Cuaresma | Telas y encajes en Semana Santa El patrimonio que se esconde detrás una vestimenta

  • El ajuar de las imágenes de la Semana Santa atesora importantes colecciones de encajes

  • Todo un mundo que pasa desapercibido a ojos de la mayoría pero con un valor extraordinario

Encaje de punto de aguja Encaje de punto de aguja

Encaje de punto de aguja / G. H.

Si algo ha caracterizado siempre a la Semana Santa, además de su valor devocional, es la capacidad patrimonial que tiene. Cada una de las estaciones de penitencia que se ponen en las calles de Granada, pero también en el resto de Andalucía, están repletas de elementos artísticos, algunos de ellos de gran valor, que la hacen del todo singular.

De esta manera, cuando pensamos en cofradías solemos pensar en esculturas, pasos dorados, música o incienso. También, y según la hermandad, de importantes y ricos bordados. Sin embargo, es habitual que pase inadvertido a nuestros ojos un elemento igualmente importante y que, a la vista de los últimos años, ha adquirido una tremenda importancia: las telas y encajes que sirven para vestir a las imágenes.

Para los más profanos en la materia este tema podrá resultar extraño y quien se pregunte si, de verdad, esta cuestión, da para escribir algo. Indudablemente, sí. La importancia de vestir a las imágenes, cómo disponer los rostrillos y con qué tipo de encaje o tela hacerlo ha dado lugar incluso hasta publicaciones de un cierto rigor. A la vista está El arte de vestir a la Virgen (2017) o El arte en las manos (2018).

El vestidor Francisco Garví apostilla que "a través de un buen encaje se puede llegar a mejorar la estética de una imagen, dotándola de mayor belleza y pudiéndole conferir hasta una mayor valía artística".

Desde hace varios años Jacobo Linde, un joven anticuario, se dedica en cuerpo y alma a este negocio: conseguir y vender encajes para las cofradías. En Andalucía, rara es la hermandad que no le conoce o no le ha adquirido alguna pieza.

Han adquirido una gran importancia las telas y los encajes

¿Por qué, de unos años a la fecha, el mundo de las vestimentas y de los encajes antiguos ha adquirido tanto protagonismo? Para Linde no hay lugar a la duda: "los encajes están de moda después de que una nueva generación de cofrades, con acceso a internet; han conocido el patrimonio y los ajuares de las grandes devociones de Andalucía, que siempre han llevado este tipo de encajes antiguos y calidad".

Asimismo asegura que, "ahora, hasta la hermandad más pequeña quiere dos o tres encajes antiguos. El hecho de que sean más asequibles al bolsillo común que antes está permitiendo una mayor difusión".

Garví, como encargado de colocar de la forma más artística posible esos encajes, apunta en este sentido lo necesario de que las hermandades vayan conformando su propio ajuar. Una labor primordial cuando se trata de "presentar las imágenes ante los fieles con una mayor dignidad, belleza y elegancia".

Jacobo Linde recorre Europa en búsqueda de encajes: Francia, Alemania o Inglaterra son un semillero donde encontrar este tipo de antigüedades. Rebuscando hasta en los lugares más inhóspitos confiesa que "muchos de estos encajes salen de colecciones particulares, de gente noble con buenas ropas y que, al fallecer su propietario, los herederos deciden deshacerse de ellos porque nos le dan valor".

No hay lugar a duda que, para rentabilizar tantos viajes y tantos kilómetros, este negocio es rentable: "los precios están sujetos al metraje pero he llegado a vender a una hermandad de Jerez un encaje por 5000 euros".

Un tipo de encaje Un tipo de encaje

Un tipo de encaje / G. H.

Blonda de Caen, punto de Brujas, de Bruselas o de Alençon son algunos de los muchos nombres que poseen estos encajes, los cuales según su topónimo variaban de técnica, dibujo o material. Tanto Paco Garví como Linde sostienen que el encaje que más demandan las hermandades son los llamados puntos de aguja. Pero, ¿qué son? "Se trata de un tipo de encaje hecho con una técnica francesa y belga que se empleaba en los siglos XVIII y XIV para las mujeres de las cortes europeas".

Estos nombres, que pueden resultar ajenos al común de los mortales, tienen mucho recorrido dentro de las conversaciones de los cofrades más especializados. Y es que, tal y como relata este joven anticuario jiennense en la Semana Santa de Andalucía se está empezando a crear una cultura de vestir a las imágenes.

Así, señala que "después de la posguerra existía una necesidad de reponer rápidamente todo aquello que se había perdido, sin mirar la calidad. Ahora, no sólo se mira que lo todo lo que envuelve a las imágenes tenga calidad sino que, poco a poco, se está desechando la idea de que un encaje es algo sucio, viejo y roto".

El patrimonio textil es uno de los nuevos pilares donde se está asentando el valor de la Semana Santa: "lo textil ha estado marginado y por eso les ponían a las vírgenes encajes de plástico, de mercería".

El patrimonio textil es uno de los nuevos pilares donde se está asentando la Semana Santa

Para Paco Garví, Granada ya se ha puesto el día en este tipo de piezas patrimoniales: "era una asignatura pendiente en nuestra Semana Santa. Las hermandades se han dado cuenta de la importancia que tiene la presentación de una imagen con un buen ajuar".

En la próxima Semana Santa, que ya se antoja a la vuelta de la esquina, esos delicados tesoros que visten las imágenes titulares de nuestras cofradías volverán a tener su máximo escaparate. Detrás de estas vestimentas, todo un mundo por descubrir. Atrás quedó el sentido peyorativo de "quedarse para vestir santos". El mundo de los encajes, es, sin duda, un mundo por descubrir. Incluso para los propios cofrades.

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