La Audiencia de Granada rebaja la pena a dos agentes de la Policía Local de Almuñécar que lesionaron a una anciana
El juez consideró probado que ambos hablaron a la anciana de "muy malas maneras" y la lesionaron cuando trataron de meterla a la fuerza en el coche de policía mientras ella se resistía
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La Audiencia de Granada ha rebajado la pena a los dos agentes de la Policía Local de Almuñécar condenados por lesionar a una anciana de 71 años que les recriminó que hubieran aparcado con el coche oficial en una parada de autobús mientras desayunaban en un bar cercano. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Almuñécar les condenó como autores de un delito leve de lesiones con la agravante de prevalimiento de autoridad a una multa de 2.700 euros, así como a indemnizar a la víctima en mil euros. También libró testimonio, como pidió la Fiscalía, por la posible comisión de un delito de detención ilegal.
El juez consideró probado, y la Audiencia Provincial lo refrenda en esta sentencia, que ambos agentes hablaron a la anciana de "muy malas maneras" y la lesionaron cuando trataron de meterla a la fuerza en el coche de policía mientras ella se resistía, llegando a darle patadas y a impedirle llamar a un familiar cuando estaba ya en dependencias policiales.
Los agentes recurrieron la sentencia y, si bien la Sección Segunda de la Audiencia de Granada mantiene todo el relato de hechos, sí considera que la pena fue excesiva y la rebaja a una multa de 600 euros, dejando igual el resto de pronunciamientos.
Los agentes habían pedido la nulidad de actuaciones al no haberse tramitado este asunto de forma conjunta con la causa que se sigue por presunto delito de desobediencia a agentes de la autoridad contra la septuagenaria. El tribunal lo rechaza advirtiendo de que no hay "ninguna norma o principio procesal" que impida que esta "actuación policial excesiva" pueda ser enjuiciada de forma separada. Rechaza igualmente el resto de motivos esgrimidos por los agentes. La sentencia es firme y contra ella no cabe recurso.
Los hechos ocurrieron sobre las 09:00 horas del 24 de mayo del año pasado, cuando el autobús en el que viajaba la anciana procedente de La Herradura no pudo estacionar correctamente al encontrarse un coche de la Policía Local de Almuñécar detenido en la parada. El coche ocupaba parte del carril de circulación y como quiera que se produjo atasco de vehículos como consecuencia de la llegada del autobús, la mujer comentó en voz alta y sin dirigirse a nadie en concreto "la Policía aquí dando ejemplo".
En ese momento, los agentes salieron del bar donde habían estado desayunando y fueron recriminados por varios viandantes por el atasco ocasionado. Los policías se subieron en el coche patrulla y se detuvieron en el paso de peatones que la anciana estaba cruzando y uno de ellos de "muy malas maneras y en tono elevado" le dijo "tu aquí", haciéndole un gesto con la mano para que se acercara.
Ella le espetó que si quería algo fuera él hasta donde ella estaba, momento en el que el agente le dijo "tú quién te crees que eres" y le advirtió que si no le daba el DNI "le iba a costar dinero y que se metiera en el coche". La mujer sostuvo que en ese tono de voz no le iba a dar el DNI y que le hablase respetuosamente, pero el agente la "cogió del brazo y tiró de ella para meterla en el coche patrulla", momento en el que ella se agarró a una señal de tráfico para que no lo hiciera.
El agente "empezó a tirar de ella" y finalmente logró soltarla de la señal de tráfico y, aunque intentó meterla en el coche patrulla, ella dejó fuera una pierna para que no cerrara la puerta. El agente le dio patadas en las piernas para que las metiera, pero como no lo hizo llegó a darle con la puerta también y como quiera que no podía cerrar le pidió al otro agente que fuera por la otra puerta trasera y desde el interior tirara de la señora para así poder meterle las piernas dentro del coche y llevársela.
Una vez en la comisaría, la anciana intentó telefonear a su hija pero el agente lo arrebató el teléfono "de malas maneras y lo golpeó contra la mesa no permitiendo llamar a nadie". La mujer fue llevada al Cuartel de la Guardia Civil en calidad de detenida, donde fue asistida por un letrado del Turno de Oficio, quien la llevó hasta la parada del autobús una vez puesta en libertad para que regresara a su domicilio sobre las cuatro de la tarde. No consta que los agentes leyeran los derechos a la mujer, que a cuenta de lo ocurrido sufrió lesiones en hombro derecho y hematomas en las piernas.
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