La ilusión de viajar en tren con seguridad se ve ahora ensombrecida tras los accidentes de Adamuz, Córdoba con 45 víctimas mortales y 123 heridos, algunos graves; y el de Gelida, Barcelona, con un fallecido y cinco heridos graves.
En 1992, llegó a España la alta velocidad que unió a Madrid con Sevilla, con motivo de la Expo Universal y contribuyó al desarrollo de la comunicación de Andalucía con el resto de España. En 2008 se inauguró el AVE Madrid-Barcelona. En 2009, unió a Barcelona con Sevilla en 5 horas y 40’. El AVE llegó a Málaga en diciembre de 2007 y a Granada en junio de 2019. La línea de Alta Velocidad Sevilla-Huelva está prevista para 2029. Hoy el trayecto Madrid-Sevilla-Huelva y viceversa dura entre 4h y 4h30’. La compañía Ouigo francesa empezó a operar en España en mayo de 2021, y la italiana Iryo, en noviembre de 2022. Renfe ofrece a diario en España entre 300 y 360 servicios de Alta Velocidad. Sólo en la línea Madrid-Sevilla, operan cada día entre 70 y 76 trenes de Alta Velocidad.
La tarde-noche del domingo 18 de enero de 2026 quedará grabada en la memoria colectiva, tras el trágico accidente ocurrido en Adamuz, Córdoba, con el trágico balance de 45 víctimas mortales, y decenas de heridos, la mayoría de Huelva. Dos días más tarde, debido a las intensas lluvias en Gelida, Barcelona, hubo otro descarrilamiento de cercanías. El conductor, un joven de Sevilla, falleció, y hubo varios heridos graves.
TV, radio, prensa y redes se volcaron en informar sobre la tragedia. Los medios solventes verificando y contrastando; otros mezclando información, mentiras, especulación, opinión. Surgen preguntas incómodas ¿Es segura la red de Renfe en España? ¿Son seguros nuestros trenes?
En julio de 2013, ocurrió el peor accidente ferroviario del siglo en España. Un Alvia descarriló cerca de Santiago de Compostela. De los 218 pasajeros, 80 fallecieron y 144 resultaron heridos. Desde entonces se reforzaron los sistemas de seguridad. España está entre los países de mayor seguridad ferroviaria de la UE con bajas tasas de siniestralidad mortal, similares a Austria, Finlandia y Estonia. En AVE se mueven cada año en España, unos 40 millones de pasajeros. El tren es un medio seguro para viajar, pero nadie puede garantizar el 100% de seguridad. Lo que demuestran los últimos accidentes, es que hay que mejorar e invertir más en inspección, mantenimiento y seguridad, y ampliar los recursos humanos. El aumento del tráfico ferroviario, somete a mayor fatiga a trenes y vías. Regular las altas velocidades, y quizá disminuir el número de trenes en circulación, permitiría mayor capacidad de reacción y respuesta ante un accidente imprevisible, como el de Adamuz. Lo que es una vergüenza es la reacción de algunos líderes políticos tratando de responsabilizar al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y al presidente del Gobierno. Es mezquino y repugnante, el aprovechar una tragedia como ésta para sacar tajada electoral. Qué tras declarar luto oficial de tres días, un partido antisistema como Vox, decida seguir a lo suyo, es abominable. Qué el principal partido de la oposición, el PP, intente culpabilizar al Gobierno, es igualmente repugnante. Improvisar una misa, en Madrid, coincidiendo con el funeral de Estado acordado por el presidente del Gobierno y el presidente de Andalucía, con asistencia de los Reyes, habla de la inmoralidad, y la falta de respeto institucional de Isabel Díaz Ayuso. Igualmente repugnante y vergonzoso es el intento del PP de convertir el Senado, la cámara territorial, en un tribunal inquisitorial contra el ministro de Transportes. La democracia y la convivencia amenazadas por quienes sólo piensan en el poder, ajenos al dolor de la gente. Los mismos (políticos y medios afines) que tratan de desprestigiar una de las actividades españolas mejor valoradas en Europa, como son el transporte y la movilidad sostenible. ¡Y en Adamuz, como también ocurrió en Valencia con la dana, el pueblo dando lo mejor de sí mismo!