'Lo que tiene lugar' de Toña Gómez en la Galería Menfis de Granada | Crítica Pintura para seguir creyendo

  • La galería Menfis muestra la obra paisajística de la artista Toña Gómez, de una contundencia absoluta, que acerca al público a la pintura de acción

Cuando uno lleva tanto tiempo en esto de la creación artística, parece como si todo ya estuviera visto; como si muy poco, a esas alturas de compromiso con lo artístico, pueda producir verdadera expectación. Los años pone, a veces, mucha distancia a la sorpresa. Debo confesar que, sin embargo, la obra de Toña Gómez, supuso, además de todo un descubrimiento, un encuentro con un trabajo distinto, bien confeccionado y promotor de las máximas inquietudes.

El arte contemporáneo ha producido demasiadas circunstancias –no todas satisfactorias– y ha puesto un velo de alejamiento entre la mirada y el verdadero interés. Hoy, cuando todo se parece a casi todo, cuando los planteamientos son tan lineales y raramente existen rutas que lleven a argumentaciones de preclara naturaleza y, cuando , tantas experimentaciones vacías de verdadero contenido plástico y artístico se suceden buscando empatías con mínimas formulaciones de verdad, una obra como la de la artista, satisface, atrapa y convence.

Toña Gómez es una artista nacida en Málaga pero residente en Almería, donde está estrechamente vinculada con el panorama artístico existente en la capital. Allí trabaja y desde allí hace partícipe su inquietante y apasionante ejercicio plástico. Nosotros la hemos visto participando en varias exposiciones colectivas, esas que Fernando Barrionuevo hace posible con su fuerte vocación itinerante.

Ahora, en la galería Menfis, ese espacio de diseño de muebles modernos que, últimamente, oferta un buen programa expositivo y que se encuentra en la Plaza de la Pescadería, se ofrece una muy buena exposición de la impactante obra de esta artista.

Gómez nos conduce por una obra que se aparta de adocenamientos pictóricos al uso

Lo primero que el espectador se encuentra ante la obra de Gómez es su gran apariencia fotográfica. La mirada debe dar un paso más para observar que no se trata de imágenes positivadas desde una cámara. Primer gran acierto de la autora: un feliz guiño a la realidad. Una contemplación más detenida nos lleva a observar todo el minucioso proceso compositivo. La artista parte de un estamento matérico donde los pigmentos naturales se aglutinan con una base acrílica; esa densa realidad plástica se expande sobre el soporte para, desde ahí, levantar minuciosamente la materia hasta desentrañar posiciones reales; una realidad velada por la propia fortaleza plástica de los pigmentos.

Realidad y abstracción que crean un juego de formas impactantes en continente y contenido y que envuelven a la mirada de misterio y expectación. El resultado es una obra paisajística, de contundencia absoluta; una obra que nos lleva a la pintura de acción, a un expresionismo total donde todo queda supeditado a la fuerza impredecible de los elementos compositivos capaces de los más inesperados y abiertos resultados.

La exposición de Toña Gómez, titulada Lo que tiene lugar, nos conduce por una interesantísima obra que se aparta de los adocenamientos pictóricos al uso y que levanta todas las expectativas para seguir creyendo en los planteamientos artísticos de la contemporaneidad.

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