Sin trampa ni cartón

Artistas de Granada | Belén Mazuecos

Belén Mazuecos es una creadora de las grandes, de las que posee un credo sin fisuras, convincente y lleno de la mayor trascendencia

Belén Mazuecos en su estudio trabajando.
Belén Mazuecos en su estudio trabajando. / G. H.
Bernardo Palomo

17 de julio 2020 - 00:00

Granada/No es, aparentemente, de las artistas granadinas que más expectación levanta su obra; tampoco es de las que ocupan espacios de mayor actualidad en los paisajes artísticos ni está en el centro de los más sonados corrillos del arte que tiene lugar en Granada. Sin embargo, Belén Mazuecos es un nombre destacado en el estamento general del arte que, aquí, tiene lugar y creo que su figura es imprescindible para muchos y por muchas cosas. En primer lugar porque es artista de las grandes, de las que posee un credo sin fisuras, convincente y lleno de la mayor trascendencia. Además, es profesora seria, enamorada de lo que hace, cercana -muy cercana- a sus alumnos, motivadora de las mayores inquietudes, compañera leal, abierta y comprometida con todos.

Es luchadora por una Facultad más grande todavía de lo que siempre ha sido; implicada en los proyectos más solventes que en ella tiene lugar. Ha trabajado, además, para que la Universidad de Granada dejara constancia del patrimonio artístico que posee, así como para que el arte contemporáneo, desde la UGR, tuviera una repercusión fuerte y una especial incidencia en el contexto general de la ciudad. Dirigió, con mano sabia y segura, los destinos de La Madraza, creando un programa expositivo consecuente, abierto y trascendente. Y, sobre todo, siempre se presenta hacia los demás con una sonrisa amable que satisface y garantiza una calidez humana fuera de lo normal.

Mazuecos es granadina de Granada; algo que en el universo artístico de la ciudad no todos pueden constatar por la cantidad de artistas que son granadinos, que trabajan en la ciudad, pero no han nacido en ella. Se licenció en Bellas Artes en la Facultad en una de sus ilustres promociones y en la Accademia di Belle Arti di Brera de Milán. Muy pronto empezó a dar muestras de su importante realidad artística, participando en exposiciones con algunos de sus, también, ilustres compañeros.

La obra 'El paño invisible'.
La obra 'El paño invisible'. / G. H.

Ganadora del prestigioso Premio Gregorio Prieto

Su significación como artista le permitió encontrar un hueco en el Claustro del que fue antiguo Manicomio, donde permanece, ya como profesora titular del Departamento de Pintura. Perteneció al equipo de Víctor Medina, cuando este accedió al Vicerrectorado de Extensión Universitaria, llegando a dirigir el área de Artes Visuales, dejando constancia de su dedicación y de su empeño. Durante su carrera ha obtenido varios premios de importancia absoluta; por citar sólo dos, destaco el Premio de Consejo Social de la UGR a la trayectoria de jóvenes investigadores, en 2013 y el Premio de Dibujo Gregorio Prieto, en su última edición.

La obra de Mazuecos no se reduce a una disciplina estanca sino que se abre a muchas perspectivas que tienen como denominador común la fortaleza constitutiva; es decir, las espectaculares proposiciones técnicas de las que parte. En primer lugar está en posesión de un manejo poderosísimo de los elementos conformantes; un dibujo fino, de gran elegancia, sujeto a las máximas consideraciones plásticas y generador de cualquier tipo de realidad representativa. Desde él, la artista hace visible una idea perfectamente condicionada y sabiamente estructurada en sus posiciones conceptuales.

Una artista multidisciplinar

Pero, además, la pintora se vale de otras manifestaciones formales para la configuración de su obra, la fotografía o la instalación. Estas situaciones están estrechamente ligadas con sus más íntimas perspectivas de artista en ejercicio, en particular y de persona, en general. Una realidad autobiográfica que se amplía exponencialmente a la situación social, a la realidad humana, a las experiencias medioambientales, a la identidad del propio sistema existencial y, por supuesto, a su propia situación como artista en ejercicio que se encuentra implicada en una dimensión artística con muchos perfiles.

Pieza 'El rey desnudo'.
Pieza 'El rey desnudo'. / G. H.

La granadina es una artista multidisciplinar. Sin embargo, es una creadora con un bagaje formal aplastante, riguroso, sin reveses ni dudas. Sus conceptos e ideas poseen una entidad plástica que no se corresponde con los superfluos asuntos que encontramos en otros que se refugian en tales parcelas para mitigar y envolver carencias. La obra de Mazuecos se desarrolla desde estructuras plásticas muy bien constituidas; encierran tratamientos plásticos contundentes; los dibujos, la pintura, la fotografía cuando es necesaria, hacen subyacer realidades muy acertadamente planteadas que desentrañan muy buenas posiciones para que desde ellas los argumentos conceptuales encuentren sus adecuados estamentos creativos.

Hemos asistido, en los últimos años, a series que nos sitúan la obra de Mazuecos en una de sus muchas preocupaciones, la artística. Con una pintura pulcramente interpretada, donde nada queda al azar y donde se nos muestran los poderosos sistemas compositivos que la animan, la autora realiza un profundo cuestionamiento sobre el universo artístico, sobre los que rigen sus destinos y sobre los muchos fantasmas que pueblan sus ámbitos. Pero siempre manifestando esa pulcritud formal que caracteriza su espacio y que, sobre todo, con un esclarecedor dibujo nos sitúan en los paisajes creativos de una artista que convence porque su obra no deja duda artística y porque descubre la realidad de un arte verdadero, ajeno a los espurios planteamientos de los que se refugian en experimentos vacíos sin nada que decir.

Belén Mazuecos es una artista en posesión de un lenguaje muy personal donde los mejores planteamientos del arte nos abren, sin trampa ni cartón, sus más convincentes perspectivas.

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