Andalucía

Andalucía puede recibir un 20% más de fondos europeos

  • El calculo del dinero que llegará a cada región depende del PIB, pero también de nuevos factores, como el desempleo o los flujos migratorios

Eurodiputados votando en el plenario del Parlamento Europeo en Estrasburgo Eurodiputados votando en el plenario del Parlamento Europeo en Estrasburgo

Eurodiputados votando en el plenario del Parlamento Europeo en Estrasburgo / Efe

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La crisis devuelve a Andalucía al vagón de cola de las regiones menos desarrolladas de la Unión Europea. Así figura en el reglamento de los fondos de cohesión del periodo 2021-2027 que ha aprobado el Comité Europeo de las Regiones y que deberá ser refrendado por el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo, según han confirmado fuentes de la Eurocámara.

El lado positivo de este descenso de categoría es que la comunidad autónoma andaluza podrá percibir hasta un 20% más de fondos para la cohesión entre territorios que los que percibirá en el periodo vigente. Pero eso es sólo en la teoría.

La Comisión Europea maneja entre sus planes reducir un 20% del dinero destinado a las llamadas políticas tradicionales, en las que se incluye, además de las citadas de la cohesión, la Política Agraria Común (PAC), también vital para Andalucía, y que consumen siete de cada diez euros de las cuentas europeas.

Por primera vez, además del PIB, en la clasificación de las categorías se han tenido en cuenta factores como la inmigración, los problemas demográficos, el desempleo o el cambio climático.

La influencia de las elecciones europeas de 2019

La cercanía de la convocatoria electoral europea, que coincidirá con los comicios municipales de mayo en España, abre una etapa de incertidumbre sobre la posibilidad de generar acuerdos cruciales en esta materia.

Los dos principales grupos, los populares del PPE y los socialdemócratas del SD, son conscientes de que las urnas pueden llevar a la Cámara un centenar de diputados no solo euroescépticos sino directamente eurófobos, como admitía esta semana desde la localidad francesa de Estrasburgo, en un encuentro con periodistas, Ramón Jáuregui, el histórico dirigente del PSOE, que pasa sus últimos meses como eurodiputado antes de su jubilación.

Las propuestas, por tanto, serán papel mojado si no sale adelante el marco general presupuestario, el dinero que la UE podrá disponer durante esos siete años y que procede de las aportaciones de los 28 países (27 en marzo tras la obligada salida por el Brexit del Reino Unido) que la integran.

Y hay serio escepticismo de que sea posible, como asegura Ramón Valcárcel, vicepresidente del Parlamento Europeo. Sin embargo, el miércoles, en su último discurso sobre el Estado de la Unión Europea, el presidente de la Comisión, Jean-Claude Junker aseguró que las cuentas saldrán adelante antes de las elecciones.

Los principales grupos parlamentarios discrepan de la propuesta económica presentada por la Comisión. El comisario de Programación financiera y Presupuestos, Günther Oettinger planteaba configurar un presupuesto que supusiera el 1,1% de la UE. Luego aceptó subir hasta el 1,19% mientras la Eurocámara solicita al menos un 1,3% del PIB.

El dinero que recibirá España

Aunque en las negociaciones, la Comisión asegura que a España le salen las cuentas y pasará a recibir de 32.400 millones a 34.000 en el nuevo marco, los parlamentarios dudan de que la letra pequeña no contemple sorpresas finales en los montantes a percibir de los fondos Feder y de cohesión.

Lo que sí propone la Comisión es una simplificación de los trámites administrativos de modo que sea más fácil poder gastar las cantidades que se asignen. Como novedad a los fondos de cohesión se les ha añadido el capítulo de la inmigración y un requisito que perjudica a los países que se niegan a aceptar cupos. Los estados que rechacen la acogida de inmigrantes no podrán ser beneficiario de esas partidas.

Esa variable es la que permitiría a España mantener y aumentar las cuantías en ese capítulo en detrimento, por ejemplo, de Polonia. Pero para complicar más la peripecia, como las decisión final debe pasar por el Consejo de Europa, el organismo que integran los gobiernos de los 28, es fácil pensar en un veto a estas medidas por parte de los países del Este que propiciaría el bloqueo.

El futuro de la Política Agraria Común (PAC)

Tampoco hay acuerdo en el calendario para sacar adelante la reforma de la PAC. Y es muy posible que el Parlamento no pueda aprobar en pleno la resolución final y sólo supere el trámite en las comisiones. Así lo aprecia Esther Herranz, una de las tres ponentes de la reforma, que además entiende que tampoco hay prisa porque con el modelo actual a España le va bien.

La eurodiputada andaluza integrante también de la citada comisión agraria, Clara Aguilera, se muestra muy crítica con la propuesta que ha llegado a la Eurocámara de procedente de la Comisión. Principalmente porque deja a cada gobierno central que elabore un plan estratégico en cada país que puede ser diametralmente distinto al del vecino. “Se pierde la palabra común”.

Clara Aguilera, en el Parlamento de Estrasburgo Clara Aguilera, en el Parlamento de Estrasburgo

Clara Aguilera, en el Parlamento de Estrasburgo / M. G.

Defiende que el plan debe ser similar en todas las naciones y no que cada una apueste por sus productos. La diputada socialista cree que el olivar, el vino y las hortalizas están muy bien posicionadas pero augura importantes problemas futuros con la ganadería.

La PAC incluye una doble financiación. Una directa que reparte los gobiernos y otra coparticipada, la que corresponde a los Planes de Desarrollo Rural, donde la comunidad autónoma debe completar con un porcentaje las ayudas recibidas de Europa.

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