2015 Elecciones Municipales

El abecedario de la campaña electoral

  • El fin del bipartidismo, Aguirre vs Carmena, el relevo generacional de Rivera, el vídeo de Oyón o el "¿quién habla hoy del paro?" son algunos de los hitos del 22-M.

Estabilidad frente a cambio, recuperación o regeneración, encuestas, pactos... las claves de esta campaña de las elecciones municipales y autonómicas resumidas de la A a la Z.

A

Andalucía. La comunidad abrió en marzo el año electoral en España y el resultado de esos comicios y la imposibilidad hasta ahora de formar Gobierno es vista por muchos como el adelanto de lo que viene. Los socialistas andaluces se quejan del bloqueo al que está siendo sometida Susana Díaz y consideran que Podemos y Ciudadanos no permiten su investidura para no enseñar sus cartas hasta después del domingo.

B

Bipartidismo. Indudablemente la mayor novedad de esta campaña ha sido la aparición de nuevos actores políticos que, aupados por las encuestas, han empezado a poner por primera vez seriamente en tela de juicio la continuidad del bipartidismo en España. Tal vez con menos fuerza de lo esperado, pero la irrupción de Podemos y Ciudadanos en Andalucía, y sobre todo las predicciones demoscópicas, apuntan a que la política a partir de ahora será al menos cosa de cuatro.

C

Corrupción. La inmensa mayoría de los casos de corrupción que se encuentran en los juzgados o han sido denunciados por la prensa se han producido en el entorno de administraciones locales y autonómicas; seguramente por eso en esta campaña se ha hablado mucho de corrupción. Los nuevos partidos han hecho bandera de la lucha contra esas prácticas y han situado un compromiso claro de combatirlas entre las condiciones para futuros pactos. Por su parte, los candidatos del PP y sobre todo su líder, Mariano Rajoy, han pasado de puntillas por este asunto, que consideran problema de unos pocos.

D

Debates. Ha habido más que en otras ocasiones. Incluso llegó a plantearse uno entre los líderes nacionales a instancias de Ciudadanos. Podemos dijo estar dispuesto, mientras que PP y PSOE lo rechazaron. Nunca más se supo.

Donde se han celebrado varios ha sido en Madrid, comunidad en la que se impuso el formato exigido por la candidata del PP al ayuntamiento, Esperanza Aguirre, de que los debates fueran varios cara a cara para evitar un "todos contra el PP". Algunos, como el que enfrentó a Aguirre con la candidata de Ahora Madrid, Manuela Carmena, han sido especialmente duros, sobre todo por parte de la dirigente del PP de Madrid.

E

Encuestas.Desde la elecciones europeas de hace un año y ante la imposibilidad de una comprobación real de hasta qué punto tienen apoyos los nuevos partidos, la vida política española gira en torno a las encuestas. Primero apareció Podemos y después Ciudadanos; algunos sondeos llegaron a vaticinar un cuádruple empate en cabeza con PP y PSOE, aunque los últimos hablan de un cierto frenazo de los nuevos. Todas ellos auguran fuertes correctivos para UPyD e Izquierda Unida. A no ser que, como ocurrió en el Reino Unido, las encuestas se equivoquen.

F

Follones internos. Aunque los partidos tratan de presentarse como bloques compactos y sin discrepancias cuando llegan las elecciones, en esta ocasión varias fuerzas políticas no han podido evitar que trascendieran más desavenencias internas de las que les hubiera gustado: UPyD, algunos de cuyos candidatos abandonaron el partido en vísperas de la campaña, cuenta todavía en sus filas con dirigentes abiertamente críticos con la dirección; en IU, la dirección federal no apoya a la candidata a la Comunidad de Madrid y hay sectores del partido pidiendo el voto para una candidatura rival; en Podemos la marcha de Juan Carlos Monedero, número tres del partido, después de las elecciones andaluzas supuso la primera crisis interna seria; en el PSOE son muchas las especulaciones respecto a las relaciones entre Pedro Sánchez y la líder del partido en Andalucía, Susana Díaz; en el PP de Madrid está en cuestión si Esperanza Aguirre se lleva lo suficientemente bien con su compañera de cartel Cristina Cifuentes y con Ana Botella, a quien aspira a sustituir en el ayuntamiento.

G

Generaciones. Una de las novedades de esta campaña ha sido que se ha hablado de la edad. La juventud de varios candidatos ha llevado a que se hablara de cosas como inexperiencia o bisoñez, frente a la necesidad de renovación y cambio. La polémica la desató el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, al plantear un proyecto de regeneración para España que, en su opinión, deberían encabezar personas nacidas en democracia, es decir, nacidos después de 1978. Al aluvión de críticas se sumó otro de los nuevos actores, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, quien ofreció a cambio un pacto entre generaciones.

