Los europeos no sabemos ni qué decir

Sánchez, Macron y el resto de líderes europeos nos harían un favor si discutiesen en privado y elaboraran un único discurso

Vox se resiste al cortejo de Feijóo

Donald Trump, Vladímir Putin y Nicolás Maduro
Donald Trump, Vladímir Putin y Nicolás Maduro / Diseño

11 de enero 2026 - 07:01

Trump guarda tal parecido con Maduro que si intercambiaran sus uniformes, hoy dormiría en el Helicoide. El multimillonario bravucón y narcisista se jacta del pelotazo petrolero para que sus más leales le aplaudan a rabiar. Los magas no entienden de justicia social y los venezolanos que tanto ansiaban recuperar su libertad y democracia tendrán que conformarse, por ahora, con que les lleguen alimentos y medicinas, mientras unos y otros se reparten el dinero del crudo. Trump vuelve su mirada a Groenlandia y la Unión Europea se queda estupefacta: no sabe ni qué decir porque ha descuidado su defensa.

La nueva Estrategia de Seguridad Nacional del líder republicano defiende la ley de la selva y desprecia los valores europeos. Trump y Putin huelen nuestra debilidad a distancia y como saben que no opondremos resistencia, morderán donde les plazca. Pero, ¿quién va a invadir a quién? ¿Rusia a Polonia, cuando no puede ni contra los drones ucranianos? ¿China a Taiwán? ¿Para qué? De lo que podemos estar seguros es de que no escatimarán esfuerzos en apoyar a sus colegas más populistas y afines a su causa en cada cita electoral que se presente. Sánchez, Macron y el resto de líderes europeos nos harían un favor si discutiesen en privado y elaboraran un único discurso. Hoy sólo parecen estar de acuerdo en una palabra: vasallaje. Y se limitan a decir lo primero que se les ocurre pensando en los votos y resignándose a aceptar lo que les manden.

Para cambiar la suerte europea harían falta nuevos estatutos y un presidente elegido por todos. Pero esta cesión de soberanía es impensable porque ellos dejarían de ser los príncipes del cuento y no parecen dispuestos. Los pueblos europeos no quieren ser uno, aunque tampoco querían los castellanos y aragoneses y se unieron por la presión exterior. Entendieron que los pueblos pequeños sólo sobrevivirían juntos. Igual Trump al final nos está haciendo un favor. A veces parece un chiquillo, pero no lo es. No dinamitará la OTAN tomando Groenlandia por la fuerza porque sería absurdo y porque Europa supone para los americanos lo que Ucrania para nosotros, una defensa adelantada. Y siempre es mejor luchar lejos de tu territorio, como en las grandes guerras. Lo que sí puede intentar Trump es comprar la voluntad de los groenlandeses a golpe de talonario. No conviene descartarlo porque hace lo que quiere y sólo Putin se atreve a desafiarlo condenando la captura de Maduro, cuando él se ha cuidado tanto al hablar de la invasión de Ucrania. A saber en qué estará pensando ahora.

stats