Andalucía

Fomento incluirá el "estudio" de la autovía de Doñana en el Pitma

  • A pesar de que España corre el riesgo de ser denunciada ante el Tribunal Europeo de Justicia, el Gobierno andaluz rescata esta carretera de la que la CEA es su impulsora

Juanma Moreno y la consejera Carmen Crespo, en Doñana. Juanma Moreno y la consejera Carmen Crespo, en Doñana.

Juanma Moreno y la consejera Carmen Crespo, en Doñana. / EFE

Fue el consejero de Obras Públicas Jaime Montaner quien aseguró que la autovía costera de Doñana no tenía futuro: no habría dinero para pagar las escobas necesarias para limpiar tanta arena del asfalto. La carretera entre Cádiz y Huelva es como un Guadiana; sale, se olvida y, ahora, vuelve a estar entre los planes de la Junta, pero de modo muy matizado. El viejo proyecto que avanzaba sobre el cordón de dunas, un delirio desarrollista propio de la época, se fue retranqueando hasta el interior. El actual se sale del entorno natural, pero lo circunvala, un cinturón de asfalto en torno al parque que difícilmente será aceptado por Bruselas.

Técnicamente, la autovía irá como un proyecto de estudio en el Plan de Infraestructuras de Transportes y Movilidad de Andalucía (Pitma) 2021-2027. No será un proyecto para ejecutar, sino para analizar su viabilidad económica y medioambiental y su demanda. Así lo sostiene la consejera de Fomento, Marifrán Carazo, que aparentemente ha negado a su colega la consejera de Medio Ambiente, Carmen Crespo. La almeriense negó en comisión parlamentaria que hubiese un proyecto, y es cierto, aún no lo hay, pero la pregunta de Adelante Andalucía estaba sustentada. Con anterioridad, el director de Infraestructuras llegó a cifrar en 500 millones de euros el coste de la obra. Lo que hizo Crespo fue enfriar el futuro proyecto. Como anterior delegada del Gobierno central, la actual titular de Agricultura y Medio Ambiente sabe cuáles son los límites que marca Doñana, un espacio conocido en todo el mundo, sagrado para la UE. 

El Gobierno andaluz, por tanto, ha rescatado la idea de unir las dos provincias directamente, aunque de momento no lo defiende con firmeza. Sus aliados de Ciudadanos parecen más seguros. El parlamentario onubense de este partido Julio Díaz aseguró que se construirá y que "será respetuosa con Doñana". El vicepresidente Juan Marín sostiene que, de hacerse, no afectará al parque. 

La autovía no genera una demanda social en la provincia de Cádiz, que tiene en vías de solución su salida hacia el norte con la autopista que dejará de ser de peaje en 2020 y la previsible mejora de la A-4, cuyo desdoble está muy retrasado. Si Fomento terminase de construir la SE-40, desplazaría hacia el sur la variante para evitar la ciudad de Sevilla, con lo que la autovía de Doñana tampoco vendría a suponer ningún avance sustancial.

Esta carretera, polémica desde el principio, fue una petición de las patronales de Cádiz y Huelva, de la Confederación de Empresarios de Andalucía, uno de cuyos antiguos dirigentes llegó a contar con una opción de compra sobre unos terrenos cercanos para abrir la cantera de materiales. Algunas veces, el puerto de Huelva ha querido la conexión, pero el de Cádiz he ha comportado como el propio proyecto, a veces sí, a veces no. No es una demanda social compartida como la supresión del peaje o el desdoble de la A-4 entre Jerez y Los Palacios. 

Aunque el trazado propuesto pasa por el exterior del llamado espacio natural -suma del parque nacional y los naturales-, la autovía es una barrera de hormigón para la expansión de la fauna y una alteración del entorno, que es casi tan importante o más que la propia Doñana. La nueva filosofía conservacionista fomenta la declaración de estos corredores para sacar del aislamiento genético a los espacios protegidos. Por otra parte, la directriz de Bruselas es que se prime el transporte ferroviario sobre la carretera, ya que es un emisor potente de gases de efecto invernadero. 

España ya ha sido denunciada, a principios de este año, por Bruselas ante el Tribunal Europeo de Justicia por la desprotección de Doñana. El expediente se centra en los pozos ilegales y la sobreexplotación del acuífero, pero hace imposible el proyecto del puerto de Sevilla del dragado del río y las instalaciones de Gas Natural. Un proyecto de autovía pondría en marcha una sentencia.

La autovía parece que no llegará a nacer, por dos motivos: por los problemas medioambientales y porque la SE-40 ya acortará el recorrido entre ambas provincias. El proyecto que se está viendo ahora parte desde Lebrija, salta el Guadalquivir con un nuevo puente y llega hasta Villamanrique de la Condesa. Y de ahí, a San Juan del Puerto. 

   

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