Ojo de pez

Ser repugnante

La Academia también debería exigir a Chris Rock disculpas a una sociedad que se define no machista

Ten cuidado, en tu momento más alto, allí es cuando el demonio viene por ti", es la advertencia, que no el consuelo, de un veterano Denzel Washinton a un desbocado Will Smith después del famoso episodio de la noche de los Óscar. Saber provocar es un arte, la paciencia es el elemento primordial. Tan sólo hay que esperar el momento. El cómico Chris Rock, gracia no tiene, pero temple le sobra. En la gala de los Óscar del 2016 ya intentó humillar a Jada Pinkett Smith, esposa de Will Smith, con palabras machistas y soeces: "Jada boicoteando los Óscar es como yo boicoteando las bragas de Rihanna". Entonces, la cosa no fue a más, ni siquiera para criticar lo desafortunado de un comentario siempre hiriente hacia la mujer, como si por ser cómico todo valiese. Hoy el mundo se echa las manos a la cabeza por un tortazo y se escandaliza hipócritamente por la violencia el país número uno en producción de cine violento, de videojuegos violentos, el primer suministrador de armas a cualquier rincón del globo. Obvia el mundo lo que interesa obviar, el machismo feroz de un señor que habla de Bardem y su esposa, evitando pronunciar el nombre de Penélope Cruz. Es, despectivamente, sólo la esposa, a pesar de estar tan nominada a un Óscar como él, y Bardem ríe la gracia, y Penélope ríe la gracia, porque hay que reír se diga lo que se diga en la noche de los Óscar. Arremete contra Jada Pinkett que ni está nominada ni tiene nada que ver en esa ceremonia, y además lo hace, ruin, donde duele. Ella es la única que no ríe. Lanzó un boomerang con un extraño retorno. Golpeó de lleno a Will Smith, incapaz de controlarse, colocándose a la altura del impresentable que lo provoca y encumbró a Chris Rock, un desconocido fuera de Estados Unidos, y del que ahora el mundo habla. Llena teatros y recibe ovaciones sonoras. "La vida es bastante buena ahora mismo", confesó a un público entregado en Boston. Mi duda es ¿por qué tanta inquina contra Jada Pinkett? Tal vez el país del puritanismo no vea con buenos ojos la relación abierta de esta pareja, tal vez en el horizonte de ella nunca estuvo un ser repugnante y eso es inasumible para los pútridos repulsivos. La Academia también debería tomar medidas contra este cómico desabrido y exigirle al menos disculpas a una sociedad que se define no machista. Aunque "el Diablo dice la verdad más a menudo de lo que parece, pero tiene un auditorio ignorante", como bien escribió Lord Byron.

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