H

Herencia. Los partidos clásicos se han sacudido en buena manera los complejos durante esta campaña y han reivindicado su historia y los logros de su gestión. El PP se ha presentado como el autor por dos veces de la política económica que salvó a España de la ruina; primero con Aznar y ahora con Rajoy, y sus candidatos se ofrecen como los garantes de la estabilidad; la universalización de la sanidad y la educación durante los gobiernos de Felipe González, o las medidas sociales de apoyo a la mujer y el matrimonio homosexual han sido los logros exhibidos por los socialistas, que no se han cansado de mostrar su orgullo por pertenecer a un partido con 136 años de historia.

I

Indecisos. El nuevo escenario político y la aparición de más opciones a la hora de votar han hecho que, según las encuestas, se llegue a las urnas con más indecisos que nunca. Hasta un tercio de los posibles votantes puede que no hayan decidido su voto. A medida que transcurrían los días de campaña, los partidos se han centrado en captar esos sufragios que pueden dar o quitar alcaldías y presidencias de comunidades.

J

Juntos.El expresidente del Gobierno, José María Aznar, explicó en un mitin que el PP es "todo lo que está a la derecha de la izquierda". La tradicional fragmentación de ese otro lado del espectro político ha vuelto a estar en el debate durante esta campaña. No obstante, esta vez si se han presentado candidaturas conjuntas de varias fuerzas políticas y colectivos sociales, algunas de las cuáles, como las de Ahora Madrid y Barcelona en Comú, tienen buenas perspectivas electorales según las encuestas.

K

Kilómetros. Aunque ha habido muchas novedades en esta campaña electoral, lo que no ha cambiado ha sido el esfuerzo de los líderes de los principales partidos por llegar al mayor número posible de ciudades y pueblos. Kilómetros y kilómetros de desplazamientos en varios medios de transporte para transmitir sus mensajes por todas partes, muchas veces en sesiones de mañana y tarde.

L

Líderes. Y es que, a pesar de tratarse de unas elecciones municipales y autonómicas, los líderes nacionales se han implicado más que nunca en esta campaña, conscientes algunos de que sus candidatos territoriales eran poco conocidos y todos de que en estos comicios se juega más que nunca una primera vuelta de las generales previstas para final de año.

M

Mayorías. Especialmente en la segunda parte de la campaña, a la vista de las encuestas y quizá de las dificultades del PSOE para formar gobierno en Andalucía, el PP ha insistido en su mensaje de que no le basta con ganar, sino que precisará de mayorías muy amplias -si son absolutas mejor- para estar en condiciones de gobernar en muchas comunidades y ayuntamientos. El PP no habla de pactos, apuesta por mayorías absolutas que, según sus líderes, representan el verdadero pacto con los ciudadanos.

N

Novatos. Se trata seguramente del punto más débil de los partidos emergentes. Los tradicionales les han reprochado sus inexperiencia política y que hayan tenido que recurrir a toda prisa a buscar candidatos, la inmensa mayoría inexpertos, para cerrar sus listas en pueblos y comunidades. Ciudadanos ha tenido que retirar varias candidaturas tras detectarse la presencia de "infiltrados" en las mismas. Desde el PP se llegó a decir que la formación naranja andaba buscando candidatos por los bares.

O

Objetivo. Sin disimulos. El objetivo prioritario de todos en estas elecciones es consolidar resultados para las generales, por eso en esta campaña se habla tanto de conceptos y políticas generales, mientras que los asuntos concretos de ayuntamientos y comunidades autónomas han quedado incluso más relegados que en otras ocasiones.

P

Pactos. En un escenario en el que se esperan pocas mayorías absolutas y en el que han aparecido nuevos partidos, los pactos se presentan como inevitables y de ellos han hablado todos los líderes políticos en esta campaña. Los hay dispuestos a pactar con todos si se cumplen determinadas condiciones y otros que descartan ya futuras parejas de baile. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha anunciado que su partido no llegará a acuerdos de gobierno ni con el PP ni con Bildu; el PP no pactará con Podemos porque, según la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, sus programas se parecen "como un huevo a una castaña".

Q

Quimeras. Eso es lo que, según el PP, proponen los partidos emergentes; fantasías motivadas por su inexperiencia, de cuyos riesgos se ha pasado Rajoy advirtiendo durante toda la campaña. Votar a esas propuestas idílicas sin fundamento real podría, según el PP, poner en grave peligro la recuperación y afectar a la estabilidad política y económica.

