Precariedad y elecciones

10 de junio 2023 - 00:30

Mucho se habla y se debate en la izquierda sobre cuáles son las razones por las que a pesar de haber desarrollado una labor claramente social desde el Gobierno de España, el pasado 28 de mayo muchos votantes dejaron de votar a los partidos de la coalición.

Soy consciente que el tema es complejo y que son diversos los factores que han influido en el mal resultado que han tenido tanto el PSOE como, especialmente, el entorno de Podemos. En esta tribuna pretendo reflexionar únicamente sobre un asunto que merece atención porque, desde mi punto de vista, influye para explicar por qué el balance de la política social del Gobierno no ha calado tanto como en teoría sería de esperar.

Y es que a pesar de la importante subida del salario mínimo, la subida de las pensiones según el IPC, la aplicación de los ERTES para evitar despidos en la pandemia, las medidas para controlar el precio del alquiler, la rebaja del IVA de la luz, la reforma laboral que ha disminuido la precariedad laboral y otras muchas medidas, hay precariedad para muchas familias porque (aun trabajando), no llegan a final de mes.

Son muchos los que a mediados de mes ya no llegan: la enorme subida de las hipotecas (inexplicable desde todo punto de vista), la inflación que ha disparado la cesta de la compra, la ausencia de posibilidades de defensa de los derechos laborales en aquellos sitios con “empresarios” casi siempre autónomos que no pagan horas extra o niegan vacaciones o asuntos propios incumpliendo convenios y normas legales, son condicionantes del día a día de muchas personas y familias, que son claramente familias en situación de precariedad.

Y qué decir si en esa situación, analizamos las familias en las que la mujer, tras una separación, recibe una compensación de apenas 150 euros al mes para atender las necesidades de los menores a su cargo. Demasiadas adversidades cotidianas como para que con este contexto, lo mucho realizado sea suficiente para motivar el voto.

Alguna vez he comentado en esta tribuna sobre la desesperante situación que viven aquellas familias que trabajan duro y que su salario no les permite llegar a final de mes y tienen que mirar con lupa de cristales de aumento cada uno de los gastos que tienen que hacer para ahorrar algo en cada decisión. Si nos ponemos en el lugar de quienes al cobrar su nómina ya saben que antes del día 20 de cada mes ya no les queda dinero, entenderemos en parte la desmovilización electoral de la izquierda.

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