En tránsito
Eduardo Jordá
Mon petit amour
MALA época el verano si se quiere conciliar el sueño sin sobresaltos. No se lleva bien el calor y con las ventanas abiertas el ruido se convierte en un gran incordio. Es lo que está ocurriendo en el Albaicín, donde cada noche hay que aguantar pequeños botellones en número de personas pero grandes en nivel de decibelios. Hace falta poner las cartas sobre la mesa y atajar un asunto que atañe al único barrio granadino declarado Patrimonio de la Humanidad, y que tantas veces se olvida.
TODO lo que tiene que ver últimamente con el Puerto de Motril es positivo. La puesta en marcha de la nueva línea marítima con Melilla sitúa a la dársena granadina en la Champions League del sector. Este fin de semana, el Puerto abre sus puertas a más de 10.000 visitantes. Una ocasión única para conocer las entrañas de unas instalaciones que poco a poco crecen.
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