R

Recuperación. Es la principal baza del PP en esta campaña electoral. El argumento de Mariano Rajoy, apoyado en la mejoría de las cifras macroeconómicas, es que su gobierno ha vencido a la crisis y ha situado a España de nuevo entre las economías que más crecen en Europa. En esa situación, el PP advierte de que cambiar ahora de rumbo supondría echar por tierra todos los esfuerzos de estos últimos años. En su empeño por demostrar que la economía ha dejado de ser un problema, Rajoy se granjeó críticas unánimes al preguntarse en un mitin en Pamplona "¿Quién habla hoy de recesión y paro en España?".

S

Supervivenvia. La irrupción de los nuevos partidos, además de debilitar el bipartidismo, ha tenido como principales víctimas a dos formaciones políticas, IU y UPyD que, especialmente en el caso de esta última, luchan por su supervivencia en estas elecciones. Tras quedar sin representación parlamentaria en Andalucía, el partido de Rosa Díaz está en sus horas más bajas y ha sufrido una notable fuga de militantes y dirigentes. Las encuestas no le auguran muchas posibilidades de mantenerse en el nuevo tablero político.

T

Tensión. En Barcelona, algunas encuestas hablan de empate técnico entre la candidatura de Xavier Trias, actual alcalde, y la de la activista Ada Colau, al frente de una coalición de partidos y colectivos sociales.

Quizá por eso, la campaña en la Ciudad Condal, en Cataluña en general, aunque no haya elecciones autonómicas allí en principios hasta septiembre, ha sido la más tensa de toda España con algunos incidentes y agresiones a varios candidatos.

U

Útil (voto). La apelación al voto útil ha sido la más intensa de los últimos años; el PSOE se presenta como única opción seria de izquierdas con capacidad de gobierno y avisa de que dispersar ese voto "de cambio" podría suponer que el PP se mantuviera en el poder; Podemos también considera que el verdadero voto útil es elegir sus papeletas, porque entiende que el PSOE hace tiempo que dejó de defender a las clases populares y forma parte del mismo sistema que hay que cambiar. Si hay que elegir entre los nuevos, opinan que Ciudadanos es un mero "recambio" del PP, las mismas políticas con caras nuevas. Precisamente esta formación defiende la utilidad de su voto para hacer un cambio sensato, entre el inmovilismo y la ruptura.

V

Vídeos. Que los políticos hacen cosas raras en campaña ya no sorprende a nadie. Una buena manera de comprobarlo es hacer un repaso en Internet por la variedad de vídeos que han grabado en esta campaña, en los que cantan, tocan instrumentos, bailan y parecen dispuestos a casi cualquier cosa por captar el voto. Si tienen dudas, busquen Oyón, Telde o Caravaca de la Cruz, o simplemente Monago.

W

Whatsapp. El papel de las nuevas formas de comunicación en las campañas políticas no es nuevo. Cada vez que se convocan elecciones el protagonismo de Internet y de las redes sociales es mayor. En este terreno, los nuevos partidos han ganado claramente la batalla a los tradicionales. Como novedad, la contienda electoral ya instalada definitivamente en nuestros teléfonos, gracias a los "contactos" de nuestra agenda convertidos en agentes electorales que rebotan en segundos alguna imagen curiosa de un mitin o la frase polémica del día.

X

Empates. Las encuestas los pronostican en algunas comunidades y ayuntamientos; ante la previsible ausencia de mayorías claras, el PP ya ha vuelto a poner sobre la mesa su oferta al PSOE para negociar una reforma de la ley electoral que permita gobernar a la lista más votada, aunque sea por una mínima diferencia.

Y

Yo (personalismos). Otra de las críticas de los partidos tradicionales a Podemos y Ciudadanos. Sus líderes, Pablo Iglesias y Albert Rivera tienen demasiado protagonismo más allá de la oferta política real de sus partidos. "Gobernar no es participar en una tertulia", ha dicho varias veces Mariano Rajoy, y son muchos los que consideran que las buenas perspectivas electorales de las dos fuerzas emergentes responden más a la popularidad de sus respectivos líderes que a propuestas solidas de gobierno.

Z

A(z)nar. Hacía tiempo que no se vivía una campaña electoral con tal presencia de los expresidentes. Quien más se ha prodigado ha sido José María Aznar que ha sido el encargado de reclamar a los votantes desencantados de su partido que "vuelvan a casa". También Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero han tenido un papel bastante activo en la campaña del PSOE. González avisó en su último mitin a los líderes de Podemos de que tienen títulos universitarios porque "unos dirigentes a los que menosprecian les dieron igualdad de oportunidades".

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