Su propio afán
Enrique García-Máiquez
Rey de reyes
Uno de los grandes encantos de Granada, como bien se vende en más de un catálogo turístico de los que muestran al mundo las excelencias de la provincia, es la escasa distancia entre la nieve de Sierra Nevada, y la playa. Y la verdad es que es todo un privilegio. Lo que no sabemos de esta mirada urbana es qué fue primero para el ciudadano del pantalón coto y la camisa floreada, la playa o la estación de esquí... si es que lo fue. ¡Temperaturas!
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