Notas al margen
David Fernández
Los europeos no sabemos ni qué decir
Dicen que lo mejor de cada persona se encuentra en su interior, y también que la generosidad no se puede medir. En este caso, la primera afirmación es cierta, pero no así la segunda. El Papá Noel más grande de Europa es granadino, no de Laponia, y además ayer se descubrió que guarda mucha bondad y amor por los niños dentro de sus 3.000 kilos de cemento. Sus creadores, cuatro hombres en paro laboral, fueron los encargados de sacar los 100 balones que albergaba la estatua, para entregarlos, en un bonito acto solidario y navideño, a la Ciudad de los Niños.
También te puede interesar
Notas al margen
David Fernández
Los europeos no sabemos ni qué decir
Gafas de cerca
Tacho Rufino
Privados fuimos
Las dos orillas
José Joaquín León
Ridículo internacional
Postdata
Rafael Padilla
Padre mío
Lo último