Los granadinos se convierten en pieza clave de la nueva exposición del Parque de las Ciencias
El museo presenta su nueva muestra temporal, surgida de un proceso de codiseño participativo con la ciudadanía
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El Parque de las Ciencias ha inaugurado este martes su nueva exposición temporal, Frío y calor. Las temperaturas de la vida, una muestra que surge de un proceso de codiseño participativo con la ciudadanía, lo que supone un hito dentro del espacio granadino, reforzando su compromiso con una ciencia abierta, participativa y socialmente comprometida.
El proyecto incorpora un ámbito específico de participación ciudadana que incluye talleres educativos, espacios de conversación y la voz de la infancia, en la que el Consejo Infantil del Parque de las Ciencias ha tenido una intervención muy activa. El diálogo con el público ha sido el núcleo de este proyecto que un equipo diverso de expertos y profesionales, coordinados por la Unidad de Cultura Científica e Innovación del Parque de las Ciencias (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología — Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades), junto a investigadores de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación de la Universidad de Granada y alumnado del Máster Universitario en Educación Ambiental para la Sostenibilidad, en colaboración con los Servicios de Educación y Ciencias y la Sección de Producción Expositiva del Parque de las Ciencias, materializaron durante el primer semestre del pasado año.
Frío y calor es, además, una de las tres exposiciones de gran formato (más de mil metros cuadrados) que nacen del acuerdo entre el Parque de las Ciencias, el museo DASA (Dortmund, Alemania) y el Technisches Museum Wien (Viena, Austria), firmado inicialmente en 2019, pero que se extenderá, como mínimo, hasta 2028. Esta colaboración impulsa la producción de grandes exposiciones itinerantes bajo el lema común "Un futuro sostenible. Progreso, innovación y sostenibilidad", con el objetivo de abordar el progreso científico y tecnológico desde una perspectiva de innovación y sostenibilidad. Tras concluir su etapa en el museo granadino, la muestra iniciará una gira por las sedes de las otros firmantes del acuerdo, mientras que el espacio del Zaidín recibirá las que actualmente se exhiben en Alemania y Austria.
La exposición propone un recorrido científico, tecnológico y social por la gestión del frío y el calor, desde el origen del universo, teniendo en cuenta los límites de la vida hasta el ingenio humano para controlar la temperatura en el hogar, la industria o la producción de energía. A través de un enfoque accesible y riguroso, la muestra pone de relieve que la capacidad de gestionar la temperatura ha sido clave para el desarrollo de las sociedades, pero también una de las causas de los desequilibrios ambientales actuales.
El director del Parque de las Ciencias, Alfonso Peres, junto a su homólogo alemán, Gregor Isenbort, han realizado una visita a la exposición para su inauguración, en la que Peres ha destacado cómo "el sistema de trabajo de diseño de una exposición está cambiando y eso está implicando que desde ya hagamos las exposiciones con y para los ciudadanos; el objetivo es que, desde el principio, los ciudadanos puedan compartir el conocimiento que tienen sobre una temática, sus temores o los errores clave relacionados, para que la fase inicial de creación de una exposición sea abordada teniendo en cuenta estos puntos de vista".
Por su parte, Isenbort ha valorado la solidez del acuerdo que el museo DASA mantiene con el Parque de las Ciencias desde 2015 y también lo que supone a nivel museístico una relación entre museos de ciencia de estas características que ha conseguido: «no solo crear exposiciones, sino generar redes de trabajo entre distintos países y transmitir valores a la ciudadanía».
Un recorrido por la ciencia de la temperatura
Frío y calor. Las temperaturas de la vida se organiza en distintos ámbitos que guían al visitante de forma natural por el papel que el frío y el calor tienen en la vida y en nuestra sociedad. El recorrido arranca con un espacio inmersivo y sensorial que permite experimentar la temperatura desde la percepción y las emociones, para situarnos después en el universo y en esa pequeña franja donde la vida es posible. A partir de ahí, la muestra se adentra en los límites de la vida y en las sorprendentes estrategias que los seres vivos han desarrollado para adaptarse a condiciones térmicas extremas.
El visitante se reconoce luego como parte del relato en el ámbito dedicado al ser humano y la temperatura, donde se explora cómo nuestro cuerpo regula el calor y cómo vivimos el frío y el calor en lo cotidiano. El itinerario continúa con el ingenio humano y la conquista tecnológica de la temperatura, desde el uso del fuego hasta la industria y la producción de energía, y culmina con una reflexión necesaria sobre el impacto global de nuestras decisiones, del hogar al planeta. Este recorrido se completa con un espacio de participación ciudadana que invita al diálogo, a la escucha y a la construcción colectiva de respuestas ante los retos que plantea la temperatura como el cambio climático, el uso de la energía y la necesidad de encontrar un nuevo equilibrio térmico que resulte sostenible en el futuro.
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