Acoso en las aulas

Disponer de protocolos y evaluarlos para saber que es lo que funciona y lo que podría mejorarse, es la vía adecuada

15 de octubre 2022 - 01:46

Son continuas las noticias relativas a situaciones de acoso en las aulas de nuestros centros educativos que afectan, sobre todo, en el ámbito de la adolescencia y que tienen consecuencias de enorme gravedad e incluso el suicidio de los jóvenes acosados.

Es enormemente doloroso y llamativo que en una sociedad supuestamente desarrollada como la que vivimos, se puedan dar estas situaciones de una forma tan habitual. Pero es mucho peor comprobar aquellas situaciones en las que la intervención de los responsables del centro educativo y/o de las familias de los acosadores brilla por su ausencia.

Bajo la consideración de que "son cosas de niños" y con el falso argumento de que "esto ha pasado siempre", quienes tienen la responsabilidad de intervenir (autoridades y profesorado) tanto en prevención, detección precoz e intervención, demasiadas veces no actúan y miran hacia otro lado. Con esto no quiero decir que no haya muchas actuaciones correctas pero aún es insuficiente la respuesta que se da en estas situaciones.

Vayamos por partes: las instituciones tienen mucha responsabilidad y hay mucho por hacer aún en este terreno. Disponer de protocolos adecuados, aplicarlos y evaluar para saber que es lo que funciona y lo que podría mejorarse, es la vía adecuada.

Aunque se dispone de protocolos, no siempre se aplican. Y en lo que hay que insistir es sin duda en una mayor implicación de las autoridades y el profesorado para hacer viable la prevención y la detección precoz. Por supuesto, asegurar siempre una intervención efectiva que frene el acoso y lo sancione.

Pero no hay que olvidar otra parte cuya implicación es fundamental: las familias de los acosadores. Es fundamental informar a padres y madres de inmediato porque en muchas ocasiones actúan tarde porque no han detectado ni se les ha informado a tiempo de la participación de sus hijos en el acoso a compañeros. Para quienes creen que son cosas de niños que han pasado siempre, conviene que se hagan intervenciones educativas pero, también, se pueda exigir su intervención.

Y es que queda mucho por hacer. Hay acoso en las aulas. Incluso las novatadas (aún estando prohibidas) que son otra expresión del acoso, están aún presentes y aún son "comprendidas" en el entorno educativo. Así que, en efecto, queda mucho por hacer.

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