Arquitectura

El padre de la Granada moderna recoge el Premio Nacional de Arquitectura

  • Alberto Campo Baeza, artífice del Cubo y el Museo de la Memoria de Andalucía, recibe esta tarde en Cádiz el galardón

El padre de la Granada moderna recoge premio

El padre de la Granada moderna recoge premio

Alberto Campo Baeza recoge esta tarde en el Oratorio San Felipe Neri de Cádiz el Premio Nacional de Arquitectura de la mano de la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez Jiménez. La trayectoria profesional del vallisoletano que le ha hecho merecedor de la distinción está indisolublemente ligada a Granada. De hecho, Alberto Campo Baeza firma algunas de las obras arquitectónicas contemporáneas más relevantes de la ciudad de la Alhambra. Edificios tan importantes para la arquitectura española actual como el Cubo sede de la actual Caixabank y que le valió el Premio Eduardo Torroja, o el Museo de la Memoria de Andalucía.

Este premio, dotado con 60.000 euros, se otorga anualmente a destacados arquitectos españoles de talla internacional y representa el máximo galardón que otorga el Ministerio. Entre los ganadores anteriores están Francisco Javier Sáenz de Oiza (1946 y 1954), Alejandro de la Sota (1974), Juan Navarro Baldeweg (2014) o Rafael Moneo (1961 y 2015).

El jurado –compuesto por Álvaro Siza Vieira, ganador en la anterior convocatoria, Manuel Gallego, Estrella de Diego, Carme Pigem, Inmaculada Maluenda, Lucía Cano o Elisa Valero (profesora de la UGR), junto al Director y Subdirector de Agenda Urbana y Arquitectura– destacó “la coherencia de su trayectoria profesional, su independencia creativa y su labor docente de toda una vida”.

La propuesta de Campo Baeza como Premio Nacional de Arquitectura fue hecha por los Colegios Oficiales de Arquitectos de Madrid, Almería, Asturias y Cádiz, y por la Universidad San Pablo CEU, el CSCAE y por las Escuelas de Arquitectura de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Valladolid, Pamplona y también Granada.

Considerado el maestro de la luz, Campo Baeza (Valladolid, 1946) asegura que jamás quiso “ser otra cosa más que arquitecto” y con una trayectoria tan larga como la suya, afirma que de todos sus ‘hijos’, del que se siente más orgulloso es de la sede de Caixabank. Con sus obras transformó la parte más nueva del Zaidín, detrás del Parque de las Ciencias. Espacios como el Cubo o del Museo de la Memoria de Andalucía, nombrado entre las diez maravillas modernas del mundo por National Geographic, se unen a otra serie de obras por toda la geografía nacional.

Baeza es catedrático emérito de Proyectos en la Escuela de Arquitectura de Madrid (ETSAM), donde ha sido profesor durante más de 35 años. Entre su obra destaca, además de los dos emblemáticos edificios granadinos, la Casa Turégano o De Blas, ambas en Madrid; las casas Gaspar, Asencio y Guerrero, en Cádiz; la plaza Entre catedrales, en Cádiz, y las casas Moliner, en Zaragoza; Rufo, en Toledo; la casa Olnick Spanu, en Nueva York, y la guardería para Benetton, en Venecia.

El arquitecto, que en 2015 se alzó con el Primer Premio Ex Aequo por el Centro de Conservación para el Museo del Louvre en Lievin (Francia), ha impartido clases en universidades como la ETH de Zúrich y en la EPFL de Lausanne. También ha sido docente en la Universidad de Pennsylvania, en Filadelfia; la Bauhaus, de Weimar (Alemania); la Kansas State University, la CUA Universidad de Washington y l’Ecole d’Architecture, en Tournai (Bélgica). Y como autor, Campo Baeza, ha publicado más de treinta ediciones en varios idiomas de su libro La idea construida.

Cuando se le comunicó la noticia de la concesión del Nacional de Arquitectura en diciembre de 2020, Campo Baeza expresó públicamente su enorme agradecimiento por este prestigioso premio, que dice debe más a la generosidad del jurado que a sus méritos.

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