instituto el 21 de septiembre de 1908. Y asiste al Colegio de Jesús en la plaza del Educador. Se trasladan a la Casa Escuela del Barrio Alto el 16 de enero de 1909, donde Antonio Rodríguez Espinosa es destinado como maestro.

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