María del Carmen Martín, una de las primeras alumnas de la UGR: “Me gustó la universidad porque podías expresarte como quisieras”
Estudió Filosofía y Letras en una época en la que la presencia femenina era todavía excepcional
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Dicen que el saber no ocupa lugar, y María del Carmen Martín Arantave es una de esas mujeres que se esforzaron por saber cuando el mundo aún no se lo exigía.
Nacida en 1927, tenía apenas unos años más que la propia Facultad de Filosofía y Letras cuando comenzó sus estudios en la Universidad de Granada. “Yo creo que sí, que éramos de las primeras mujeres”, recuerda al ser preguntada por su presencia en unas aulas dominadas casi al completo por hombres.
En un vídeo publicado por la UGR, la anciana aparece sentada, con el pelo blanco peinado hacia atrás y un gesto sereno. Su rostro, marcado por el paso del tiempo, transmite lucidez y firmeza mientras habla. Viste ropa oscura y un pañuelo al cuello, y durante la entrevista lleva una cánula nasal de oxígeno, el cual no resta claridad a su testimonio.
Martín Arantave estudió Filosofía y Letras, sección románica, una elección que no fue casual. “La lengua me encantaba porque era lo que había leído toda mi vida”, explica. A pesar de las dificultades propias de la época, define su carácter como “suave”, aunque con determinación. “Como en todos sitios, era bastante difícil”, resume sobre aquellos años.
En su clase había pocas mujeres, y la mayoría eran mayores que ella. El resto del alumnado eran hombres. También eran contadas las profesoras: “Sí, había una, la profesora de latín”, recuerda. El ambiente universitario, según sus palabras, era exigente y competitivo. “En la facultad hay pocos amigos. Uno quiere ser como el otro, el otro se da cuenta y te quiere pisotear”, relata con franqueza.
Pese a todo, asegura guardar un recuerdo positivo de su paso por la UGR. “A mí me gustó la universidad porque podías expresarte como quisieras”, aunque matiza que esa libertad también tenía consecuencias para “el que hablaba más de la cuenta”. Destaca, además, la calidad del profesorado y su propio esfuerzo como estudiante. “No quiero parecer soberbia, pero fui una buena estudiante. Me pasaba muchas noches hincando codos”.
“Mi familia me cuidó. Con esas palabras basta”, asegura, consciente de que no todas las mujeres de su generación tuvieron esa oportunidad.
Hoy, María del Carmen se siente orgullosa de haber estudiado en la Universidad de Granada. “Sí, bastante”, afirma, antes de despedirse con un sencillo agradecimiento: “Gracias por escucharme”.
Puede visistarse la entrevista completa en el canal oficial de la UGR en Youtube o a través del siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=z0xgB5ZtFGg
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