Pocopán, la aldea de Granada que se llenó de gente pese a que "por no tener no tenía ni monte que aprovechar"

Fue uno de los poblamientos más densos de todo el arroyo Bodurria, más incluso que Los Mellizos o Las Balsillas

La bellísima aldea minera abandonada de Granada que aun conserva su majestuoso aspecto

Vista general de la aldea de Pocopán, con el Calar de Rapa al fondo / José Ángel Rodríguez / Proyecto Sierra de Baza

Nada parecía indicar que aquel trozo de tierra yermo ubicado en la bella Sierra de Baza acabaría por ver corretear niños, crecer familias, o tener una escuela e, incluso, una taberna propias. Pocopán es pura literalidad y contrariedad al tiempo.

Esta pequeña aldea está completamenta abandonada en la actualidad y, para quien quiera encontrarse con ella, se sitúa en la cuenca del arroyo Bodurria, a 1.450 metros de altitud, entre el arroyo de La Tejera y la antigua Parroquia de Las Balsillas, tal como recuerdan desde el Proyecto Sierra de Baza, albacea de la historia y el recuerdo de todas estas poblaciones granadinas casi olvidadas.

El nombre de Pocopán explica perfectamente la idiosincrasia de la propia población. "Era una mala tierra para el cultivo de cereales, donde la presencia de suelos esqueléticos y poco desarrollados hacían un mal vivir de los numerosos habitantes que en torno a esta zona se localizaban desde mediados del S. XIX, fecha en la que tiene su origen esta pedanía, hasta mediados del S. XX", recogen desde la entidad bastetana.

Populosa barriada

Pese a tal aseveración y pese a que "este paraje no tiene vega; el agua escasea; tampoco hay secanos y por no tener no tenía ni monte que aprovechar ganaderamente", hasta los años 60 del siglo pasado, década en la que esta como otras tantas aldeas se apagaron hasta morir, era una "populosa barriada" en torno a la que "giraba la vida de otras muchas cortijadas de la zona como el Cortijo Rincón, Baldos o el Cortijo Colorado".

La razón de su éxito

¿La razón de su éxito? Como apuntan desde el Proyecto, posiblemente se deba a su posición estratégica, "entre ríos y cruces de caminos hacía las cumbres y la Parroquia de Las Balsillas, lo que pudo justificar el haber sido albergue de tantas familias"

La taberna del Tío Tuto

Fue uno de los poblamientos más densos de todo este arroyo Bodurria, más incluso que Los Mellizos o Las Balsillas "que se concentraba en torno a esta aldea que se llenó de gente", inciden, llegando a contabilizarse en la zona "125 habitantes hacía los años 50".

Tal fue su popularidad que Pocopán, además de vida familiar, también ofrecía educación y ocio a sus vecinos. Llegó a tener escuela rural que funcionó hasta que comenzó la Guerra Civil, en 1936 y contó con una taberna propia que hacía las veces de tienda y de centro social. El bar era el del Tío Tuto, por Restituto, su dueño.

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