Feria del Libro de Granada 2019

El granadino que entró en el paraíso de Borges

  • Andrés Soria Olmedo revisita la obra y vida de Pedro Antonio de Alarcón, que inauguró el género de la crónica con ‘Diario de un testigo de la guerra de África’

Andrés Soria Olmedo, ayer en la Feria del Libro. Andrés Soria Olmedo, ayer en la Feria del Libro.

Andrés Soria Olmedo, ayer en la Feria del Libro. / Álex Cámara

La historia de Granada en el siglo XIXno está manca de hitos, precisamente. Uno de ellos fue el nacimiento en Guadix, en 1833, de Pedro Antonio de Alarcón. Viajero, cronista, periodista, político, literato, dramaturgo y diplomático. Y también el nombre de una de las calles más populares de la capital. Una calle mundana, ruidosa. Más silenciosa es la memoria que la ciudad alberga de este autor, cuya figura ayer diseccionó el catedrático de Literatura de la Universidad de Granada Andrés Soria Olmedo como uno de los actos centrales de la jornada dominical en la Feria del Libro.

Tuvo un éxito extraordinario pero la novela realista ganó la partida

El evento cultural rinde, precisamente, homenaje al accitano. Su florido perfil es la portada del programa de actividades de la Feria, y su obra, centro de actividades como la de ayer. Dos de sus cuentos, La mujer alta y El amigo de la muerte, estaban en la biblioteca de Jorge Luis Borges, tan conocido por sus obras como por su amor a los libros.

Soria Olmedo desarrolló la trayectoria vital y literaria del accitano, el contraste entre su obra y la ductilidad de sus posiciones ideológicas, que pasaron “del progresismo al reaccionarismo”, a la par que la propia historia de España cuajaba una inestabilidad política notable.

El contenido de un artículo le costó un duelo. Su rival, recuerda Soria Olmedo, le perdonó la vida. Primero disparó Alarcón. Falló. Su oponente decidió disparar al cielo. “Esta persona le salvó la vida”. Aquel episodio le llevó a repensar sus posiciones ideológicas y pasó a formar parte de la Unión Liberal,“más o menos de centro”. En aquella mitad de siglo España declara la guerra a Marruecos. Alarcón la vivió en primera persona como corresponsal. “De esa experiencia resultó el libro Diario de un testigo de la guerra de África, que inaugura el género de la crónica”, destaca el catedrático.Después de la publicación de este libro, en 1859, decidió dedicarse a la política.“Volvió a la literatua en 1974”. Y lo hizo conDe Madrid a Nápoles, que termina con una entrevista con el mismísimo papa de Roma.

El listado de obras se amplía con otro libro, dedicado a la Alpujarra. y también da a luz a su obra más conocida, El sombrero de tres picos. En el 75 publicó El escándalo, “que tuvo un éxito extraordinario”.Las críticas, sin embargo, resultaron demoledoras. Primer signo de que las formas de la novela romántica estaban en retroceso frente a la novela naturalista y realista, comenta Soria Olmedo.

Su progresivo retroceso –frente a autores como Galdós– no ocultó el enorme éxito que tuvieron algunas de sus obras. El sombrero de tres picos se convirtió en un libreto de ballet, con música del gaditano Manuel de Falla y escenografía del malagueño Pablo Ruiz Picasso. El paso del tiempo ha dejado su huella en algunas de sus obras, pero otras, como los libros de viajes, mantienen “todos los atractivos” de este género, indica el profesor de la UGR.

Ahora la Feria del Libro coloca al accitano al frente de su programación. “La manera de recuperar a estos autores es leyendo”, apostilla Andrés Soria. “No se puede saber si Alarcón va a gustar o no si no es leyéndolo”, insiste el catedrático, que apuesta no sólo por poner el nombre en la calle. “Son los lectores los que tienen que hacer su selección”.

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